fbpx Homofobia en el fútbol: la trágica historia de Justin Fashanu | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 10.10.2020
Homofobia en el fútbol: la trágica historia de Justin Fashanu

Si hay un ámbito machista por excelencia, ese debe ser el fútbol. Varias historias testimonian cómo la homosexualidad sigue siendo un tabú. Una de ellas es la de Justin Fashanu, quien pasó de la gloria al suicidio en apenas dos décadas.

Por Diego Moneta

El fútbol es uno de los ámbitos de la vida, y del deporte en particular, donde se puede advertir y sentir la presencia del machismo. Estereotipos de género, cantos de las hinchadas y prácticas deportivas que apuntan a resaltar, de manera constante, la "superioridad" masculina por sobre el otro, al que se lo desprecia.

Estos últimos días la cuestión volvió a estar en el centro del debate del mundo fútbol. Durante un partido de la United Soccer League, una de las ligas de Estados Unidos, Collin Martín, futbolista de San Diego Loyal, fue expulsado tras un altercado entre varios jugadores. 

En el entretiempo, el técnico Landon Donovan, reconocida gloria del deporte estadounidense, se acercó al árbitro para reclamarle explicaciones. El juez Joseph Salinas interpretó que Collin había insultado a uno de sus pares. En realidad, Junior Flemmings le dijo batty boy, un término utilizado en Jamaica para referirse de manera despectiva a los homosexuales. Martín había declarado públicamente en 2018 que era gay. 

Como se puede observar en el vídeo, Donovan reclamó que se expulsara al jugador, mientras el entrenador rival le pedía que no hiciera una “escena”. Donovan y su equipo decidieron retirarse del partido (cuando ganaban 3-1 y peleaban la clasificación), por lo que terminaron perdiendo el encuentro.

    

 

Si hay una historia que relata claramente la influencia de la homofobia en el fútbol, es la de Justin Fashanu. Desde el comienzo, su vida no fue fácil. Justin era hijo de un abogado nigeriano, instalado en Inglaterra. Nació al inicio de los años 60 y, tras la separación de sus padres, él y su hermano fueron dados en adopción hasta que otra familia decidió criarlos. 

Luego de practicar varias veces boxeo, comenzó su carrera en el club de fútbol Norwich City y, a fines de 1978, recibió su primer contrato profesional. El año siguiente debutó y logró asentarse, marcando goles regularmente. Incluso, una de sus anotaciones contra el Liverpool fue elegida como el gol de la temporada por la BBC. Posteriormente, y gracias a su actuación en el seleccionado juvenil inglés, se convirtió en el primer jugador afrodescendiente por el que se pagó más de un millón de libras, al ser transferido en 1981 al Nottingham Forest, bicampeón europeo en ese entonces.   

Sin embargo, luego de alcanzar la gloria, todo se haría cuesta arriba. La relación con el entrenador Brian Clough nació muerta, ya que éste se mostraba disgustado por los rumores que decían que Fashanu visitaba bares y discotecas gays. Eventualmente, le prohibieron entrenar con el equipo e incluso la policía llegó a impedirle la entrada a su club. El mismo Clough testifica en su autobiografía el maltrato y la discriminación que ejercició sobre el joven. 

Desde 1982 a 1990, Fashanu pasó por 13 equipos de distintos países. Ese año decidió "anunciar" públicamente que era homosexual, convirtiéndose en el primer futbolista en hacerlo. Lo hizo en una entrevista con el periódico The Sun, donde además afirmaba haber tenido relaciones con un miembro conservador del parlamento.

Lejos de poder enderezar su carrera, todo empeoró. Sus compañeros de equipo lo condenaron y las distintas hinchadas lo insultaban permanentemente. Sin embargo, el rechazo más doloroso fue el de su hermano, John. Si bien en el documental se muestra arrepentido, en ese entonces hizo todo por despegarse de Justin, por temor a que lo consideren fuera del estereotipo de “macho duro” que juega al fútbol. Incluso llegó a ofrecerle dinero a Justin para que no revelara que era gay, y una semana después lo denigró en otro periódico.

Sin el apoyo de su hermano y con distintos altibajos en su nivel deportivo, Justin entró en un círculo vicioso con la vida pública y la prensa amarillista, en parte por necesidad de dinero. Sin embargo, sufría a cada paso la presión del racismo y la homofobia. Pasó por otros diez clubes desde 1990 hasta 1998, hasta que llegó a Estados Unidos, donde anunciaría su retiro sin jugar ni un minuto. 

En marzo de ese año, un adolescente de 17 años lo acusó de abuso sexual. Fue interrogado por la policía en abril, pero no fue detenido. Sin embargo, la prensa informaba que la orden ya estaba emitida. La edad aceptada para las relaciones sexuales en Maryland era de 16. ¿Cuál era el problema? La homosexualidad estaba penada por ley.

Por esa razón, Fashanu volvió a Inglaterra. Posteriormente, la policía abandonaría el caso por falta de pruebas, pero Justin se suicidó en mayo, protestando porque “ya había sido considerado culpable”, según dejó asentado en una carta en la que además reafirmaba su inocencia y el consenso de la relación. 

La fecha de su nacimiento, el 19 de febrero de 1961, fue declarada el Día Internacional contra la Homofobia en el Deporte. Además, fue ingresado en el Salón de la Fama. El reconocimiento lo recibió Amal, sobrina de Justin e hija de John, quien es una reconocida periodista. En 2015, produjo para la BBC un documental sobre la homosexualidad en el fútbol inglés.  

En la actualidad, John y Amal lideran la Fundación Justin Fashanu, que lucha contra la homofobia, el racismo y otras problemáticas que padecen los futbolistas. Tuvo que pasar una década entera, posterior a su muerte, para que otro profesional en actividad “anuncie” su orientación sexual públicamente. 

Está claro que la presión del machismo sobre el deporte sigue vigente. Hace unos meses, la fundación y el diario brtánico The Sun publicaron la carta de un jugador, en la que cuenta que es gay. Sin embargo, él mismo prefirió preservar su identidad por temor a las consecuencias. 

No sólo es importante el rol de los protagonistas y de las organizaciones, sino la actitud que tomen las instituciones para erradicar problemáticas como la homofobia y el racismo del deporte.