8N afroargentino: panorama de avances y demandas

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8N afroargentino: panorama de avances y demandas

07 Noviembre 2021

Por Maga Pérez |​ Ilustración: Gisela Banzer

Por decisión de la autora, el artículo contiene lenguaje inclusivo. 

En el 2013 se sancionó la ley 26852 que conmemora el 8 de noviembre, “Dia Nacional de lxs Afroargentinxs y la Cultura Afro” y reconoce a la población afroargentina junto a toda su ancestralidad y cultura viva como raíz fundante de nuestro país. La Capitana María Remedios del Valle emerge como eje reivindicativo de lucha de una comunidad que resiste y avanza entendiendo que el racismo estructural no pudo borrar las huellas de su legado histórico. Pero, ¿cuál es el estado de situación que lxs afroargentinxs celebran? ¿Llegó la transformación efectiva del colectivo afro?

La Madre de la Patria es negra

El conocimiento es poder y la irrupción del mejor secreto guardado de la historia llegó para tambalear los esquemas construidos a partir de una argentinidad blanca y europea, negacionista de las comunidades preexistentes al Estado Nación. La Patria del Pueblo que hace la revolución y de las mujeres indígenas y negras en el frente de batalla, quedó develada en la figura de María Remedios del Valle, una mujer esclavizada, del pelotón de guerra con sangre africana y argentina derramada en pos de la Independencia Nacional.

Capitana la nombró Manuel Belgrano, prócer indiscutido de nuestra historia, ergo Padre de la Patria, y Madre de la Patria la llamaron, con fervor, soldados y Generales.

Aun en este contexto, pasó mucho tiempo hasta que María Remedios del Valle llegó al panteón de heroínas y héroes de la Independencia. Su condición de mujer, negra y esclavizada no es un dato menor en el ocultamiento deliberado. Aquellos que rechazaron de pluma y letra su existencia sabían que la incursión de su figura sin dudas iba a colmar de preguntas todo lo aprendido en la escuela y la universidad. Historia, ciencias sociales y geografía quedaron en el ojo de la tormenta frente a tanta información por deconstruir.

La Madre de la Patria es negra, los que lucharon por la libertad de nuestro país también, el rol histórico de las mujeres pasó a ser visibilizado, y la identidad que nuestra Patria abraza se complementó como la belleza del Cerro de los Siete Colores.

La única verdad es la realidad

A pesar de toda esta crónica, continúa siendo discrecional y aleatoria en el ámbito educativo la valorización de la efeméride del “Día Nacional de lxs Afroargentinxs y la Cultura Afro”, y por consiguiente, la visibilización de la Madre de la Patria en la currícula institucional de todos los niveles de aprendizaje.

La ley 26852 necesita la fuerza y el compromiso del Ministerio de Educación de la Nación, y sus pares provinciales, en la implementación de políticas educativas que permitan instalar la fecha con el respeto que corresponde y las particularidades de una conmemoración federal que visibilice la historia de africanxs y sus descendientes en cada provincia.

La federalidad de la efeméride es vital para reconstruir lazos con nuestra identidad afrodescendiente y también para no repetir la visión unilateral de que lo afroargentino reside en Buenos Aires.

Las organizaciones afrodescendientes, que se desarrollan en diferentes espacios de nuestro país, dan cuenta de la importancia de que esta visibilización suceda con el anclaje directo en la historia provincial que los habita. Y el Estado debe involucrarse.

Por el momento residen articulaciones efectivas en algunos ámbitos del Estado.

Casi cerrando el año podemos decir que el Ministerio de Cultura de Nación realizó diferentes convocatorias culturales de visibilización de la temática afroargentina, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a través de la Dirección Étnico Racial, Migrantes y Refugiados trabajó acciones políticas desde la perspectiva de la diversidad del movimiento afrodescendiente y africano. En cuanto al Ministerio de Mujeres, Género y Diversidades, el Programa de Mujeres Afro -si bien continúa sin institucionalizarse- configura una demanda absoluta del colectivo, que desarrolló desde la creación de la nueva cartera ministerial acciones de reconocimiento de la comunidad, y fundamentalmente, visibilizó la importancia de la interseccionalidad en el tratamiento de la temática y los feminismos negros.

Respecto a el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y Racismo (INADI), creador del primer Programa Afro institucional del Estado e histórico referente junto a la sociedad civil en el comienzo de la visibilización de la temática a través de las jornadas “Argentina también es afro”, quedó relegado en el tiempo según el pulso de la comunidad afrodescendiente.

Los diferentes vaivenes institucionales, la falta de respuesta a las denuncias que se generaron en la institución, y la escasa reacción mediática e influencia social frente a evidentes casos de racismo quebraron la relación con la sociedad civil. No obstante, hay un reconocimiento de la comunidad hacia el Instituto, en ser los primeros referentes también en la realización de talleres de sensibilización en la temática afro e iniciar un camino que hoy replican otras instituciones del Estado. Pero la situación actual requiere decisión política para reconfigurar en la lucha. En este sentido la Comisión Nacional para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina creada en el 2020 representa una esperanza en la reivindicación efectiva de los derechos de la comunidad.

Revertir la desigualdad estructural de la comunidad afroargentina requiere más articulaciones que pongan en marcha las políticas de inclusión necesarias. El Ministerio de Trabajo que forma parte de la Mesa Interministerial necesita trabajar junto a la comunidad afroargentina, afrodescendiente y africana en la implementación de leyes de cupo laboral para que disminuya la brecha de inequidad existente y permita el acceso pleno a todos los derechos humanos que la Constitución ampara.

Asimismo, es sustancial que el INDEC y el Ministerio de Desarrollo Social generen incidencia para que a través de estadísticas fehacientes y programas de desarrollo puedan contribuir a transformar la realidad de una población que no puede seguir esperando.

En efecto, el balance general es positivo en términos simbólicos porque la sociedad civil continúa impulsando, peticionando, haciendo escuela y el Estado va sumando y acompaña. Pero los pasos deben ser “agigantados” para revertir la desigualdad que el racismo continúa perpetuando como estigma y es de carácter urgente desarraigarlo de nuestra sociedad.

Por eso, el 8 de noviembre es una jornada de visibilización de luchas y demandas.

Hay mucho por hacer y las representaciones afrodescendientes deben ser reconocidas para que las políticas sean diseñadas con eficacia.

Honrar nuestrxs ancestrxs implica asumir nuevos compromisos, involucrarse y trabajar para que las nuevas generaciones se empoderen en sus derechos ciudadanos. En este sentido, recordar a la Madre de la Patria, Capitana María Remedios del Valle y en ella toda nuestra historia, es orgullo histórico nacional.