Bordadoras en lucha: "La idea era que cada una que bordara un nombre pudiera investigar la historia de ese desaparecido"

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DOSSIER 24 DE MARZO

Bordadoras en lucha: "La idea era que cada una que bordara un nombre pudiera investigar la historia de ese desaparecido"

22 Marzo 2026

A partir de la consigna “30.000 agujas 30.000 puntadas 30.000 bordados: No me olviden”; se generó la idea de construir un paño con los nombres de los desaparecidos bordados, que unidos, circulará como una víbora en la marcha del 24. La propuesta inicial: convocar hijos, amigos, conocidos, empezó a resonar en todos los rincones del país y del exterior.

El bordado como acción política, con la mirada focalizada en los rostros y nombres que lucharon contra el imperialismo, contra el capitalismo, por un país sin explotados y explotadores. Con plena conciencia de la importancia de la recuperación de las experiencias vitales de lxs desaparecidxs, la propuesta no se cierra el 24 de marzo sino que luego de una exposición en el Museo Etnográfico, que solidariamente se ofreció a recibir los paños y acopiarlos, los bordados irán transitando y recorriendo las provincias. 

Conversamos con María Claro, integrante de “Bordando luchas Buenos Aires”, sobre la convocatoria, sus comienzos, su historia, sus participaciones, porque haciendo eco de su consigna: la historia también se borda. 

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cómo se gestó la propuesta? 

María Claro: La propuesta surge hace mucho tiempo, hace como un año y pico que estamos, que decidimos elaborarla. Nosotros somos un grupo de "Bordando luchas", que bordamos desde hace varios años, desde la época de la pandemia. Todo esto surgió  desde la imprenta de Córdoba, donde hubo una propuesta para bordar paños. Es una casa donde funcionó la imprenta del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Este lugar es una obra arquitectónica que tiene una bóveda de 8 metros de profundidad y que construyeron compañeros de un barrio. Aquí se imprimió toda la propaganda que iba al norte del país. Es decir, la propaganda del PRT, del ERP, se elaboraba la revista del PRT, libros, volantes.

Después de mucho tiempo de usurpación por parte de los militares, un grupo de compañeros con abogados lograron comprobar que esa casa era de una familia y pudieron recuperarla. Los hijos de esa familia la donaron y la imprenta está ahí. Este es el único lugar que se conserva de la década del 70, que no sea un lugar de la memoria. Es un lugar de la memoria, pero de un partido revolucionario de la época. No es un espacio de memoria como otros espacios de tortura, más allá de que ahí se torturó también en el primer momento. Han venido desde el exterior a verla, hay fotos, hay filmaciones, han colaborado ingenieros y arquitectos para que se pueda bajar a esa bóveda porque había una escalera muy precaria.

Por otra parte, hay museólogos que están trabajando, por ejemplo para que las pintadas de la pared de esa imprenta estén tal cual como estaban en la época. Retomando, ahí se inició, estábamos encerradas en plena pandemia. Hubo una propuesta de ahí de la imprenta, ¿qué hacemos? Unas compañeras muy jóvenes que trabajan en la imprenta propusieron bordar algo y así surgió la idea de bordar determinadas luchas. Cuando se abrió la pandemia, se juntaron los retazos de las distintas personas que participaron en esos bordados y se hizo una manta que está ahí en esa imprenta, en ese espacio que es hoy un espacio de memoria también donde se hacen distintas actividades. A partir de ese momento, que vino a ser el nacimiento de este grupo de “Bordando luchas de ayer y de hoy” decidimos entre todas seguir bordando. 

APU: ¿Cuáles son los distintos colectivos que componen “Bordando luchas de ayer y de hoy"?, ¿tuvieron otras experiencias de acción política que funcionan como antecedentes de esta?

M.C.: Hay compañeras de La Rioja, Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, Entre Ríos. Cada una ha bordado distintas mantas relacionadas a los temas específicos y de las luchas específicas de su lugar. Pero también hemos hecho mantas colectivas. Por ejemplo, una manta sobre los 50 años de la masacre de Trelew. Cada manta que hacemos la elaboramos, estudiamos el tema. 

Para los 50 años de Trelew trabajó un grupo de gente que le interesaba el tema e hicimos una manta con 4 partes, la gente de Buenos Aires bordó cuando los compañeros se rinden y dejan las armas; Córdoba bordó la gran asamblea que hubo en el Teatro Entre Ríos con abogados, con familiares de esos compañeros asesinados; después otro grupo de La Rioja, bordó el tema de los femicidios porque tiene que ver con la lucha de hoy. Y Neuquén bordó el tema de los saqueos del agua. 

Ahora hemos estado bordando las luchas del Garraham, del Posadas, de Telam, de los jubilados. Todo eso está bordado. El año pasado nos dedicamos a bordar el tema de Palestina, hicimos una muestra con 60 bordados que hemos hecho en la embajada de Palestina. Además, hemos hecho como 100 agendas bordadas, la tapa con bordados hechos a mano con la temática de Palestina para recolectar dinero para la causa.

