Aniversario del ataque policial a Ignacio Seijas: el día que cambió su vida

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    Ignacio Seijas

Aniversario del ataque policial a Ignacio Seijas: el día que cambió su vida

20 Junio 2026

La madrugada del 20 de junio de 2020 un escuadrón del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de la Policía Bonaerense irrumpió en la casa de Marina Candia en la localidad de Villa Albertina, Lomas de Zamora. Buscaban elementos robados a una escuela del barrio, pero no leyeron bien la dirección e ingresaron en un domicilio equivocado.

No contentos con eso, redujeron por la fuerza a la mujer y a su pareja de aquel momento. Los ruidos despertaron a Ignacio -hijo de Marina-, quien dormía en una pieza separada de la cocina por un pequeño patio. Al querer ver de qué se trataba, el joven intentó abrir la puerta con un cuchillo tipo Tramontina, que usaba ante la falta de picaporte.

En ese instante el policía Daniel Antonio David, sin dar la voz de alto ni ningún otro gesto, le disparó una perdigonada de balas de goma a menos de dos metros de distancia y directo a su rostro. Apenas por centímetros no le quitó la vida, pero le explotaron el globo ocular derecho, dejándolo ciego.

A partir de aquel episodio la vida de Ignacio y su familia se tornó una pesadilla caracterizada por hostigamientos y padecimientos familiares. AGENCIA PACO URONDO conversó con Marina Candia, madre del joven, quien siempre luchó para mantener contenido a su hijo y para obtener justicia.

Agencia Paco Urondo: ¿Cómo fue transitar estos últimos seis años?

Marina Candia: Ese día trágico realmente nos cambió la vida para siempre. Antes de todo esto mi hijo era un muchacho feliz y con muchos proyectos. Quería practicar boxeo, hacer deportes y después ya todo cambió. Se sumergió en la peor depresión e intentó quitarse la vida varias veces. En mi hogar, lamentablemente, no podía contenerlo porque se había vuelto muy violento entonces tuvimos que internarlo en un lugar que pudiera controlarlo mejor. Se recuperaba de su adicción y volvía a caer una y otra vez. Gracias a Dios ahora está recuperándose y estamos juntos. 

APU: ¿Hubo avances en la causa por el esclarecimiento del ataque?

MC: Si, fuimos a una mediación respetando la decisión de Ignacio. Al oficial se le dio sentencia con tres años fuera de servicio, doblegando la pena que quedó en homicidio calificado en grado de tentativa. No fue a prisión.

APU: ¿Cómo se encuentra la salud física y psíquica de Ignacio en la actualidad?

MC: Siempre está en riesgo, me quedé sin trabajo y no pude sustentar su tratamiento. Es muy triste lo que estamos viviendo como familia, olvidados por todo sistema de un Estado totalmente ausente. Hubiera esperado, sinceramente, un mejor trato y un seguimiento de parte del Estado. Sin embargo, nos dejaron solos en una situación tan difícil. Ignacio está cada vez peor y no lo puedo sacar adelante. Hace tres meses que está viviendo con el padre porque es insostenible convivir.