fbpx Luz y Diego: pobres, presos e ¿inocentes?
Sociedad //// 11.12.2012
Luz y Diego: pobres, presos e ¿inocentes?

Desde diciembre de 2011, los jóvenes están detenidos por el asesinato de un hombre. Muchos elementos de la causa demuestran su inocencia. Familiares piden por su liberación.
 
Por Enrique de la Calle
Luz Gómez y Diego Romero son novios y están viviendo una pesadilla desde diciembre del año pasado. Ella está detenida en su domicilio, a cuidado de su beba, Zaira. Él, está preso en el penal de Ituzaingó. La Unidad Fiscal de Investigaciones 7 de Morón los señala como responsables del robo y homicidio de un hombre, ocurridos en octubre de ese año. Una "comisión" de amigos y familiares de los jóvenes pide por su libertad, mientras señala las contradicciones del expediente judicial.
¿Por qué ellos? Los asesinos, una pareja de jóvenes según la esposa de la víctima, dejaron en la escena del crimen una mochila, que pertenece a Luz y Lucas. Según éstos últimos, la perdieron el día anterior luego de tomar un remis. De acuerdo con su historia, a la misma hora estaban haciendo compras en un shopping.
La mujer de Roberto Castillo identificó a los chicos que ingresaron a su casa. Habló de dos personas de “cutis blanco y pelo castaño”, lo que no se adecúa al perfil de la pareja jujeña. Por su parte, el abogado que los defiende pidió que se revisen las cámaras del lugar de compras, lo que todavía no se hizo, según informó el sitio Cosecha Roja. Mientras, otros tres detenidos por la misma causa afirman desconocer a Luz y Lucas.  
La película de terror empezó el 21 de diciembre de 2011, cuando la policía ingreso a la humilde vivienda de los jóvenes en Villa Ballester y golpeó duramente a Lucas. En la comisaría, varias horas después, seguía con sangre en su rostro. El día anterior ambos tuvieron una ardua jornada laboral, ella en una empresa de tintura, él en una metalúrgica. Estaban ahorrando plata para poder volver a Ledesma, Jujuy. Las próximas serán las segundas fiestas que pasaran lejos de sus familias.
Desde que se confirmaron las detenciones, familiares de los chicos viajan constantemente a Buenos Aires para intentar que alguien escuche sus historias. Visitan despachos, redacciones y difunden mails con pedido de ayuda, sin mayor éxito. Entre los que dan una mano, están los amigos, la mujer y el hijo de Alejandro Bordón, quien estuvo dos años presos sin pruebas en su contra. Ellos conocen bien de cerca cómo la “justicia” puede destruir varias vidas.