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Patria Grande //// 06.09.2021
Brasil, el payaso y el circo

Sin control del parlamento, con la mayoría de la población en contra y a dos días de las manifestaciones de mañana, Bolsonaro usó el partido por las eliminatorias entre Brasil y Argentina para montar su show.

Por Santiago Gómez
Desde San Pablo

La legislación brasilera establece que no está permitido el ingreso al país de personas extranjeras que pasaron en los últimos catorce días por el Reino Unido, Irlanda del Norte, India y Sudáfrica, salvo que lo permita excepcionalmente la autoridad sanitaria y las personas deben estar catorce días en cuarentena. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) informó que el sábado a la tarde mantuvo una reunión con la delegación argentina,  la Confederación Brasilera de Fútbol y la Confederación Sudamericana de Fútbol en la que informó que cuatro jugadores debían hacer cuarentena, ya que habían presentado información falsa para ingresar al país, ya que no informaron el paso por el Reino Unido. En medio de una comisión parlamentaria que investiga los delitos cometidos por Jair Messias Bolsonaro durante la pandemia, con los hijos procesados y con riesgo de ir presos, sin poder aprobar leyes en el parlamento, sin apoyo del Supremo Tribunal Federal y a dos días de las manifestaciones que habrá mañana en todo el país, el payaso que nos gobierna aprovechó para montar su circo.

Es imposible esperar cordura en las resoluciones del ministerio de salud de la gestión Bolsonaro. La prohibición de ingresar a Brasil habiendo pasado por el Reino Unido, Irlanda del Norte, Sudáfrica e India sólo rige para los extranjeros no residente en Brasil, como si el virus eligiese nacionalidades. Si los cuatro jugadores representaban un riesgo también lo representaba la delegación entera con la que conviven. Según informó ANVISA el ingreso de los cuatro jugadores argentinos que juegan en Inglaterra sólo fue posible porque la delegación argentina omitió esa información al momento de completar las declaraciones juradas. Una vez advertida la agencia sanitaria de ello, mantuvo una reunión con la delegación argentina, la CBF y la Conmebol en la que les “recomendó” la cuarentena de los jugadores.

“Desde la tarde del sábado 4/9, Anvisa en una reunión  con la participación de la Conmebol, la CBF y la delegación argentina, recomendó la cuarentena de cuatro jugadores argentinos, ante la confirmación de que los jugadores prestaron informaciones falsas y violaron, inequívocamente, la resolución intermnisterial 655, de 2021, la cual establece que viajantes extranjeros que hayan pasado en los últimos 14 días por el Reino Unido, Irlanda del Norte e India están impedidos de ingresar en Brasil”, informó la autoridad sanitaria en un comunicado.

Anvisa informó a las autoridades del Ministerio de Salud de lo ocurrido, a través del Centro de Informaciones Estratégicas de Vigilancia en Salud. El domingo a la mañana informó a la Policía Federal  “a fin de que sean adoptadas de inmediato las providencias en el ámbito de la autoridad policial”. Cabe destacar, que la policía federal acompañó a la delegación argentina desde el hotel hasta el estadio del Corinthians. Según informó Anvisa, en la reunión del sábado participaron las autoridades sanitarias de la ciudad y de la provincia de San Pablo y se le informó a la delegación argentina que los cuatro jugadores deberían quedarse en el hotel aislado. “Sin embargo, aún después de la reunión y de la comunicación de las autoridades, los jugadores participaron del entrenamiento del sábado a la noche”, informó Anvisa.

La agencia sanitaria también informó que los jugadores se negaron a firmar la notificación que las autoridades sanitarias quisieron entregarles para su inmediato retorno a sus países de origen. Sin embargo, los jugadores no permanecieron en el hotel, fueron a jugar el partido, entraron a la cancha y ahí fue cuando el payaso aprovechó para montar el circo.

Marchas del 7 de septiembre

Bolsonaro está debilitado, viene perdiendo fuerzas no sólo por las pésimas condiciones económicas en las que está el país, cuanto por la probada falta de cuidado para con la población en medio de la pandemia. En junio se creó una Comisión Parlamentaria de Investigación que investiga las acciones y omisiones del gobierno Bolsonaro durante la pandemia, tras la confirmación de que el gobierno se negó a comprar vacunas, que pagó vacunas más caras de lo debido, que desviaron fondos destinados a la pandemia a otras acciones y están quedando a la luz hechos de corrupción de la gestión. A todo esto, hay que sumarle los procesos judiciales que se desarrollan contra los hijos de Bolsonaro por un esquema mediante el cual le sacaban dinero a los funcionarios de sus gabinetes, así como por la campaña de fake news.
 
En términos de fuerza, Bolsonaro está cada vez más debilitado. No domina más el parlamento, no pudo aprobar la semana pasada una nueva reforma laboral, así como tampoco consiguió que se apruebe una ley que incorpora la emisión de un comprobante impreso que permita auditar las urnas electrónicas. Bolsonaro se agarra de eso para decir que hubo fraude en elecciones pasadas y habrá  en la próxima elección. El ministro del supremo tribunal federal, Alexandre de Moraes, le pidió al presidente que presente pruebas y la respuesta de Bolsonaro fue pedirle el juicio político. No consigue meterle más miedo a los jueces del Supremo Tribunal Federal, Lula fue liberado y fueron anuladas todas las causas contra él. Son públicas sus diferencias con su vicepresidente, el general Hamilton Mourão, por lo que a Bolsonaro sólo le queda radicalizar sus discurso, montar un desfile militar por delante de la casa de gobierno, con tanques viejos que largan humo oscuro, para recibir una invitación a una actividad militar y mandar a la policía federal a suspender el partido de fútbol más importante de las eliminatorias, en la previa de la marcha que llamó para mañana, Día de la Independencia brasilera.

Según escribió José Zé Dirceu, exministro de Lula y una de las mayores referencias del Partido de los Trabajadores, “la radicalización de Bolsonaro es fruto de la certeza de la derrota en las próximas elecciones presidenciales, lo que puede suceder en primera vuelta, y el riesgo real de responder en la justicia por su gestión en la pandemia y el gobierno. Este riesgo se extiende a su familia, particularmente su hijo el senador Flávio Bolsonaro que, últimamente, viene perdiendo todos los recursos en la justicia. Las investigaciones sobre fake news y las amenazas al orden democráctico pueden alcanzar otro hijo, el concejal Carlos Bolsonaro”.

En medio de esta situación, Bolsonaro llamó a una manifestación para mañana, en la que según se informó participarán miembros de la Policía Militar para brindar apoyo al presidente. Por su parte, la oposición también se movilizará mañana en San Pablo, en el Vale de Anhangabaú. Las manifestaciones pidiendo Fora Bolsonaro vienen creciendo a lo largo de estos últimos meses. Ante la situación que Brasil está viviendo, es de prever más payasadas como las de ayer, en las que el responsable por los más de 586.000 muertos en Brasil, que circula sin barbijo, que promueve aglomeraciones y dijo que el Covid-19 era una gripezinha, mandó a la policía federal a suspender un partido para hacerle pasar a Brasil un papelón internacional.