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Cultura
14.12.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en Conurbanos) En la IAPI, si yo (mirá lo que te digo: YO), me paro en una esquina y grito a los cuatro vientos: "vecinos, vamos a ir a tomar esos terrenos que están vacíos, para comprometer a las autoridades a que nos brinden una solución para nuestros problemas de vivienda", creo que puedo llegar a juntar unas 200 personas en media hora.
La necesidad habitacional y los niveles de hacinamiento son situaciones que no se pueden negar, y cualquier espectativa de una posibilidad que supere esa realidad (y no es mucho lo que hay que superar), siempre va a ser recibida con entusiasmo por cualquier grupo de familias en el barrio.
Claro que después voy a necesitar de espaldas que sostengan la ocupación, porque no es tan sencillo como parece.Hay que sostener una toma en el conurbano, sobre todo en un Municipio gobernado por un Intendente que proviene del ala izquierda de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). No es joda.
La IAPI es un barrio enorme, que primero fue una villa de emergencia, y está muy cerca de los viejos galpones del viejo Instituto Argentino de Promoción Industrial. Un lugar ubicado en esta triple forntera difusa que conforman los Partidos de Quilmes, Avellaneda y Lanús, lleno de postergaciones, necesidades, pibes, y perros flacos. En definitiva, un lugar del segundo cordón.Los terrenos que se encuentran en lo que alguna vez fue el Frigorífico Finexcor (comprado y cerrado en 2005 por la multinacional Cargill) sobre la avenida Montevideo, en la localidad quilmeña de Bernal, fueron ocupados por unas quinientas personas que aseguran no haber sido "mandadas" por nadie. Mentira.Al frente del asenatmiento se encuentra una especie de puntero político (yo creo que no califica ni para eso, pero bueno, es una opinión nomás) a quienes el resto de los ocupantes llaman "El Gordo". Su apellido se desconoce, y nadie en la IAPI o los Barrios Santa María, 9 de Julio y La Loma (que se encuentra aledaño a los terrenos que fueron ocupados) conoce demasiado a este sujeto.En el medio, maniobras francamente cachivachescas, como la aparición de un supuesto dueño del predio que salió a hacer declaraciones en los medios diciendo que él no se oponía a la toma, siempre y cuando el Estado (sic) se lo comprara -sic y (?)- para cedérselo a las familias ocupantes. Horas más tarde, los verdaderos dueños del predio (o sea, Cargill,) desmintieron a esta persona y exigieron el desalojo inmediato de los asentados.La realidad es que este señor, y quienes lo secundan, no puede haberse lanzado a esta aventura en soledad, y las sospechas de que detrás de su maniobra puede haber alguien bastante más importante, están bastante fundadas.Más allá de la cobertura impresentable que le dieron los medios de la Capital Federal a la toma de Bernal, lo interesante es hacer notar las diferencias de la respuesta política que tuvieron las autoridades quilmeñas: al contrario de lo ocurrido en Villa Soldati, ayer mismo se hizo presente en el lugar el Intendente Francisco Gutiérrez, para conocer cuáles eran las demandas de los ocupantes, y luego estudiar cuáles serían las posibles soluciones al conflicto.
No es tan difícil. Diálogo y consenso, que le dicen. Pero de verdad.

 
 
 
 
 
 
 
(Agencia Paco Urondo)
 

13.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo)

*En la columna el autor responde a la escritora Rosa Montero que comparó la muerte de Néstor con las demostraciones masivas durante la nazismo.
Estoy en Argentina, país que amo, porque aquí he nacido con todas las contradicciones que ello implique.
¿Qué se puede esperar de un/a escriba a sueldo? ¿Una idea novedosa? ¡Sí! Las tienen, de cuando en cuando, como el relato de ese sustito acerca de los paroxismos colectivos que hacen que “tu criterio individual desaparezca sumergido en la masa” (no por novedoso el miedo que les producen a estos literatos los pueblos, sino por novedoso el acontecimiento sociológico de la individualidad sin mediaciones en pleno siglo XXI). Nada mejor resumido que en la mezquindad del titulito mismo del artículo “el dolor propio” [1].
¿Criterio individual? ¿Acaso el de esta escritora no está “masificado” ya por ser parte integrante de la línea editora de los mass media en los que publica? ¡Mass media! Es decir, debemos dejarnos mediatizar por su sustito, nosotros sí.
“Estoy en Argentina, país que amo, en plena resaca mortuoria por Kirchner. Desconfío de las multitudes emborrachadas de sentimientos”. ¿Solemnidad literaria? ¿Redescubrimiento del Romanticismo? No, literatura de baja estofa (epígonos de Vargas Llosa hay a patadas, Vargas Llosa uno y sólo uno).
Y para darle firmeza a su literatura de pretensión sociológica y sociologizante nos dice que “diversos experimentos científicos han demostrado que el ser humano prescinde con temible facilidad de su responsabilidad moral si se siente amparado por la muchedumbre”. ¡Responsabilidad moral! (¿no será en todo caso ética?) ¿La (responsabilidad) moral puede medirse científicamente? Son palabras atinentes a dar crédito con certeza absoluta a sus principios subjetivos (y más que eso, a sus prejuicios –no en el sentido de juicio previo, sino en el de desvalorización-). Esos experimentos (no citados) siempre son muy dudosos, y para los que quieran ver de qué se trata la cosa ni más ni menos que “la falsa medida del hombre” de S. Jay Gould.
A partir de ese sustito que le produce a ella, individuo aislado de la comprensión cabal de la realidad, llega a que “la horda enardecida y unánime posee un atractivo venenoso al que nadie es inmune, por ejemplo, los grandiosos desfiles del nazismo eran de una belleza contagiosa”. ¡Ni que decir de incursión en contradicciones! ¿Dónde esta literata vio hordas enardecidas en ese funeral? Aquí se vuelve epígono de Borges, en la literalidad. Pero la ilación de palabras de una pobre doña Rosa es gratuita y no necesariamente lógica y mucho menos necesariamente una descripción periodísticas (sino una catarsis de sus miedos ideológicos; típico de derechas que descubren y redescubren a Hitler y sus políticas por todos los rincones, salvo en el preciso rincón en el que Hitler ejerce el poder).
“Ya no sabemos compartir nuestras penas. Por eso necesitamos una excusa ajena con la que poder llorar en común el dolor propio”. Pero ¿quién le dijo que eso no era la pena propia del que lloraba ese día en compañía de tantos otros (que tanto asustan a esta pobre doña Rosa)?
Esta es la misma presumida doña Rosa que en Madrid se complace de manifestarse por "por una Cuba libre y democrática”. Y es la misma que escribe en El Nuevo Herald de Miami que “los marmolillos procastristas necesitan mitos y dogmas de la misma desesperada manera que el yonqui  su dosis de droga”.
La misma que en el 2007 escribió para El País de España, con el rimbombante título “la enfermedad moral totalitaria”, que “el totalitarismo de izquierdas es una repugnante enfermedad moral”, agregando a párrafos seguidos que “el perfecto ejemplo de esta ofuscación ética es el caso de Cuba”.
¿Atractivo venenoso del lenguaje? ¡Violencia del lenguaje (no por bonito deja de ser violento)! En lo despectivo de su uso: “masa”, “muchedumbre”, “horda”, “multitudes emborrachadas (de malos sentimientos)”, “resaca mortuoria”, “marmolillos (marmolillos mitómanos y dogmáticos)”. ¡Vaya dignidad subyacente que la impulsa a escribir a esta pobre doña Rosa!
Pongamos por caso que las marchas de las que participa en alguna aldea del mundo "por una Cuba libre y democrática” fueran multitudinarias. ¿Qué diría esta sagaz periodista? ¿Qué su criterio individual desapareció y quedó sumergido en la masa? Estimo –y no quiero ser prejuicio- que no.
A lo que le tienen miedo no es estrictamente a las manifestaciones populares, sino a la posibilidad de cambios que esas manifestaciones populares eventualmente exteriorizan, y por ello toda manifestación popular, sea en Cuba sea en Argentina o sea en Francia, será siempre desde los pensamientos de una pobre doña Rosa equiparable con… ¡REPUGNANTE ENFERMEDAD MORAL! (Agencia Paco Urondo)

