Encontrar belleza en las formas que se fatigan: la poesía de Inés Busquets

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    Inés Busquets
    Foto: Archivo Inés Busquets
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Encontrar belleza en las formas que se fatigan: la poesía de Inés Busquets

21 Junio 2026

"Somos humanos porque somos seres de lenguaje y de promesas, pero en alguna parte también estamos inmersos en la experiencia inmanente del mundo", cita en las redes Inés Busquets a Anne Dufourmantelle y creo que también deja en claro su forma de ver la poesía, el mundo y ¿por qué no? por dónde se desarrolla la fatiga de las formas (Es pulpa ediciones, 2026), su reciente libro.

Es para prestar atención cómo el pensamiento y la filosofía de vida que propugna Anne Dufourmantelle se va colando en la escritura. Busquets nos regaló un informe sobre Potencia de la dulzura. En el hermoso libro Fragmentos de un derrumbe, Gimena González dialoga con el presente/pasado de la francesa en una especie de espejo. Se rastrea su filosofía en Paula Bombara, Sofía Guggiari y la nombra Julieta Lopérgolo al referirse sobre lo intimista que es la obra de Sonia Scarabelli.

Lo traigo porque ya en sus dos libros anteriores (El baile invisible, dock, 2019; El lenguaje de las mariposas, Editorial Malisia, 2021), Busquets se preocupa por la delicadeza de lo escrito, por ver movimiento en eso que parece quieto o, como decía Breton y de lo cual se prende, preocuparse de tan sólo “practicar” poesía.

Así de intimista es la fatiga de las formas y así llega a que la misma sea compartida, a través de su militancia poética y política, por no poca gente.

El libro arranca por un “reconocimiento” de aquello que lo rodea, donde deja ver ese sentido de riqueza, a pesar de que esa palabra marque un sentido contradictorio para algunos: “La casa que alquilo ya me pertenece” o “la tierra me habita”.

Primero, en ese reconocimiento que empieza en un espacio que habita, se da cuenta que no vive sola y deja en claro que también lo mira con los ojos que han formado su doctrina.

Cuando mira a las hormigas que “toman” parte de su patio, asegura que no quise derribar la matriz/ de la comunidad organizada”. Del árbol muerto que lo habita afirma “Hace años dio sombra/ por última vez pero se niega/ a abandonar el espacio/ …/ como si el tiempo fuera/ un derecho adquirido”.

Es decir, entiende que las decisiones las puede tomar otro, pero todavía sigue siendo. Y ahí, hay palabras que tienen mucho significado para aquellos que hormigas, árbol, patio, “la fuerza de la planta silvestre” que lleva consigo el níspero del cual nos habla, puede no llegar a decirles mucho.

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Presentación de Inés
Foto: Presentación de la fatiga de las formas

“El amor tiene esa virtud/ con la luz se inhibe/ y por las noches libera las pulsiones”, nos dice en su intento de darle forma, ella busca la belleza en las formas que se fatigan, que “hacen una lluvia y se desintegran”. Fuego fatuo. O mejor, como ella dice: “leyendo a Marilyn Contardi/ entendí que es difícil juntar/ toda la belleza sin dañarla”. Cómo no ver en eso un puente con la poesía de Claudia Masin, sobre todo con uno de su más intrigante libro, El secreto.

 

Decía que no existen países ni gente extranjeras,

que todo el universo empieza y termina

en la tierra natal, porque el amor se agota

en lo cercano, su luz caprichosa no ilumina

aquello que no conoce.

 

Es algo que asevera la chaqueña en parte de ese libro. “Las cosas sufren la ‘fatiga de las formas’/ igual que en el resto de la casa/ ocurre con sillas, con paredes/ a veces también con las personas que la habitan”, replica Busquets, dando forma a su teoría. Porque lo que me atrae de su construcción (no digo que Masin no lo haga, no voy por ahí) es que si bien hay una lucha contra el sistema, contra la máquina “que destruye el jardín silvestre y desaparece del paisaje”, no habla de oponer resistencia a su avance, a los “imbatibles cambios del clima”, sino que percibe “que en la raíz está la resistencia”.

“Cuando llueve se forma/ un charco pequeño/ un Aleph de agua/ donde se ve el universo”. Y es aquí, en este medano propio que supo formar, donde es obvio “que entre las grietas/ también crecen flores”. Caramba.

“La mañana trae, con el canto de los pájaros, una sensación/ de la infancia: nada ha empezado todavía, desglosa Masin sobre el universo que construye. “Cada mañana me despierta/ un concierto de aves”. “No existe el silencio absoluto/ la descomposición es el estado/ permanente del aire”… “un gallo inoportuno/ ya no despierta a nadie/ solo avisa su propio amanecer”, nos cuenta Busquets del suyo y no queda más que preguntarse si son los mismos pájaros, esos benteveos que, para la platense, nuestra presencia ya no les molesta/ el cambio de estación les alcanza/ para ser dueños del patio”.

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tapa la fatiga de las formas
Foto: Tapa de la fatiga de las formas

Es así como sus “pensamientos son/ como un río perenne/ que fluye/ aunque quiera acallarlo” y el verde césped se convierte en un campo de batalla, donde las especies desperdigadas al tum tum ejecutan/ un eco armónico” y “El patio es una zona productiva” donde “el juego cotidiano es una hermosa confusión”.

Es allí donde hay espacio para lo efímero y nadie se pregunta si es necesario dentro de ese desconcierto: Durante toda la noche/ las arañas tejen/ una tela perfecta/ que inevitablemente/ será derribada”

“Dice: ya no hay nada que temer./ Si cosas tan frágiles/ como el olor de la tierra mojada, permanecen,/ y hasta crecen, en medio de la tormenta,/ es porque lo invisible está a salvo /de la prepotencia”, es el poema ¿que le da cierre? a El secreto, Claudia Masin. “Hay un lugar en donde la ciudad termina/ y empieza la casa”, afirma Inés Busquets, haciéndonos crecer el deseo de pasar y conocer ese universo que no es sólo suyo sino de las hormigas, del árbol muerto, de los pájaros y ¿por qué no? de quien se anima a sumergirse en lo que no se ve.

Inés Busquets nació en La Plata en 1979. Es periodista (UNLP), poeta y narradora. Publicó la biografía de una Madre de Plaza de Mayo, Quién cerrará mis ojos (Malisia, 2017); el poemario El baile invisible (Del Dock, 2019); El lenguaje de las mariposas (Editorial Malisia, 2021), El flaco.Un perfil de Ricardo Zelarayán (Entre Ríos Ediciones, 2020); y Aurora Venturini, (Entre Ríos Ediciones, 2023).

Un nuevo libro de la nómade Inés Busquets”, calificó Fabián Casas. Y al leerlo, no puedo decir que no entré en contradicción al pensar que él la debe conocer mejor y que aún me falta bastante. Y ustedes elijan la parte del medio vaso, cuando es ella misma la que nos dice “El hogar como un escenario fantástico y la mirada del mismo como espacio de pertenencia. Todo eso que olemos, sentimos y vivimos en ese territorio al que consideramos nuestra casa”.

Leo a Zelarayán cuando necesito alejarme de la solemnidad del lenguaje”, tira Busquets. Esa contradicción me atrae. Salto el umbral, y estoy en el patio”, dice. Y me resulta imposible no querer dar ese paso.