fbpx “Jeffrey Epstein: asquerosamente rico”, sobre el abuso de poder, el tráfico de menores y la lucha de las sobrevivientes | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 06.06.2020
“Jeffrey Epstein: asquerosamente rico”, sobre el abuso de poder, el tráfico de menores y la lucha de las sobrevivientes

“Creo que es algo muy común para gente como Jeffrey, a menudo no tienen que enfrentar las consecuencias de sus acciones”, dice Shawna Rivera, sobreviviente de la red de trata y explotación sexual de Epstein. Se trata de una historia de corrupción, abuso y poder, que volvió al ojo público luego de la aparición del grupo Anonymous en redes sociales.

Por Jazmín Manuel

En los últimos días, el nombre de Jeffrey Epstein volvió a estar en el foco de atención, ya que, con el inesperado retorno del grupo ciberactivista Anonymous, se vuelve a hablar del caso: el famoso grupo de hackers reveló una lista de famosos — entre ellos el presidente de Estados Unidos, Donald Trump— que, sostienen, estarían relacionados con la red de tráfico sexual de Epstein. Debido a esta supuesta filtración de información, muchos usuarios de las redes sociales escucharon por primera vez sobre este caso, en el que se ven implicados varios famosos como el Príncipe Andrés, Bill Clinton, Harvey Weistein y Trump. La serie documental Jeffrey Epstein: asquerosamente rico detalla, en cuatro capítulos, cómo un hombre con poder, contactos y dinero pudo abusar y traficar a cientos de niñas y mujeres, y salirse con la suya por más de dos décadas.

En primer lugar, es importante decir que no es un documental fácil de ver. A lo largo de los cuatro capítulos hay descripciones muy detalladas de abuso sexual y violación, dichas por víctimas de Epstein, que dan su testimonio. Además, el espectador se encuentra constantemente con una sensación de amargura y angustia al ver cómo, durante años, las víctimas fueron silenciadas, menospreciadas e ,  incluso, atacadas por denunciar a un hombre con tanto poder como lo fue Epstein. Pero, es importante aclarar que, junto con la angustia que genera esta historia, también nos moviliza ver cómo las sobrevivientes de esta red de abuso y tráfico sexual demuestran el poder de la lucha colectiva, de la contención y la sororidad.

 Jeffrey Epstein siempre fue conocido por tener mucha plata  —llegó a declarar un patrimonio de 500 millones de euros — , y por ser un misterio para los demás. Todos sabían que era millonario pero nadie sabía muy bien por qué. La realidad es que Epstein era muy hábil para la manipulación: llegó a trabajar en uno de los colegios más prestigiosos de Nueva York sin haber terminado nunca sus estudios universitarios y, después, trabajó para una reconocida firma de inversores, con los que protagonizó un fraude millonario del cual logró salir, ganando millones de dólares y sin afrontar cargos legales. Fue mediante una serie de estafas, manipulación y falsificación de documentos  — como referencias falsas de distintas universidades estadounidenses —  que logró convertirse en uno de los hombres más ricos de Estados Unidos.

Fue en 2002 cuando su nombre empezó a vincularse con delitos de abuso sexual, cuando las hermanas Maria y Annie Farmer, que lo denunciaron en 1995, deciden hablar con Vicky Ward, periodista de la revista Vanity Fair, que debía escribir una nota sobre el misterioso millonario. El testimonio de las hermanas era primordial en la historia, pero el entonces editor en jefe de la revista, Graydon Carter, cambió toda la información, publicando una nota titulada “El talentoso Sr. Epstein”. Esa fue la primera cachetada que recibieron las víctimas que intentaban llevar a la luz lo que Jeffrey le hacía a muchas mujeres y niñas. Tres años después, en 2005, una mujer llama al departamento de policía de Palm Beach, Florida  — donde se encontraba una de las tantas residencias de Epstein — , para denunciar que su hija de 14 años había conseguido 300 dólares dándole un masaje a un hombre desconocido. Así comienza la investigación policial del caso.

Lo que sigue a partir del momento clave en el que comienza una investigación en su contra, es un largo camino de valentía de las sobrevivientes y de una pelea con la corrupción del gobierno federal, que no les otorgó un juicio justo en 2008, cuando, contando con pruebas suficientes para darle cadena perpetua al denunciado, lo “condenaron” a 18 meses en el centro de detención de Palm Beach, de los cuales sólo cumplió 13. Alexander Acosta, el fiscal federal que hizo el acuerdo de mutuo beneficio con Epstein en su momento, asumiría, años más tarde, como Secretario de Trabajo de los Estados Unidos en la presidencia de Trump.

A lo largo del documental podemos conocer todos los detalles de este caso, a través de la voz de las sobrevivientes, sus representantes, los policías e investigadores a cargo, periodistas que siguieron la historia a lo largo de los años, ex empleados de Epstein y hasta uno de sus abogados  — también denunciado por abuso sexual — . En muchos de los testimonios se ven involucrados otras personalidades famosas: como el Príncipe Andrés, duque de York, acusado de violación; Harvey Weinstein, a quien muchas actrices han denunciado también; y Bill Clinton, también acusado de violación por una de las sobrevivientes.

El documental es un repaso del proceso legal del caso, donde se muestra de forma cruda cómo Jeffrey Epstein fue un protegido de la élite estadounidense hasta el final. No fue sólo un pederasta, sino también el eslabón principal de una red de tráfico y corrupción de menores, que tiene como clientela a muchas de las personas más poderosas del mundo. El respaldo del gobierno, la vista gorda de la fiscalía federal y una red de conexiones importantes fueron la clave para que Epstein estuviera libre, incluso con pruebas en su contra que podrían  — y deberían —  haberle costado una condena perpetua.

Las sobrevivientes tuvieron que esperar hasta 2019 para presenciar, por fin, un juicio justo. Sin embargo, Epstein nunca llegó a ser condenado. Las especulaciones alrededor de su muerte abren la puerta a un sin fin de teorías conspirativas que sostienen que no se trató de un suicidio, sino de un asesinato. Eso, tal vez, nunca lo sabremos.

Jeffrey Epstein: asquerosamente rico, es un documental que nos presenta en detalle la punta de un iceberg: el resto de los implicados en el caso se han negado a hablar para el documental y niegan todas las acusaciones en su contra. Es una historia en donde la justicia no llegó, y queda camino por recorrer. Aunque aún no termina, es un caso que marcó un antes y un después en la defensa de los derechos de las víctimas que, junto con el movimiento feminista y el masivo #MeToo, lograron derribar la impunidad de un protegido por el poder, haciendo que sus voces sean escuchadas.

En resumen, es un documental que desenmascara una red de explotación en las que se ven implicados famosos, la realeza y gobernantes. Es un documental estremecedor y angustiante. Cuenta con información muy completa y la presencia de las diversas voces que construyen el paso a paso de este caso. Una historia de la que, seguro, seguiremos escuchando.