08.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en Radar, suplemento cultural de Página 12, por Natalia Moret) A principios del siglo pasado, el cine era chiche nuevo en Europa y su vástago más deseado, el sexo en movimiento, ya era furor. Pero también era ilegal. Y la industria para abastecer a aristócratas y burgueses florecía. ¿Es posible que la primera filmación de sexo explícito que se vio en esos salones clandestinos de proyección de la que se tenga registro haya sido filmada en la Argentina, con un sátiro espiando ninfas y cazando una para saciarse? El Satario fue durante años una hipótesis y un mito. El reciente descubrimiento de una productora podría hacerlo realidad. Esta es la historia.

Tres minutos después de haberse inventado el cine, se inventaba uno de sus géneros más hiteros y rentables: el cine porno. ¿Dónde? En la Argentina. Sí, en la Argentina. Aparentemente. Porque si para algunos inventos locales (digamos, por ejemplo, el colectivo) las pruebas son categóricas, el asunto se enmaraña un poco cuando se trata de definir cuál es y quién se queda con la autoría de la primera película pornográfica de la historia. Primero, porque una gran parte de las películas de la época, hablamos de principios del siglo XX, se perdieron para siempre. O están en manos de coleccionistas celosos, inaccesibles. Y después, pero no menos importante, porque en sus comienzos la pornografía era ilegal y todos los que participaban del negocio, como sucede con cualquier negocio al costado de la ley, se esforzaban seriamente por no quedar pegados, haciendo todo lo posible para que nadie pudiera reconocerlos y mucho menos encontrarlos. Porque no te metían multas: te metían preso. Entonces, a lo Houdini, los implicados en el maravilloso mundo de la pornografía desarrollaban una serie de estrategias escapistas para circular con el menor riesgo posible por el circuito under: usar alias, revelar los rollos de películas en las bañaderas de sus casas, filmar de noche mientras el resto del mundo duerme, entre otras. Estrategias escapistas que tuvieron que mantenerse y reinventarse durante muchos años: el primer país del mundo en legalizar la pornografía fue Dinamarca, y lo hizo recién el 1º de junio de 1969 en el marco de Sex 69, una gran feria de sexo que convocó a más de 50 mil visitantes en Christianborg. Para ese momento el cine tenía ya casi 80 años, y se estima que eran más de 3 mil las películas pornográficas que se habían filmado, y mucho el dinero que esas películas habían reportado a sus productores. En ese entonces el consumo de stag movies, como se conocía a las películas cortas con sexo explícito, estaba destinado casi exclusivamente a hombres (stag, de hecho, podría ser traducido como “sólo para hombres”).
 
Pero no para cualquier hombre. Las stag movies estaban destinadas, casi exclusivamente, a hombres aristócratas y burgueses. Muchas de estas películas se hacían por encargo y se proyectaban en los smokers, salones poblados de chicas livianas de ropa para la clientela masculina. Salones oscuros, selectos y secretos, llamados así por el humo de los cigarros que terminaba de armar el ambiente sórdido y elegante. Los créditos, el idioma de las placas, la distribuidora, la productora: la mayoría de los datos en los films no eran más que pistas falsas para inexpertos. Muchas veces, incluso, los actores aparecían disfrazados, con máscaras o trajes, ocultando su identidad. Generalmente, los encubiertos eran los hombres. A las mujeres, que en la mayoría de los casos provenían de burdeles de mala muerte y que aceptaban este trabajo como una versión mucho más amena y mejor paga de la prostitución, es más común verlas a cara descubierta. El hecho de que los directores, los camarógrafos y los productores usaran seudónimos inverosímiles y chispeantes denota el gesto irreverente que desde el principio acompañó a la pornografía: acá sí que se coge, y es una fiesta. Les guste o no a los bien educados. E. Hardon (E. Sigue Duro), Will B. Hard (Guille Sé Duro), A. Wise Guy (Un Tipo Sabio), She Will (Ella Lo Hará), son sólo algunos ejemplos. Desde su nacimiento, la pornografía estuvo condenada a los márgenes, a la clandestinidad, allí donde las buenas morales imperantes no pudieran censurarla. Se acusa al porno de repulsivo e inmoral o, en el peor de los casos, de aburrido. Tal vez, como opina Gore Vidal, esa gente que acusa nunca encontró su porno, aquel porno frente al cual no pueda sino sentirse profundamente inquieto y perturbado. Porque el único peligro de mirar porno, dice, es que te haga querer mirar más porno. Que te haga, incluso, no querer hacer nada más que mirar porno. Ese temor a que nos guste demasiado, parece, es lo que se agita detrás de esta industria que no para de crecer desde que nació. ¿Y dónde nació? En la Argentina, sí. Aparentemente.
 
LA HISTORIA DE LA HISTORIA DEL PORNO
 
El sexo siempre estuvo ahí: en el centro de todo. A lo largo del siglo XIX, como parte de la experimentación en la representación realista del mundo, comenzaron a circular en las cortes europeas pinturas y grabados que retrataban cuerpos desnudos. Muchas veces se trataba de obras anónimas. En 1827 se inventa la fotografía. Un rato después, una mujer ya posaba desnuda para la cámara. Pero lo que la imagen fotográfica tan sólo llegaba a sugerir se completa con el cine, capaz de registrar imagen en movimiento. El 28 de diciembre de 1895, August y Louise Lumière presentan el cinematógrafo en el Grand Café Boulevard des Capucines de París. Con el cinematógrafo había nacido el cine. Y con el cine, el cine porno. Casi inmediatamente se filma y presenta en sociedad El beso, con May Irvin y John Rice, un corto que mostraba a una pareja besándose en primer plano y que era adaptación de una escena sacada de una comedia teatral. No había desnudos, no había genitales, no había tetas. Ni que hablar de penetración, fellatios, cunnilingus, eyaculación y todo el combo de explicitud y lujuria que llegó para quedarse apenas un ratito después. El beso era un film casi ingenuo, casi romántico. Pero lo que en teatro no había horrorizado a nadie, en la pantalla causó un escándalo fabuloso. Quién sabe si influenciados por el novedoso mundo del psicoanálisis o solamente por su propio deseo, los Lumière entendieron rápidamente que ese escándalo manifestaba tan sólo una cosa: la gente, el público, quería más. Más de eso mismo que tanto los escandalizaba. El cinematógrafo, aquel invento tan útil para mostrar obreros saliendo de su trabajo, también podía ser usado para mostrar eso otro que todos hacían con mayor o menor frecuencia, dependiendo de cuán afortunado se fuera, y de lo que nadie se atrevía a hablar: sexo. Así es que unas semanas más tarde aparece el corto Le bain, dirigido por Louis Lumière y protagonizado por la actriz Louise Willy, que se desnudaba frente a cámara en un strip-tease bien sugerente. Todavía apenas se jugueteaba con la posibilidad del sexo explícito sin alcanzarlo, por lo que, técnicamente, no podríamos hablar de porno. De todas formas, Le bain provocó tanto escándalo y consternación entre los defensores de la moral burguesa que terminó por catapultar la incipiente pornografía a las profundidades de la clandestinidad. Pero en la clandestinidad se multiplicó. Los equipos que de día eran usados para filmar películas presentables en sociedad, de noche se usaban para seguir alimentando la maquinaria del sexo. En 1896 aparece Le coucher de la mariée, también protagonizada por Louise Willy. IMDB, la base de datos online más fuertemente consumida por los cinéfilos y que a veces, parece, puede equivocarse, indica que Le coucher... fue dirigida por George Méliès, el primer ilusionista del cine. El especialista del género Luke Ford, en su libro History of X: 100 Years of Sex in Film, señala que esta película fue dirigida por Eugene Pirou y Albert Kirchner, bajo el nombre de Léar, a pedido de los Lumière. En el film, como pasaba en Le bain, otra vez puede verse a Louise Willy sacándose la ropa. Aparentemente el corto original duraba siete minutos, de los cuales han podido rescatarse en la actualidad tan sólo dos. Los primeros dos minutos, en los que sólo llega a verse un provocativo pero todavía recatado jueguito previo. En los minutos perdidos del film podrían haberse encontrado escenas de sexo explícito. Tal vez. Pero hoy es imposible saberlo. Entonces, ¿cuál es la primera película verdaderamente porno de la que se tenga registro?
 
