Aniversario del crimen de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez
El 2 de agosto se cumplieron ocho años del crimen de Sandra y Rubén, un crimen político debido a la desidia y al vaciamiento presupuestario en educación de María Eugenia Vidal a nivel provincial y del gobierno nacional de Mauricio Macri. La comunidad educativa los sigue recordando y pidiendo justicia.
Era 1 de agosto del año 2018. Sandra Calamano, que en ese entonces era vicedirectora de la Escuela N°49 Nicolás Avellaneda de la ciudad de Moreno, había llamado al Consejo Escolar para que puedan asistir al edificio. Habían detectado mucho olor a gas y, probablemente, podría ser una fuga. Calamano ya había notificado siete veces con anterioridad sin respuesta alguna. Las autoridades llegaron, revisaron y se fueron, sin resolver el problema y sin cortar el suministro. Al otro día, como todas las mañanas, Sandra junto a Rubén Rodríguez, auxiliar de la Escuela, ingresaron a la cocina para preparar el desayuno. Prendieron la luz, y todo voló por los aires. Más de quince pibes, entre 6 y 12 años, esperaban afuera y fueron testigos.
La muerte de Sandra y Rubén representa una de los hechos más atroces de los últimos años, y marcó la política que llevó adelante la ex gobernadora Vidal, junto a su ministro de Educación, Gabriel Sánchez Zinny. Las escuelas bonaerenses atravesaban una de las peores crisis edilicias de su historia: 847 establecimientos se encontraban clausurados o con clases suspendidas, y de ellos el 70% (600) estaban ubicados en la zona oeste del conurbano bonaerense. Ese mismo año Moreno estuvo casi un mes sin clases. Además, el presupuesto contemplado para el área de infraestructura estuvo subejecutado durante todo 2018.
Sandra tenía 48 años, trabajaba incansablemente en la escuela, donde además se quedaba después de horario para atender a los pibes y pibas que iban a estudiar. Por su parte, Rubén era uno de los auxiliares más reconocidos por los alumnos y alumnas, trabajaba en el lugar desde hacía más de 25 años. Ambos estaban, junto a toda la comunidad educativa, en lucha por el recorte que se venía llevando a cabo desde la Dirección General de Cultura y Educación en las partidas destinadas para orquestas-escuelas. Allí funcionaba todos los sábados una de las orquestas que le brindaba contención a más de una decena de pibes del barrio San Carlos.
Un crimen político, dos responsables: Vidal y Sánchez Zinny
Luego de la tragedia, la comunidad educativa de Moreno comenzó a organizarse para marchar por los responsables, pero desde las autoridades políticas empezaron a tirarse la pelota. La Provincia había decidido intervenir, meses atrás, el Consejo Escolar de la ciudad por una supuesta malversación de fondos durante la gestión del ex intendente Walter Festa. Por ello, los reclamos escalaron directamente a la órbita de la ex gobernadora.
A eso se le sumaron las sospechas de corrupción en la cartera que administraba Sánchez Zinny, por las cuales nunca dio respuestas. La gestión de Vidal estaba en proceso de armado del presupuesto para 2019 para que pueda ser sancionado en la Legislatura bonaerense. La particularidad es que se filtró un audio del director de Infraestructura Escolar, Mateo Nicholson, solicitando "inflar" el precio de las cocinas escolares.
El 10 de octubre de 2023 se logró juzgar a los culpables y efectuar las condenas pertinentes. El Tribunal Oral Criminal N°4 de Mercedes determinó sentenciar por incumplimiento del deber público a todos los funcionarios que llegaron imputados: el interventor del Consejo Escolar, Sebastián Nasif, y los consejeros Mónica Berzoni y Jorge Gallian, condenados a 2 años de prisión en suspenso y 4 años de inhabilitación. Por otro lado, el gasista Cristian Ricobene fue penado por homicidio culposo agravado como autor material responsable de la explosión, por lo que se encuentra cumpliendo 5 años de prisión efectiva e inhabilitación por 10 años.