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Sociedad //// 14.06.2017
Murió impune Ernestina Herrera de Noble

La dueña del Grupo Clarín falleció ayer. Tenía 92 años de edad. "El gran diario argentino” ya tenía preparada una nota que enaltece la figura de Ernestina.

Foto: Bartolomé Mitre, Héctor Magnetto, Jorge Rafael Videla y Ernestina Herrera de Noble

El diario Clarín informó hoy sobre el fallecimiento de su directora Ernestina Herrera de Noble, quien murió ayer a los 92 años de edad. La nota preparada a tal efecto no informó sobre los motivos del deceso, más bien se trata de un recorte en donde enaltece la figura de su dueña durante casi medio siglo, luego de la muerte del fundador de “el gran diario argentino”, Roberto Noble.

Ernestina Herrera de Noble murió impune en las causas que tenía pendientes. Desde 2002 existe una causa penal contra la viuda de Noble por sustracción de bebés. Se trata de sus hijos Marcela y Felipe; quienes fueron adoptados por Herrera en 1976, en meses posteriores al inicio de la última dictadura cívico - militar argentina. Se trata de procesos de adopción plagados de irregularidades en sus papeles y testigos que declararon falsamente.

También fue investigada, junto a su socio Héctor Magneto y Bartolomé Mitre, dueño del diario La Nación, por la transferencia de acciones de la empresa Papel Prensa durante el mismo periodo de la historia argentina.

La causa Papel Prensa se inició en 2010 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El Poder Ejecutivo sostenía que los acusados se apoderaron de Papel Prensa en una sala de tortura. También afirmaban que las acciones habían sido compradas a Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, a un precio vil y bajo la coerción de apremios ilegales.

En marzo de este año, mediante un escrito presentado ante la Cámara Federal, el fiscal general Germán Moldes declinó de sostener la apelación contra los tres empresarios periodísticos que había formulado su colega de primera instancia Franco Piccardi.

La decisión de no perseguir penalmente a los acusados por la supuesta apropiación ilegal de la empresa Papel Prensa en los albores de la última dictadura, significa el retiro definitivo del Estado, en todas sus formas, en una causa en la que se investigan delitos de lesa humanidad.