“EL SATARIO”: EL MITO
 
En 1908 se filmó en Francia A L’Ecu d’Or ou la Bonne Auberge, traducida como El buen albergue, protagonizada por un soldado que llega hambriento y cansado a una posada y que termina sacándose el hambre con la bella mucama que lo atiende. De esta película se tiene registro y puede precisarse su fecha exacta. Por eso varios historiadores y expertos dicen que, oficialmente, muchas veces éste es considerado el film porno más antiguo que existe en la actualidad. Pero, ¿qué pasa extraoficialmente? Los mismos expertos sostienen que existiría una película anterior a la francesa, llamada enigmáticamente El Satario (también conocida como El Sartorio), que sería una mala traducción de “El sátiro” y habría sido filmada en algún lugar de la ribera de Quilmes o la ribera paranaense en Rosario, circa 1907. Por nombrar sólo algunos de los expertos que abonan esta teoría casi mítica: Joseph Slade, Paco Gisbert, Linda Williams, Patricia Davis, Ariel Testori, Luke Ford y Dave Thompson. ¿Por qué entonces si tantos expertos están de acuerdo con su existencia hablamos de mito? Porque, más allá de las investigaciones, no habría copias disponibles de la película que sustenten la hipótesis. ¿Acaso ninguna copia? No. Todos los que saben del tema afirman que un coleccionista anónimo e inaccesible, que a veces aparece como español y otras como canadiense, tendría una en su poder. Y que podría haber otras por ahí. ¿Y de qué va la película? Seis ninfas juegan desnudas en un río. Desde los matorrales, una especie de demonio con cuernos y barba se excita espiándolas. El sátiro sale de su escondite y las corre, pero sólo llega a capturar a una de ellas. Después de la leve resistencia de la ninfa, ella y él tienen sexo demoníacamente divertido en varias posturas, hasta que terminan en un 69 perfecto. El sátiro se escapa cuando aparecen las otras ninfas a rescatar a su amiga.
 
Pero, ¿por qué vendrían los europeos a filmar a Buenos Aires? Cuando la censura en Francia se puso más severa hacia 1905, dice el especialista español Paco Gisbert, muchas de las producciones pornográficas empezaron a trasladarse a tierras alejadas del viejo mundo, como México. Y como la Argentina, que, según Gisbert, fue uno de los primeros centros de producción de películas pornográficas, allá por 1904 o incluso antes. “En un artículo aparecido en la edición norteamericana de Playboy sobre los orígenes del cine clandestino –señala el español–, Arthur Knight y Hollis Alpert explican que las películas con una completa y explícita actividad sexual eran enviadas por barco desde la Argentina a compradores privados, la mayoría en Francia e Inglaterra, pero también en sitios tan lejanos como Rusia y los Balcanes. De hecho, el escritor Louis Sheaffer cuenta en O’Neill: Son and Playwright, la biografía de Eugene O’Neill, que el dramaturgo viajó a Buenos Aires en aquella década y que frecuentaba, con bastante asiduidad, las salas de proyección de cine pornográfico en Barracas.” Otro detalle a tener en cuenta es que las mujeres argentinas no sólo podían pasar bastante fácilmente por europeas, como señala Ariel Testori, sino que además cobraban como argentinas. Negocio redondo. ¿Y por qué las fechas sobre su producción están en disputa? Joseph Slade, director de Estudios y Artes Audiovisuales de la Universidad de Ohio y uno de los que cree que la película podría haber sido filmada un poco más tarde que 1907, explica que debido a la calidad de su producción algunos historiadores intuyen que la fecha se acerca más a los años ‘20. “Algunos que opinan que fue producida en México han llegado incluso a atribuírsela a Sergei Eisenstein –explica Slade–, y hay una leyenda persistente que sostiene que El Satario fue filmada, probablemente, como una parodia al Atardecer del fauno, el ballet que escandalizó a la audiencia parisina en su première en el Theâtre du Chatelet, en mayo de 1912. Ese mismo año, el ballet hizo una gira por Sudamérica, y se cree que el film podría haber sido producto de aquel evento.” Si fuera así, El Satario podría haber sido filmada en Rosario o Buenos Aires en 1912. “Aunque –continúa Slade– el periodista y escritor alemán Kurt Tucholsky relata que llegó a ver, en Berlín y en los primeros años del siglo XX, una película cuya descripción se asemeja notoriamente a El Satario, junto con otras que, se sabía, habían sido filmadas en Rosario.”
 
“SATARIO”: EL DOCUMENTAL
 
Actualmente, la productora argentina Bastianafilms está preproduciendo Satario, un documental que trata justamente sobre la búsqueda, como si del Santo Grial se tratara, de alguna copia del film de 1907. “Nos entrevistamos con todos los historiadores, directores y especialistas a los que pudimos llegar, porque todavía seguimos buscando financiación y no pudimos hacer toda la investigación que podríamos haber hecho –explica Joana D’Alessio, de Bastianafilms–, pero uno de estos especialistas nos contactó con un inglés, que nos contactó con un español, que nos contactó con un canadiense...” ¿Y, la encontraron? D’Alessio sonríe. “Parece que sí. Una empresa canadiense que ya cerró había armado, en los ‘90, unos compilados de stag movies de principios de siglo. En uno de esos compilados, que nos costó un trabajo de locos conseguir, aparece una película llamada El Satario, pero fechada en 1920 y en México. Es loco, porque en la película pasa exactamente lo que describen todos los que la vieron o que dicen conocer a alguien que la vio. Las seis ninfas, los matorrales, el sátiro...” ¿Y entonces? “No sé, pero consultamos con algunos expertos. Gisbert opina que puede ser el típico error de edición de un recopilador de stags.” Por 1920, México era un centro de producción importante de material pornográfico, en especial de películas zoofílicas, y tal vez el recopilador pensó que el “monstruo” que sale en El Satario, medio animalesco, era una especie de parodia de esos films y lo ubicó en los ‘20 y en México, el país que más producía porno en ese entonces en América latina. En ese caso, la copia de El Satario encontrada por los productores del documental podría ser la misma de la que hablan los expertos en el tema. En ese caso, tal vez, los argentinos seríamos los creadores de la película pornográfica más antigua de la que se tenga registro. (Agencia Paco Urondo)

