fbpx Una organización de católicas cuestionó la marcha en contra de la legalización del aborto | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Géneros //// 26.03.2018
Una organización de católicas cuestionó la marcha en contra de la legalización del aborto

“Se puede ser católico y no obedecer en estos temas”, aseguró Marta Alanis, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Marta Alanis, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, fue entrevistada por FM Futurock y se refirió al debate sobre la legalización del aborto.  

En este marco, habló sobre la movilización de ayer de sectores en contra de la despenalización del aborto y aseguró: "para lograr la marcha contra la despenalización del aborto tuvieron que apelar a todo el aparato de la Iglesia católica y evangélica. He visto cosas muy desagradables como un feto gigante. A la vez que hacen campaña en contra de la legalización, superculpabilizan a las mujeres que han pasado por esa experiencia”. 

De esta manera, Alanis consideró "que hay que legalizar el aborto" y  que “se puede ser católico y no obedecer en estos temas. Las mujeres católicas abortan en la misma proporción que las no creyentes". 

"Si realmente creemos que esto puede ser más caro, que tenemos que pagar esto con nuestros impuestos es una locura. Ya lo estamos pagando ahora. Nosotros no promovemos que las mujeres se embaracen para abortar. Ser madre es una decisión. Obligar a niñas que sean madres es de un nivel de incomprensión descarada", sintetizó. 
 
La activista de Católicas por el Derecho a Decidir también declaró que "la culpa es una construcción colectiva y cultural. La religión la utiliza para dominar a las mujeres. Estos sectores tienen un problema con la sexualidad. Asocian el placer con el pecado y el aborto con el delito".
 
“Algunas mujeres no se lo perdonan nunca. El feminismo no genera culpas, sino el poder de ampliar los márgenes de la libertad, el poder de decidir. La Iglesia no debe imponer su malestar en el resto de la población", concluyó.