fbpx The Staircase: una vuelta de tuerca a los true crimes tradicionales | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 04.06.2022
The Staircase: una vuelta de tuerca a los true crimes tradicionales

Los true crimes, tanto en formato ficción como documental, absorbieron buena parte del catálogo de las plataformas, pero The Staircase, el nuevo estreno de HBO Max ,le aporta un costado innovador a un género que, por momentos, amenaza con agotarse.

Por Manuela Bares Peralta

The Staircase toma prestado el mismo título que el documental francés estrenado en Netflix en 2018, donde el director Jean-Xavier de Lestrade sigue el proceso judicial en el que se vio envuelto Michael Peterson tras la muerte de su esposa a lo largo de trece capítulos. Esta primera coincidencia no pareciera ser una mera casualidad sino más bien una decisión narrativa: la de emular el formato.

De esta forma, la serie dirigida por Antonio Campos (The sinner, Homemade) teje su marco narrativo alrededor de la llamada de Michael (Colin Firth) al 911, tras encontrar a su esposa Kathleen (Toni Collete) inconsciente a los pies de la escalera y cubierta de sangre. En cuestión de segundos, la casa familiar se convierte en una escena del crimen que iremos reconstruyendo a través de dos líneas temporales: antes y después de esa llamada.

Los true crimes, tanto en formato ficción como documental, absorbieron buena parte del catálogo de las plataformas, pero el nuevo estreno de HBO Max aporta un costado innovador a un género que, por momentos, amenaza con agotarse. Tanto para quienes vieron la miniserie documental como para quienes no sabían del caso, lo narra de manera novedosa, abordando la vida de la pareja, las acusaciones y las teorías que se edificaron durante el procesamiento. Eso sí, ninguna de las dos producciones intenta develar los misterios que rondaron el caso, sino escenificarlos para que seamos nosotros, los televidentes, los encargados de esbozar nuestras propias conclusiones.

Una posible fragilidad económica, una candidatura truncada, una vida familiar sin aparentes sobresaltos, una intimidad expuesta en pleno juicio, teorías entrecruzadas construyen nuestro camino a lo largo de estos ocho capítulos con actuaciones impecables y con una narración capaz de competir con todos los true crimes que conocimos hasta ahora. “Mi vida está en juego y quiero contar mi historia” nos dice un Colin Firth que se pone magistralmente en el papel de Michael Peterson, y estamos dispuestos a verla y escucharla.