01.12.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La editorial Publicaciones DEL SUR el jueves 9 de diciembre llevará a cabo la presentación de la cuarta edición (primera ampliada) del libro "El Uruguay como problema", de Alberto Methol Ferré. La misma tendrá lugar en la Embajada de la Republica de Uruguay en Buenos Aires, Av. Las Heras 1907, a las 19 horas.
En la presentación harán uso de la palabra el Embajador de la República del Uruguay D. Guillermo José Pomi Barriola, el autor del prólogo de la presente edición y coordinador del sitio www.metholferre.com D. Marcos Methol Sastre, el Secretario de Cultura de la Republica Argentina D. Jorge Coscia, el Director General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires D. Mario Oporto, el escritor y periodista uruguayo D. Luis Vignolo (h.), el editor de la Agenda de Reflexión y conductor de Misión Patria Grande D. Alejandro Pandra y el Secretario General del Partido Patria y Pueblo D. Néstor Gorojovsky.
La presente edición reza en sus primeras páginas con una muy sentida dedicatoria del actual presidente de la Republica del Uruguay, José “Pepe” Mujica. Posteriormente bajo el titulo Mensaje de los Editores se describe la importancia y repercusión de la obra de Alberto Methol Ferre tanto en el plano histórico – cultural como en el político a lo largo del continente y particularmente en nuestro país. El Prologo lo ha escrito con gran orgullo, Marcos Methol Sastre, no solo por tener un padre de la talla de Methol Ferre sino también por haber sido testigo presencial de la persistente labor intelectual. La cuarta edición de “El Uruguay como problema” culmina con 3 nuevos artículos: La integración de América en el pensamiento de Perón (Conferencia pronunciada en 1996); MERCOSUR o muerte. Nuestras tres ebulliciones totalizadoras; y un último escrito cuya autoria es de Luis Vignolo (h.) denominado “En torno a El Uruguay como problema”.
Publicaciones DEL SUR, Lorena Vazquez, 54 011 4307 1010, publicasur@gmail.com (Agencia Paco Urondo)

25.11.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo, en PTS.org) Desde un barrio de La Matanza un 1114 escolar arranca viaje a Tandil, reventando los cambios. Jóvenes de entre 20 y hasta adultos que llegan a los 40 comenzaban una de las mil caravanas para ver al Indio. La ruta fue una fila interminable de micros, combis y autos que atravesaban campos. Más de 100.000 personas llegaron desde todo el país y de otros países. Mas de 20 años del fenómeno más grande del rock and roll del país. “Esto no tiene explicación” dijo el Indio en un momento del recital. Con esto escribió su nota “Enrique de la calle”, en el periódico digital “Paco Urondo”. Entre las tantas que salieron sobre el recital, esta intenta explicar el fenómeno ricotero, social y políticamente.
 
Cuenta que “el público es heterogéneo, policlasista…”. Llegaron jóvenes en micros, y “otros que llegaron en autos último modelo y que se alojaron en hoteles cuatro estrellas“. Es cierto; concurren personas de plata. Pero son los menos. Los que siguen a los Redondos fueron siempre de barrios humildes. A fines de los ‘80 y en los ‘90 fueron blanco de los medios que cuando se acercaba una fecha, armaban una campaña porque “preveían” disturbios. Durante los últimos 25 años, cada gobierno, “Por prevención” mandaba enormes operativos policiales a reprimir a los jóvenes que allí llegaban, “por si las moscas van“. Desde la que mató a Bulacio en el menemismo, hasta el Grupo Geo en Mar del plata, durante el gobierno de la Alianza. Es que los Redondos, al ser un fenómeno tan masivo de la juventud, siempre concentró dentro de sí, las más fuertes expresiones sociales que la moldeaban en cada época. La hiperinflación en los ‘80, la hiperdesocupación en los ‘90 y la del 2001. 4 meses antes de la caída de De La Rua los Redondos daban su último recital ante decenas de miles en Córdoba, rodeados de mucha tropa riendo en las calles. Esos miles de pibes se multiplicaron y mezclaron con nuevas generaciones de los últimos años. Los jóvenes desocupados llenos de odio que llegaban a las fiestas ricoteras en los ‘90, hoy son parte de la nueva generación obrera que ocupó empleos en los últimos años. Con sueldos que para ir al recital, necesitan trabajar dos días para ir. Seguro que había niños bien. Pero los miles, fueron los que esperaron que “salga el Indio” debajo de los árboles, de máquinas cosechadoras de soja en las calles o campings municipales. La otra parte interesante de la nota es política. Cuenta que “sobre todo en los 90, la “crisis de las representaciones” tradicionales obligaba a la “emergencia de nuevas” y que siempre “El rock se opuso a la política”. Es así, los referentes del rock reemplazaron tanto líder político que frustró la ilusión juvenil. En este caso Solari, en sus letras transmitió ideología setentista y luego la transformó. Desde el disco Oktubre, el regreso de Mao, luego banderas rojas y negras en juguetes perdidos; hoy, se transformó en “No Logo” (en alusión al libro de Naomi Klein) de su primer disco solista. Como dijo en Tandil: “Se viene el Maoísmo digitalizado”, burlándose de su propio pasado rebelde.
Eso no significa que el Indio haya sido “antisistema”, aunque el contenido de su arte generó un sentimiento de rebeldía y odio a la policía en la cabeza de miles. “Reconozco que soy un burgués” confesó abiertamente en un reportaje presentando Porco Rex. Nunca militó más que en arte o con aerosol (“Fuera de control” historia de los Redondos).
“(Habría que ver qué pasa con el kirchnerismo)”, continúa Enrique en su nota. Este recital del Indio fue a menos de un mes de la muerte de Kirchner. En el momento donde la juventud cobró nuevo protagonismo en política. Los medios, luego de su velorio, cuentan sobre el interés de los jóvenes en la militancia. Por eso, todos los dientes del kirchnerismo están puestos en capitalizarlos. El renglón de condolencias que el Indio mandó a Cristina, a través de Aníbal Fernández, fue publicado por este (ni lerdo ni perezoso), para decir que el Indio ahora es K. Tampoco se hizo esperar la agrupación kirchnerista “La Cámpora”, que llegó a Tandil con una bandera gigante con su nombre y con militantes que coreaban canciones a favor del gobierno, pero nunca prendieron en las miles de gargantas que sólo cantaban canciones de ricota y para vengar a Walter. La intención del gobierno por cooptar a la juventud es descarada.
El caradura de Aníbal Fernández (si su moneda hablara) en el programa 6-7-8 confesó: “El Indio ya en sí mismo, es una plusvalía”. Pero esta juventud multitudinaria compuesta de las últimas 3 generaciones, no puede llenar el vacío de referentes ideológicos y políticos en los funcionarios del gobierno actual (tampoco en la derecha que como Macri cerró todo el centro de Tandil para que no se lo ensucien para su casamiento). Ellos también conformaron los gobiernos que a lo largo de la historia mandaron a reprimir cada recital ricotero. Ese kirchnerismo que, mientras mandaban a reprimirnos asesinando a Walter en Obras, dijeron que Menem era presidente de la historia. Aníbal Fernández, el ricotero K, aparte de ser uno de los intendentes del menemismo, fue luego ministro de Trabajo de la provincia cuando la flexibilidad laboral se votaba con coimas, condenando a varias generaciones a trabajar como esclavos, y más tarde fue Secretario general de la presidencia de Duhalde en el 2002 cuando masacraron a Maxi y Darío en puente Pueyrredon.
Por esto y mucho y más, los que siempre siguieron a los Redondos por sentirse parte de los que no compraban lo que se habla por la TV, que migraban en multitudes a cada pueblo de la Argentina sin publicidad, que no necesitaban ni Pepsi music- ni Quilmes rock, que llevan tatuado Oktubre en su espalda, que a cada frase redonda sienten soplar brasas en su corazón, y que cantan el futuro llegó hace rato, por sus aspiraciones y necesidades verán que “esta vida será hermosa” ,sólo junto a los trabajadores y que “este asunto esta ahora y siempre en sus propias manos”. (Agencia Paco Urondo)
 

25.11.2010

 
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Los ríos han sido, son y serán el ámbito de nuestras actividades: los dragados de las vías navegables y el acceso a los puertos, los ríos son parte del imaginario de los trabajadores embarcados, pero también del hombre de las riberas, de los pescadores, de los isleños y de los poetas.
 