La idea de los nombres hace como un año y pico que lo venimos elaborando. Y "30.000 agujas, 30.000 bordados, 30.000 historias: no me olviden” es nuestra consigna. Entre muchas otras actividades por los 50 años del golpe de Estado, nosotros propusimos traer el tema de los nombres de los desaparecidos. ¿Por qué? Porque los queremos visibilizar. Hay algunos que están visibilizados, pero hay otros que nadie sabe que están ni que estuvieron desaparecidos. Y lo más importante de todo es que están los nombres sin saber qué hicieron esos desaparecidos. La idea era que cada una que bordara un nombre pudiera investigar un poco la historia de ese desaparecido. ¿Qué hizo? ¿En qué trabajaba? ¿Cuáles eran sus estudios? ¿Cuál era su familia? ¿En qué organización militaba? ¿Cuáles eran sus raíces? Nuestra idea era traerlos cerca, hablar de ello, investigar sus vidas.

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"La idea era que cada una que bordara un nombre pudiera investigar un poco la historia de ese desaparecido. ¿Qué hizo? ¿En qué trabajaba? ¿Cuáles eran sus estudios? ¿Cuál era su familia? ¿En qué organización militaba? ¿Cuáles eran sus raíces?".

APU: ¿Imaginaron que la propuesta iba a tener este impacto? 

M.C.: Nos encontramos con una recepción muy grande porque en realidad se habla mucho sobre el golpe de Estado, los 30.000 desaparecidos, sobre lo lo que pasó, de los campos de concentración, de todo, pero no se habla de esa historia, de esa parte histórica, digamos, a la que pertenecimos muchos. Yo tengo historia y hay muchas compañeras que tienen otras experiencias históricas, hemos tenido historia en las cárceles y tenemos nuestros compañeros desaparecidos. Yo tengo mi compañero desaparecido. Siempre he estado con el cartelito de él. La idea que construimos entre todas, que elaboramos y definimos es hacer un rollo, como una especie de víbora en la marcha, donde se puedan ver todos los nombres previamente bordados en retazos y unidos donde se puedan visibilizar los nombres y sus experiencias como militantes.

Porque la memoria es la mayor rebeldía contra el olvido. Nosotros no queremos olvidar. Nosotros nos resistimos a eso, a olvidar. Y los queremos traer para que sepan por qué lucharon. Es decir, estaba toda América en pie, había grandes movilizaciones. Había consignas que tenían que ver con las luchas de ese momento contra el imperialismo, contra la violencia estatal, contra la injusticia, la dependencia económica. Los cambios que se buscaban eran estructurales. Fueron períodos de alta movilización. Ya desde el 69 había insurgencia entre los obreros, en los sectores populares, en el sindicalismo, entre los estudiantes. Se luchaba por un país sin explotadores ni explotados. De eso se trata esta propuesta, traer a los desaparecidos, a cada nombre para que se sepa porqué luchaban. Nadie pregunta si son peronistas, si son de izquierdas. 

Por eso esta experiencia tiene una magnitud política e histórica. La participación es como de 100 grupos trabajando de distintos espacios de la memoria, en escuelas, en distintas provincias. Hay grupos de Villa Elisa que se llaman Las Desbordadas. Hay gente de Ecuador que bordó todos los desaparecidos de la Universidad de Derecho de la UBA. Hay compañeras bordando la gente de La Perla. Las uruguayas bordaron todos los uruguayos desaparecidos en Argentina. Las manos chilenas, bordaron todas las chilenas desaparecidas en la Argentina. Y así sucesivamente. Hay gente de Quilmes, del taller de Luis Viale, está Arpillerista de Santiago de Chile, hay gente de Bariloche, Cutralcó, hay otras que se llaman Las del Patio, hay de todos los sectores, están descamisados.

Acá no hay grieta. Está participando gente de Misiones, Brasil, Luján, Zárate. También gente del Colegio Nacional Buenos Aires. Además Lago Puelo, La Plata, Bahía Blanca, no sé, es interminable lo que podemos comentar porque es mucha la gente que participó con muchísima humildad y ganas, con muchísimas emociones. La gente está bordando a sus hermanos, algunos a sus amigos, sus compañeros de lucha, su profesores, sus compañeros de vida, y así sucesivamente. 

APU: ¿Les gustaría agregar algo sobre esta acción militante y política que no estemos teniendo en cuenta?

M.C: Creo que son momentos de resistencia pero también creo que hay debatir mucho en todos los lugares, desde abajo y desde pequeños espacios, correrse de las luchas intestinas de los partidos políticos, ir acumulando poder y acompañar todas las luchas. 
NO OLVIDAMOS 
NO PERDONAMOS 
NO NOS RECONCILIAMOS 
30000 
COMPAÑEROS 
DESAPARECIDOS 
PRESENTE 
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE 

* El artículo contiene lenguaje inclusivo.