fbpx Better Call Saul: un spin-off a la altura de Breaking Bad | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 24.04.2020
Better Call Saul: un spin-off a la altura de Breaking Bad

El spin-off de la legendaria Breaking Bad cerró su 5ta temporada esta semana y se prepara para el gran final.
 

Por Agustín Mina

Dos años después del final de Breaking Bad, una de las series más importantes de los últimos años, llegaría su spin-off (una historia que funciona en el mismo universo que la original, sin ser una secuela o una precuela): Better Call Saul

La idea de las secuelas, precuelas o spin-offs de series o películas muy exitosas, siempre es controversial. A veces, se las ve como que su creador quiere seguir "robando" con una idea que funcionó, en lugar de crear algo nuevo. Por ello, el anuncio de una serie basada en el inescrupuloso abogado de Walter White, Saul Goodman, fue tomado con pinzas. 

La serie finalmente se estrenó en 2015, con Vince Gilligan (creador de Breaking Bad) a la cabeza y Bob Odenkirk como protagonista. El elenco presentaba muchos personajes nuevos que con el tiempo llegaríamos a amar, como Kim Wexler (Rhea Seehorn) y Nacho Varga (Michael Mando); y otros que aprenderíamos a odiar, como el hermano mayor de Saul, Chuck McGill (Michael McKean).

Better Call Saul narra la historia de Jimmy McGill, un abogado de segunda, a la sombra de su hermano Chuck, y el camino que recorre para convertirse en Saul Goodman, el abogado de los criminales.

La serie mantiene intacta la esencia y, sobretodo, el nivel de Breaking Bad, lo que llevó a que muchos fanáticos la ubiquen por encima de la original. El gran logro de Better Call Saul no es sólo haber conseguido llegar a donde llegó su predecesora, sino haberlo hecho con mucho menos. La mayor parte de sus cinco temporadas, Better Call Saul se centró en la vida de Jimmy y Kim como abogados. Asistimos a juicios, problemas con sus clientes y dificultades para llegar a fin de mes. Por ello, uno podría pensar que la serie sería lenta y aburrida, para un público acostumbrado a los disparos y explosiones que vienen al tratar con narcotraficantes, como sucedía en Breaking Bad.

 

Sin embargo, Vince Gilligan hace su magia para convertir cada escena en una pieza de arte que te intriga, te atrapa y no te suelta. Pero no todo es mérito suyo, ya que Bob Odenkirk hace un trabajo magistral interpretando, ahora como protagonista, al abogado favorito de todes. 

Better Call Saul es la ventana hacia la historia de ese pintoresco personaje de Breaking Bad que resultó ser mucho más complejo de lo que pensábamos. Vemos a un joven e inseguro Jimmy que busca probarle a su hermano mayor que puede ser un buen abogado, tal y como él. Pero la personalidad rígida de Chuck, que sigue las reglas al pie de la letra, entra en conflicto constantemente con de la astucia de Jimmy, que corta camino de formas "poco éticas". 

En definitiva, lo que plantean las primeras temporadas de la serie es la lucha entre la forma "correcta" de ser y hacer, en tensión con la búsqueda de una identidad propia, que no necesariamente entra en los moldes que la sociedad predefinió. 

El viaje que hace Jimmy McGill para encontrarse a sí mismo y transformarse en Saul Goodman, la persona que siempre debió ser, es mucho más interesante de lo que cualquiera podría haber esperado.

Al mismo tiempo, la serie funciona como una excusa para explorar el pasado de otros personajes. AMC (la cadena detrás de Breaking Bad y Better Call Saul, entre otras) no perdió la oportunidad de explotar a algunos de los personajes más queridos por los fanáticos. Por ello, hacen su aparición el misterioso Mike Ehrmantraut (Jonathan Banks), a quien conocimos al servicio de otro personaje que vuelve, Gus Fring (Giancarlo Esposito). 
Estos dos formarán parte de una trama paralela, lejos de la corte, que se centra en el negocio del narcotráfico en Albuquerque, llevado a cabo por nuestros viejos amigos, los Salamanca. 

Mientras más cerca esté Jimmy de convertirse en Saul, más se irán entrelazando estás tramas, hasta que al final sean sólo una. 

En conclusión, Better Call Saul es el mejor ejemplo en tiempos recientes de cómo una historia derivada de un producto exitoso puede ser más que sólo una excusa para seguir facturando. Y de cómo un personaje secundario puede darnos aún más tela para cortar que el protagonista de su serie original.