Los grandes ríos como el Paraná, el Paraguay y el Uruguay unen el Norte con el Río de la Plata; sus afluentes vinculan Este y Oeste con los ríos troncales.
Desde los tiempos coloniales e independentistas; estas conexiones: portuaria, fluvial y marítima, antecedieron a la creación del mercado común del sur y la remozada hidrovía Paraguay-Paraná, por eso mantienen el protagonismo principal en el comercio interior, regional y extra regional.
 
Sin duda tienen carácter estratégico en la disputa comercial, antes y ahora, entre quienes tuvieron históricamente el dominio de las industrias, de las tecnologías, de las flotas de guerra y de las flotas comerciales ultramarinas.
Flotas armadas que hacían los bloqueos a los puertos, como ocurrió en diversas oportunidades con Buenos Aires, Asunción o Montevideo.
 
Otros instrumentos serían y son, la “libertad de comercio” y la “libertad de navegación de los ríos interiores”. Una tercera sería de dominio cultural materializada sobre la “inteligencia” vernácula que a caballo de la “libertad de ideas” siente una enfermiza fascinación por lo “europeo”, por lo “clásico”, por lo “extranjero”…
 
Resulta obvio que los trabajadores comulgamos con la libertad en el sentido más amplio de nuestra cultura y su tiempo, pero la historia ha demostrado que las “verdades universales” colisionan, no solamente, con los intereses nacionales o regionales sino con la cultura profunda de los pueblos.
 
“Hoy sabemos que la cultura universal existe como un gigantesco mosaico, o rompecabezas, donde cada una de las piezas -las culturas nacionales- representan una faceta ni mejor ni peor que ninguna otra, pero sí distinta. Si faltara una sola no se podría comprender el mosaico de la totalidad”, dice O. Sbarra Mitre en su “Historia Esencial del Peronismo”.
La “Vuelta de Obligado” es una prueba de ello y las libertades un asunto en danza donde se conjugan intereses de distinta naturaleza.
 
Decíamos en otra ocasión acerca del poder militar y el comercio: “el siglo XIX habría de caracterizarse por la expansión imperialista; Inglaterra ocupó Egipto, el Sudán, guerreó con Persia, Afganistán, India y China; Francia se apoderó de Argelia, Marruecos, Indochina; Rusia en su avance al Oriente llegó a Vladivostok a las puertas de Japón.
 
También llegaron al Río de la Plata con las invasiones de 1806 y 1807.
 
 
Y echaron base en el Atlántico Sur en abierta violación del Tratado argentino-británico de 1825 usurpando nuestras Islas Malvinas en 1833; para posteriormente extenderse hacia el continente, en la patagonia, donde las estancias en manos de ingleses y galeses aprovisionaron de carne y lana al viejo continente durante décadas. No fue casualidad que la corona británica extorsionara al presidente Yrigoyen durante el conflicto entre los “súbditos de su majestad” y los trabajadores rurales en la patagonia.
 
El tiempo se encargaría de dimensionar en su justa medida los hechos.
La presencia imperial de Inglaterra-Francia aguas arriba del Paraná tenía detrás del móvil del “libre comercio y la libre navegación” la decisión política de irrumpir en esta región sudamericana a cualquier precio. Doblegar las pretensiones soberanas de Rosas y la Ley de Aduanas; minar el desarrollo soberano de Paraguay; afianzar el liberalismo pro-inglés en el puerto y murallas de Montevideo. Y por sobre todo, intrigar, establecer acuerdos, conspirar, dividir, hacer alianzas con los gobiernos y también con los opositores, con federales y unitarios, con repúblicas o monarquías…
 
El imperio portugués y posteriormente el Brasil también fueron un factor de presión sobre el Río de la Plata y el litoral argentino. Durante la segunda y tercera década del siglo XIX ocuparon la Banda Oriental que a la postre significó la guerra entre Argentina y Brasil; y un desgarramiento con el nacimiento de otro estado independiente en 1828, desde entonces, la República Oriental del Uruguay.
 
Situación de balcanización a la que no fueron  ajenos los ingleses y franceses, las clases porteñas-comerciantes de Buenos Aires, Montevideo y Río de Janeiro. Como tampoco fueron ajenos en la “Vuelta de Obligado”; en la “Batalla de Caseros”;  en el bombardeo naval a Paysandú; en la “Guerra de la Triple Alianza”.
 
Para 1840/1850 el Río de la Plata dividía intereses y divisas; con el trasfondo de las guerras civiles entre Federales y Unitarios el imperialismo anglo-francés tejía el entramado de dominación y contaba para ello con una base de operaciones en la región: la bahía fortificada de Montevideo.
Montevideo ampararía a las fuerzas unitarias opositoras a Juan M. de Rosas, y a las flotas armadas extranjeras provenientes de Europa.
 
Dentro de este escenario de intereses en disputa, el tiempo hablaría con sabiduría, cuando estas fuerzas multinacionales conformaron la poderosa Alianza que  haría la guerra invasiva contra Paraguay (1864), apenas unos años después de la emblemática “Vuelta de Obligado” (1845) y de la “Batalla de Caseros” (1852).
 
La escalada bélica contra Paraguay fortalecida por la derrota de Rosas se manifestó en 1853; en 1855 sería la armada de Brasil la agresora en Tres Bocas; y en 1859 las cañoneras inglesas a tiros de cañón obligaron a desembarcar a Solano López, hijo del presidente, y marchar por tierra después de un incidente diplomático que le costó la expulsión al embajador inglés sito en Asunción tras un complot para matar a Carlos A. López.
 
De la caída de Rosas en 1852 a la derrota de Solano López en 1869 bastaron 17 años para que los personeros del imperialismo inglés afianzaran el proyecto liberal dependiente en la región. Recién entonces fue posible la sanción de la Constitución de 1853 y la libertad de comerciar por los ríos interiores. En nombre de la civilización y el progreso durante décadas quedamos fuertemente encadenados a los intereses británicos, cuyo apogeo sería el Tratado Roca-Runciman; el “estatuto legal del coloniaje” según diría don Arturo Jauretche.
 
 
Tiempo atrás, el naciente Paraguay liberado de  las cadenas coloniales, fue dueño de una riqueza inestimable: la selva como proveedora de maderas nobles; y la ubicación geográfica privilegiada: en el corazón de América del Sur con la ciudad de Asunción extendida sobre las riberas del Río Paraguay.
 
Un país con el fundamento de la cultura guaranítica y gobernantes de la época independentista con clara vocación de soberanía económica, política y social. Una región acosada desde los tiempos del virreinato  por los “bandeirantes” portugueses y la posterior política expansionista de Brasil; por Buenos Aires y las malogradas campañas de Manuel Belgrano.
 
“El gobierno de Carlos A. López estaba construyendo su propia flota de buques a vapor durante la década de 1850, estos buques constituían el núcleo de la flota mercante y armada de Paraguay.
Con la asistencia y dirección de John Whitehead en 1860 se construyeron una docena de vapores, algunos como el “Tacuarí” de 400 toneladas”.
La cita pertenece a “La navegación de los ríos en la historia argentina” de C.B. Kroeber.
El caso de Paraguay se convertía en un desafío inadmisible para los imperios y sus lacayos; en un ejemplo para los patriotas del continente.
 
