fbpx Love, death and robots: entre el futuro y la reflexión | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 22.05.2021
Love, death and robots: entre el futuro y la reflexión

Netflix estrenó la segunda entrega de Love, death and robots que a lo largo de sus unitarios plantea preguntas existenciales, divierte y cautiva gracias a los mundos que construye. ¿Qué resultado nos dejó la espera de más de dos años?

Por Francisco Pedroza

El 14 de mayo se estrenó en Netflix la segunda entrega de Love, death and robots (Amor, muerte y robots en español). Está conformada por ocho cortos unitarios, diez menos que la primera temporada, a lo largo de los cuales vuelve a plantear preguntas existenciales, divertir y cautivar con universos construidos a la perfección hasta su más mínimo detalle. Si bien tiene también capítulos que no llaman la atención y no nos dicen nada nuevo, la mayoría son un shock estético que nos deja con ganas de que duren más. 

A continuación, un breve repaso por todos los cortos de esta temporada.

 

Servicio al cliente automatizado

El capítulo que abre esta segunda tanda nos plantea el futuro próximo más verosímil de todos. Un mundo donde todas las tareas cotidianas son hechas por robots, por lo tanto, toda la sociedad está a su merced. El problema comienza cuando un robot de limpieza se siente amenazado por su dueña, dando paso a una lucha por la supervivencia. Más allá de pequeños detalles, es una historia ya vista, en la que ayuda mucho que su animación sea caricaturesca, que ciertamente no tiene la misma fuerza que la carta de presentación de la entrega inicial. 

 

Hielo

La novedad por excelencia. Con una animación en dos dimensiones, nos transporta a un mundo congelado, donde casi todos sus habitantes fueron modificados genéticamente, dándoles habilidades especiales. No tiene una narrativa llamativa pero a nivel estético es alucinante. A veces no se necesita mucho para hacer una gran obra de arte. 

 

Respuesta evolutiva

Tal vez, el corto más reflexivo. La historia se desarrolla dentro de un futuro distópico, donde la vida eterna ya no es una fantasía. Seguimos los pasos de un detective que se encarga de acabar con la sobrepoblación, niños incluidos. Podemos observar entonces cómo en su cabeza empiezan los planteos acerca de qué es lo que vale la pena en realidad. Una pregunta que se extiende también a los espectadores.

 

Un albino en el desierto

Un desierto en otro planeta, un protagonista inmortal que es buscado por casi toda la galaxia y puntos de giro inesperados. A estos tres elementos, llamativos por sí solos, se le suman la calidad de su animación para dar como resultado un corto placentero. Es el episodio con el universo mejor construido, sobre todo a nivel visual. Cada paisaje y cada extraterrestre tienen un detalle digno de ser apreciado. Un corto que, si lo vemos una sola vez, tiene elementos que se nos van a escapar.

 

La hierba alta

En este caso nos vamos a encontrar con una adaptación de la novela de Stephen King. Si bien su animación es la más arriesgada, ya que parecen dibujos hechos en acuarela, no hay mucho más que rescatar, con la excepción de algunos diálogos. La historia es conocida, y ya ha sido llevada a la pantalla en otras oportunidades, entonces no nos presenta nada novedoso. De esta forma, tan linda estética termina desaprovechada. Un corto que deja gusto a poco.

 

La visita

Si lo bueno viene en envase chico, en este caso lo hace en corta duración. Cinco minutos alcanzan y sobran para dar vida a una de las joyas de esta temporada. Una navidad reversionada hasta su punto más tenso, tanto a nivel de impacto como de diversión. Este episodio desencaja a cualquier espectador. Es el más corto pero el más impactante.

 

Refugio

Otro de los puntos flojos. La historia transcurre en un campamento espacial, donde un piloto se oculta tras haber dejado atrás una batalla. En el refugio hay un robot de mantenimiento que, sin sorprender a nadie, está defectuoso. Ve al piloto como enemigo, en un desarrollo claro de lucha entre ambos. Si bien funciona como otra demostración de hasta dónde puede llegar la animación, ya se ha visto, incluso en otros capítulos de la serie, por lo que no hay novedad que valga. 

 

El gigante ahogado

En este último caso dejamos atrás las máquinas para explorar directamente al ser humano, desde su cuerpo, pasando por sus actitudes hasta llegar a su paso por la tierra. La historia se centra en un científico, cuyo relato nos va guiando a nivel narrativo. El descubrimiento de un gigante en una playa es el punto de partida y, a medida que avanza la historia, el deterioro del cuerpo y de la novedad dan continuidad. Es el corto más profundo de la temporada y no es casualidad que sea el final. Busca plantear qué dejamos tras nuestra muerte y a la vez nos obliga a preguntarnos qué nos deja haber visto esta serie.