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Opinión //// 04.01.2021
¿A quiénes sirven los cortesanos del Poder?

Luego del reciente reportaje que el Indio Solari concedió al programa "Plegarias Atendidas", conducido por Marcelo Figueras en Radio Provincia, una polémica se suscitó en redes, buscando cuestionar, no sólo el rol del popular cantante, sino la aptitud de un militante para ocupar un cargo público. Rodrigo Lugones realiza una reflexión al respecto.

Por Rodrigo Lugones

“Ya llegan, hambrientos,
desde siempre los conocemos”

A los pájaros que cantan sobre las selvas del internet – Indio Solari

                                     
Un pequeño hacedor de fast-books liberales como Pablo Sirvén, que se cree indispensable, nos regaló unas escenas lamentables en redes sociales. Ocurrieron luego del reciente reportaje que Carlos “Indio” Solari concediera al programa “Plegarias Atendidas”, conducido por el escritor, periodista, guionista de cine y militante político Marcelo Figueras.

En tal contexto, me resulta imposible no recordar aquella intervención de Sartre, frente a un auditorio colmado en Francia, donde reflexionaba sobre los intelectuales (y sobre sí mismo), al tiempo que describía el rol que muchos de ellos jugaban en la Francia post Mayo del 68: “La mayoría de los intelectuales aparecen como guardianes y transmisores de la cultura burguesa. De hecho, un cierto número de técnicos del saber práctico se hicieron tarde o temprano, su perro guardián”.

El menú es fácilmente reconocible. El cantante es un demagogo, que arrastra a una masa ignorante. El escritor y periodista, también un farsante que todo lo hace por dinero, (¡Al punto de poder ser comparado con el menemista Gerardo Sofovich, con escaso éxito!).

Por supuesto, para que la coartada cierre, el twittero inhábil se presenta como “aquel que denunció al Poder” allá en los años 90. ¡Nuestro héroe -siempre fallido- sí que es de los buenos!

Pongamos stop y advirtamos que tenemos malas noticias para él, que representa, como nos lo explicó el Tío Wolfe, un parachoques del Poder. Y a nosotros no nos interesa andar Mau-mauando a la gilada.

La pregunta que nos asiste, no alcanza a internarnos, tan siquiera, en una débil aporía:

¿Dónde pararnos, del lado del más grande cantante popular de la Argentina y de uno de los mejores escritores argentinos de su generación, o del de un fulano que se inscribe en la triste tradición trágica de aquellos que no pasarán a la historia, quienes relatan, en lengua Angélica, la primera y triste versión mitrista de la historia que escriben lxs que ganan (y siempre quieren ganar un poco más)?

De más está decir, la pregunta se responde sola. Es evidente que lo mandan a hacer las veces del reportero perseguido. Un rol que además de quedarle grande, busca sumar humo para que el fuego de las verdades soltadas con precisión por Solari, no se vean.

El problema es que el Rey no sólo está desnudo, sino que el sainete pornográfico que denuncia el cantante se volvió carne en la voluntad popular y el Poder (el real), sangra por la herida.

Por suerte los redonditos de abajo siempre sabremos donde tenemos el culo. No le pasamos cabida a los loros, los mulos, los frágiles cortesanos del Poder que se autoperciben como heroicos periodistas (para dormir tranquilos un sueño de pesadas benzodiazepinas).

No hay dimensión heroica de la vida en el farfullar atolondrado de pajarito digital que el abuelo nos propone torpemente. En la jungla cibernética en la que nos interna su calaña no hay más que letrinas.

El reportero tiene menos rock and roll que Margaret Tatcher. Para rematar el chiste (sin gracia) es tan poco riguroso que le llama "Patricio Rey", al Indio Solari. A partir de allí solo resta desestimar las mentiras... y, por supuesto, reivindicar a las verdades militantes que nacen de la organización popular, de la lucha, la sensibilidad de un Artista (porque tal como ya lo dijera Alain Badiou, el Arte, cuando no es cortesano del Poder, es un procedimiento productor de Verdad), de la común unión por Causas que no sólo valen la pena, sino también la alegría de la vida: la graciosa, valiente y verdadera vida.

Porque en el fondo lo que le molesta al Poder (por eso lo mandan a ronronear al quetejedi), es que un militante ocupe un cargo en la gestión pública. Un militante que se ganó ese lugar por su trabajo intenso y su rol en la fase resistente de la lucha anti-neoliberal que nuestro pueblo libró en la serie 2015-2019.

Por tanto, nos vuelve a quedar claro a quienes Sirven los cortesanos del Poder.