Juan M. de Rosas encarnó en su tiempo una política con las provincias que tendiera a echar las bases para la conformación de la nación argentina. La constitución de la unidad fundada en un proyecto capaz de armonizar los intereses de las provincias mediterráneas, las provincias litoraleñas y el puerto de Buenos Aires. El federalismo, con sus bondades y contradicciones, como forma de gobierno.
 
Proyecto al que no eran ajenos los pueblos originarios, los Pampas, con los que estableció acuerdos como en Laguna de los Huanacos, aliado de algunos caciques (como otros lo fueron de los unitarios). Y hubo también acciones punitivas a quienes faltaban a los tratados para dedicarse al pillaje.
 
Pero, por sobre todo fue una vía que contemplaba un espacio común entre los criollos y los pueblos originarios. Otro fue el proyecto unitario y liberal que se manifestó con la acción genocida del general Roca años después, con la campaña de exterminio de “los pampas” y el gaucho.
 
En el Río de la Plata, el segundo presidente constitucional de Uruguay, Manuel Oribe fue derrocado por Fructuoso Rivera; primer ex presidente, colorado y liberal, aliado de los brasileros, de los franceses y los unitarios argentinos, más allá de las diferencias circunstanciales con el general Paz. Oportunamente fue Paz, jefe militar en Córdoba, en Corrientes y Montevideo.
 
Durante la Guerra Grande (1845/51) el Uruguay independiente desde 1828, ve desdibuja su soberanía por los acontecimientos de carácter internacional, que involucran a los países de la región y las potencias agresoras.
En la ciudad amurallada y el puerto de Montevideo se abroquelan las fuerzas extranjeras; en la campaña oriental los federales al mando de M.Oribe enarbolan las banderas de la soberanía del incipiente Estado.
 
“Defendían Montevideo unos 2500 soldados franceses; 500 italianos; 500 argentinos unitarios; 400 orientales (aprox. el 5% de las tropas); y 6000 marinos embarcados en las flotas de la coalición europea”, dice Carlos Machado en su “Historia de los Orientales”.
 
 
Fue el general Paz quien organizaría la defensa de Montevideo, mientras el bloqueo naval del almirante Brown, leal a Buenos Aires, sería neutralizado por las fuerzas navales del comodoro  inglés Purvis.
Infructuoso fue el pedido ante el gobierno de Inglaterra de una  “intervención armada en el Río de la Plata” de parte de Florencio Varela y el brasileño conde de Abrantes, cuando aquél desaprobó  lo actuado por el comodoro Purvis. Brown restableció el bloqueo a Montevideo en defensa del presidente derrocado, Manuel Oribe, y de la soberanía del estuario y los ríos interiores.
 
Montevideo se convertiría en el bastión de los liberales donde se alojaban fuerzas multinacionales, como  ingleses, españoles, italianos, franceses que desplegarían sus buques de guerra bloqueando el puerto de Buenos Aires para comerciar “libremente” o por vía del contrabando.
La “Vuelta de Obligado” comenzaba a perfilarse como uno de los lugares donde las fuerzas patriotas presentarían batalla a la armada de guerra y comercial de la coalición europea más importante del orbe.
 
Dice J.L.Busaniche en “Rosas visto por sus contemporáneos”: “Los comisionados extranjeros enfrentaron a Rosas en Buenos Aires. Exigieron el retiro de sus tropas de la Banda Oriental y el levantamiento del bloqueo.
Aquél invocó nuevamente sus derechos de beligerante y la soberanía de su país sobre los ríos interiores.
 
Los almirantes Lainé e Inglefield apresaron entonces barcos argentinos en el Río de la Plata, tomaron la Colonia, y Martín García por el italiano Garibaldi, (agosto/setiembre de 1845), y en el mes de octubre remontaron el Paraná con intención de hacer desembarcos.
 
Una vez en la “Vuelta de Obligado”, donde el río se estrecha y hace posible la defensa con baterías de la costa, hallarónlo cruzado por una larga cadena tendida sobre canoas, como símbolo de la soberanía nacional. En la orilla estaban escalonadas las baterías al mando del general Mansilla. Siete horas se defendieron los escasos cañones de Obligado contra el fuego incesante de ochenta y cinco bocas de fuego de las dos escuadras, que pasaron al fin, pero llevando en sus flancos el recuerdo de la jornada.
 
Los descalabros se sucedían; un desembarco inglés en la costa del Paraná fue anulado por el coronel rosista Thorne. A pocos meses del combate de Obligado (junio de 1846), el mismo general Mansilla, desde la costa de San Lorenzo, en Santa Fe (Paso del Quebracho), causó graves pérdidas a un convoy compuesto de doce buques de guerra a vapor y noventa y cinco mercantes que descendían el Paraná con víveres para la plaza de Montevideo”.
 
“Los pueblos deben estar siempre atentos a la conservación de sus intereses y derechos y no deben fiar  más que de sí mismos. El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuantas ventajas pueda proporcionarse.
Es necesario destruir los abusos de la administración, desplegar una actividad que hasta ahora no se ha conocido, promover el remedio de los males que afligen al Estado, excitar y dirigir el espíritu público, educar al pueblo, destruir o contener a sus enemigos y dar nueva vida a las provincias” había dicho Mariano Moreno, integrante de la Primera Junta.
 
Esta reseña de algunos hitos de nuestra Historia Grande, las citas en que nos apoyamos y algunas observaciones asociativas en torno a la “Vuelta de Obligado”, no tienen otro objeto que ilustrar a los trabajadores sobre la escabrosa tarea política y las luchas que demandaron la defensa de los intereses nacionales y la soberanía frente a las agresiones imperiales.
 
Luchas que encarnaron San Martín y Güemes, Belgrano y Moreno, Rosas y Mansilla. Que en el siglo XX asumirían hombres como Yrigoyen y Perón, y que a comienzos de este siglo encarnara el ex presidente Kirchner.
No fueron los únicos hombres y mujeres, recordamos a Marina Céspedes y Juana Azurduy, a Evita y Azucena Villaflor,  y a tantos otros compañeros y compañeras que dieron su vida, en defensa de la causa nacional.
 
La historia nacional continúa su derrotero y en tiempo presente se van perfilando las situaciones y circunstancias que van definiendo los nuevos escenarios nacionales, regionales y el mundo multipolar; vastas geografías penetradas por las corporaciones privadas y el dubitativo papel que practican los organismos internacionales. Guerras por los recursos naturales, el petróleo en primer término.
 
Los ríos mantienen su protagonismo cuando por ellos transitan los trenes de barcazas transportando la producción cerealera, los puertos se modernizan, la actividad agro industrial crece sostenidamente, y los intereses sectoriales chocan con los intereses del pueblo argentino, el medio ambiente, etc.
 
La guerra comercial se manifiesta en instrumentos como las “zonas francas”, los “puertos libres”, las cargas impositivas, las declaraciones falseadas de embarques, el contrabando, las “banderas de conveniencia”, los subsidios, la triangulación entre empresas de las corporaciones que trafican granos, los grandes bancos y las cuentas secretas, los acopiadores y los exportadores, el “riesgo país” y las aseguradoras…
Los TLC y la dolarización de algunas economías nacionales.
El escenario poco ha cambiado: Asunción, Buenos Aires, Nueva Palmira, Montevideo, Brasilia, Nueva York, Beijing…
 
Con el convencimiento de los patriotas jugados en la “Vuelta de Obligado”, estamos quienes a diario y silenciosamente trabajamos por afianzar un modelo productivo con equidad social; un país con dirigentes políticos, sindicales y sociales capaces de distinguir la figura del fondo, lo principal de lo secundario, e interpretar la dinámica de los tiempos políticos, en esta parte del mundo a comienzos del siglo XXI.
 
El pueblo se manifestó con dolor y esperanza re-significando la Muerte… de su Jefe; como otrora lo hiciera ante el general Perón y ante Evita.
Pero en esta oportunidad no estuvo en las riberas del río Paraná para hostigar al enemigo de la patria, sino que marchó a la Plaza de Mayo y se encolumnó para testimoniar el adiós militante al compañero Néstor Kirchner en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada.
No tronaron las baterías del general Mansilla pero sí la de miles y miles de gargantas, a lo largo y ancho del país, voceando al grito de:
 
¡Aguante Cristina! ¡Presentes, ahora y siempre!
 
* El autor es secretario general del gremio de Dragado (CGT).
 
(Agencia Paco Urondo)
 
 

24.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Hasta dónde podemos dudar de las cosas? Infinitamente. Esa sería la primera respuesta. Siempre hay un más allá de la última certeza. Poner todo en duda nos ayuda desde la filosofía, a buscar siempre una respuesta más cercana a la verdad.  Ahora bien, cuando abordamos la realidad diaria e inmediata, cuando nos ponemos a hablar de política, cuando intentamos llevar adelante cambios en lo cotidiano mediante la praxis política,¿Qué deberíamos mirar? ¿Hasta dónde pensamos dudar de las cosas hechas para pasar a la etapa de profundizar más los hechos?  ¿Cuándo podríamos aceptar que algo es válido?

Estas líneas tratan de entender la testaruda manera de no creer, de ciertos periodistas, políticos y personas de izquierda o centro o pseudo izquierda, enrolados en la filas de la lucha contra la violencia institucional, o sea desde el Estado, que sienten que se les debe dar más muestras de progresismo. Que con lo que hay no alcanza, les falta algo. Y me refiero estrictamente al  tema de los derechos humanos. ¿Qué es lo que no creen? ¿Lo que no les cierra? ¿Lo que sí , pero no?
Cuando en época de las leyes de Obediencia debida y Punto Final, o la dolorosa etapa de los indultos, estas personas que hoy “no les creen” a “estos que recién ahora se acuerdan”, qué era lo que pedían para los represores. Justicia. Y cómo se traduce esa justicia, en cárcel. Por lo tanto podríamos dudar si los que se llenaron la boca hablando de los derechos humanos, no hubieran activado en los hechos ninguna política en dirección a la reparación de crímenes de lesa humanidad . Pero justamente en este caso (podríamos llamarlo el caso del Kirchnerismo), la velocidad y profundidad de los cambios respecto del tratamiento en pos de la reparación de crímenes cometidos por la dictadura, fue inversamente proporcional  a lo verborrágicamente anunciado. Se habló poco y se actuó más.
Lo  más increíble es que,  por ejemplo,  una de estas personas que por supuesto “no les cree para nada”, es una periodista llamada Sivina Walger y  que seguramente se debe ubicar ella misma en el arco no reaccionario del abanico del periodismo, haya llegado a decir que “éstos son peores que los milicos”. O sea,  peores.
No me cabe la menor duda que si esto fuera cierto, esta misma señora debería denunciar, más temprano que tarde, dónde están los chupaderos kirchneristas. Porque si son peores, debe haber más centros clandestinos de detención que los que hubo en los setenta. También debería denunciar la suspensión de los partidos políticos, así como la imposibilidad de toda actividad sindical o de reunión con fines de protesta. Tal vez en algún lugar sucede y nosotros no lo estamos advirtiendo.
Seguramente estaría bueno preguntarnos, por joder no más, si en un régimen político Totalitario, en un permanente estado de excepción, un vicepresidente, en el caso que lo hubiera, se podría haber dado el lujo de votar en contra en el Senado, ¡uy ¡ ¿pero en un régimen totalitario votación en el senado? Bueno, ponele que sí. Se podría haber dado el lujo, decía, de votar en contra de  una ley medular para la supervivencia del proyecto del Gran Dictador. Seguiría entrando en su despacho? O aparecería  flotando en el riachuelo? Hace falta que sigamos dando indicadores para ver quién es peor que los milicos?
Es evidente que esta señora Walger no respeta ni la regla mínima de la mirada periodística, que apunta a una crónica real de los hechos, ni se abstiene de bastardear las categorías académicas que intentan clasificar los diferentes regímenes políticos.
Pero esta extemporánea y extrema mirada de la realidad, no es la que tienen otros progres.
Otros progres simplemente no les creen. Lanata no les cree nada. Tennembaun se pregunta qué les pasó. Y Caparrós duda de todo menos de su bigote. Dicen que jamás a los Kirchner les interesaron los derechos humanos. La verdad es que yo no sé si antes les interesaban los derechos humanos o no.  Me parece que es preferible fijarse qué hicieron por los ddhh cuando tuvieron poder, que tratar de recordar qué dijeron cuando no los conocía nadie. Sin duda podemos dudar de las intenciones de los Kirchner, pero si los juicios avanzan y por ej. Etchecolatz está en una cárcel común, ¿Qué me importa la intención que puedan tener los Kirchner?( Néstor lamentablente ya se murió, pero me gusta que sigan siendo Los Kirchner)
Es más, si por aquellas noches del 2004, en la quinta de olivos el verdadero plan era dejar a los represores libres, dar una amnistía general, poner luces de neón alrededor del cuadro de Videla y mantener las leyes de impunidad, pero por alguna esotérica razón al otro día, al impartir las órdenes desde la rosada, sin saber por qué, por alguna fuerza extraña del cosmos, hicieron todo lo contrario, bienvenido sea.  Tal vez no sería errado que continuáramos  apoyando, porque aunque no tengan la mínima intención de hacer lo que finalmente hacen, algo siempre les sale mal y terminan llevando a los genocidas al banquillo. Serían como una especie de indultadores contrariados o amnistiadores sin vocación.
Porque si no, está la otra cara de las intenciones. La que se vio en las votaciones de la Obediencia Debida, que por supuesto la intención de aquellos legisladores era que se hiciera justicia, pero terminaron dejando libre a los asesinos. Pero ¡OJO¡ no era la intención, ellos votaron esas leyes con asco, tapándose la naríz. Pero los dejaron libres. Pero ¡OJO! Ellos realmente no querían que quedaran libres, no era su primera intención. Pero los dejaron libres.
En cambio éstos, los Kirchner, no tienen la intención verdadera - verdadera de reparar los crímenes de lesa humanidad, pero desactivaron el andamiaje institucional que no permitía juzgarlos y hoy (noviembre de 2010) podemos contar que 656 represores están bajo proceso y 110 ya condenados, con unos 474 de ellos que permanecen tras las rejas. Pero la verdad no se si creerles.
Perdón que esté tan hincha pelotas, pero hay otra cosa que tampoco me queda clara: cuando dicen que los Kirchner usan a los ddhh, a qué se refieren. Qué quieren decir con usar. ¿Se refieren de nuevo a que a los Kirchner no les importan  estas reparaciones y que lo hacen para conquistar a grandes masas de la población que abogan por la concreción de la justicia?¿ Realmente garpa ponerse a la cabeza de la decisión política de mandar presos a los represores? ¿O garpa más subirse al monocorde pedido de reconciliación, paz y consenso? Porque convengamos que por más que los avances sean notables a la gran mayoría de las personas de este país, le importa más la seguridad cuando hay que encanar menores , que cuando se trata de encarcelar dictadores. Por lo tanto no vislumbro un enorme rédito político en este “uso de los ddhh”.  Porque si se trata de estirar conceptualmente el verbo Usar, también podría decirse que un marido usa a su esposa para poder construir con alguien una familia y crear un proyecto común. O que un padre tiene hijos y los usa para que le den amor y él darles amor y así no envejecer en soledad. O que uno le cede el asiento a una anciana en el bondi, y de esta manera la usa para sentir que cometió una buena acción. O sea, qué quieren decir con lo de usar. Son políticas, decisiones, que del otro lado se agradecen o se repudian. Además, que me importa si me están usando para que les de mi voto cuando Von Wernich está a la sombra, si votan la ley de nacionalización de las Afjp, si sancionan la ley de medios, si impulsan el matrimonio igualitario, la asignación universal. O fue más genuino cuando no me usó Menem al rematar el Estado, al viajar baratito a Cancún, al reprimir la protesta social. La verdad, prefiero que me usen.
Elogio a la derecha.
Con esta moda del dedo acusador de lo que se dijo y lo que se hizo o más bien de lo que no se dijo y luego se hizo, tengo la sensación que el Kirchnerismo sorprendió para bien. Sin embargo muchos de los que debieran acompañar se regocijan en un dudar permanente tanto de las primeras como de las últimas intenciones. Y aquí muchachos hay que elogiar a la derecha.
Imagínense que en pleno proceso privatizador (en  la cresta de la ola de “ramal que para ramal que cierra” o “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del estado”, que convengamos no era una de las mejores fórmulas del consenso), cuando Bunge y Born ponía los ministros de economía, a la Sociedad Rural o a los grupos financieros o a los militares que quedaban libres, se le hubiera ocurrido decir: “ a éste no le creemos para nada. Lo asesora Alsogaray, está rematando el Estado, tenemos relaciones carnales, pero acuérdense que en los discursos de campaña citaba a Facundo Quiroga. No le creamos porque aunque desmovilizó a todo el sindicalismo y está dispuesto a reprimir toda protesta social y enfriar la economía, en los discursos hablaba de revolución productiva. No lo sigamos porque en definitiva pertenece a un movimiento populista y tiene patillas  y no sabe hablar”.  Pero nada de eso ocurrió. La derecha mucho más astuta que la izquierda argentina, para ver los verdaderos cambios (por eso cacarean tanto ahora) y tejer alianzas de poder, apoyó, creyó y se encolumnó detrás de una verdadera usina de reacción. Sin duda una reforma regresiva, oligárquica y netamente conservadora, pero no les importó quién la llevaba a cabo o de cual movimiento político venía. Las transformaciones avanzaban y punto.
Ojalá todos estos chicos rebeldes y protestones de Palermo Hollywood, estuvieran alguna vez a la altura de las circunstancias. Porque evidentemente están esperando un Mesías demasiado puro para sumarse, y si por casualidad ese Mesías alguna vez bajara de los cielos con esa mirada clara, esa barba rubia y una cabellera dorada, libre como el viento, y trajera un decálogo de verdaderas transformaciones sinceras y progresistas, seguramente lo encontrarían despeinado. (Agencia Paco Urondo)

23.11.2010

La Plata, Buenos Aires (Agencia Paco Urondo) Será este jueves, 25 de noviembre entre las 19 y las 22 en el Centro cultural Estación Circunvalación calle 12 y 72 sobre la rambla rodarán "El crimen impune del gobernador de Salta Ragone".

Sinopsis: Realizado por el Centro de Producción Audiovisual de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, el documental refleja la vida, militancia y compromiso político y social del Dr. Miguel Ragone, gobernador constitucional de Salta electo en 1973. Intervenido por el gobierno de Isabel Perón, hostigado por la Triple A, y la derecha sindical de su provincia, fue finalmente secuestrado y desaparecido en marzo de 1976. Su desaparición se conoce como el único caso, en toda América Latina, de un mandatario provincial desaparecido, y del que aún se desconoce su paradero. La película reconstruye, además, el contexto salteño de aquellos días previos al golpe de Estado. Con testimonios de protagonistas directos de los hechos que marcaron para siempre la provincia de Salta, el documental reconstruye la imagen del ex mandatario que dio hasta su vida por un país socialmente más justo.
Contacto de Prensa: 0221-154946530 y 011-15-5047-6966 (Agencia Paco Urondo)

21.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, video) El politólogo e investigador de la Universidad Di Tella Sebastián Etchemendy analizó al kirchnerismo. "Afuera, ningún intelectual tiene dudas sobre que el kirchnerismo está a la izquierda del sistema político argentino. No pasa lo mismo adentro del país", aseguró en charla con La Paco Urondo. Además, polemiza con Alcira Argumedo, Pino Solanas y parte de la academia.

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(Agencia Paco Urondo)
 

18.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, video, producción de Maxi Márquez) El economista Joseph Tasa nos acerca una serie de reflexiones sobre los 90, aquellos tiempos en donde estábamos tan cerca del primer mundo y tan lejos del chavismo. Qué tiempos.
 
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(Agencia Paco Urondo)
 

17.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Este miércoles 17 de noviembre a partir de las 17 ser realizará la presentación de la Universidad Nacional Arturo Jauretche. El encuentro será a las 17 en A. San Martín al 2100 y contará con la presencia de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner y del intendente local Julio Pereyra. (Agencia Paco Urondo)

02.11.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Secretaría de Cultura de la Nación y la Cátedra de los Libertadores invita a participar de la charla “José Artigas: Jefe de los Orientales”. Será este miércoles 3 de Noviembre, a las 18,30 horas, en la Casa Nacional del Bicentenario, Riobamba 985, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Expondrán: Marcelo Koenig, Abogado, director de la Casa del Peronismo Revolucionario; Braulio López, integrante del grupo Los Olimareños; Nelson Caula, periodista y escritor uruguayo. Será moderador Ernesto Jauretche, Coordinador del programa de reivindicación de la figura de Artigas. Inscripción gratuita online a través de la web Secretaría de Cultura o 30 minutos antes del inicio de cada mesa. Cupos limitados. Se otorgarán certificados de asistencia. (Agencia Paco Urondo)

26.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) En defensa de la educación pública, se realizará una radio abierta. Será este jueves 28-10 en las 5 esquinas (Alte. Brown, W. Villafañe, P. Galdós - La Boca). Habrá: Jornada de Reflexión Docente en todas las escuelas; Mejoramiento de la situación edilicia de las escuelas; No al cierre de ningún grado; Capacitación en servicio para todos los docentes; Acompañamiento psicopedagógico que responda a las necesidades de las escuelas; Recomposición salarial. Pago en tiempo y forma; Ingreso al estatuto y titularización para todos los docentes contratados.
Organizan: Maestros de La Boca. Adhieren:Unión de Trabajadores de la Educación, Cooperativa de trabajo El Puente, Organización Política y Social Los Pibes, Cooperativa de Vivienda Los Pibes, Corriente Política 17 de agosto, Carta Abierta Ciudad, Agrupación Envar el Kadri. Más info: http://corrientepolitica17deagosto.blogspot.com/  (Agencia Paco Urondo)

26.10.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El Ateneo Arturo Jauretche, en el marco de la muestra: "Evita a traves de tus ojos" tiene el agrado de invitar a Ud a la conferencia Vida y obra de Eva Perón, "derechos conquistados de ayer y hoy" a cargo del Secretario de Cultura de la Nación. Jorge Coscia, la Ministra de Infraestructura de la Pcia de Buenos Aires, Arq. Cristina Alvarez Rodriguez y la Señora Estela Carlotto presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.


La misma se realizará el Martes 26 de octubre a las 18.30 hs. en la sala de conferencias del tercer piso del Teatro Argentino. Esperamos su presencia.

(Agencia Paco Urondo)