La importación desde China crece sin cesar mientras no para de caer la industria nacional

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La importación desde China crece sin cesar mientras no para de caer la industria nacional

06 Enero 2026

Durante 2025, Argentina atravesó un proceso de fuerte apertura comercial decidido por el Gobierno de Javier Milei que facilitó el ingreso de bienes importados, especialmente desde China. Esta dinámica, impulsada por la reducción de restricciones a las importaciones y una mayor liberalización del comercio exterior, provocó un aumento significativo de productos chinos en el mercado local, generando tensiones crecientes sobre la industria nacional.

Los datos oficiales del INDEC y distintos relevamientos sectoriales muestran que las importaciones desde China crecieron a un ritmo muy superior al promedio general, consolidando al gigante asiático como uno de los principales proveedores del país.

En el acumulado de 2025, las compras argentinas a China registraron incrementos interanuales superiores al 60%, con especial peso de bienes de consumo final como indumentaria, productos para el hogar, electrónica liviana y accesorios.

Este fenómeno tiene impactos directos e indirectos sobre la producción nacional.  En el plano directo, la industria local enfrenta una competencia por precios difícil de sostener, especialmente para las PyMEs manufactureras. En el plano indirecto, se observan caídas en la utilización de capacidad instalada, menor demanda de insumos nacionales y un freno a la inversión productiva.

Las provincias con mayor concentración industrial, como Buenos Aires y Santa Fe, son las más expuestas. En distritos como Tierra del Fuego, el ingreso de productos electrónicos importados reavivó el debate sobre la sostenibilidad del esquema productivo local.

Al mismo tiempo, la expansión del comercio electrónico transfronterizo y del régimen puerta a puerta aceleró el ingreso de productos chinos directamente al consumidor final, profundizando el impacto competitivo sobre sectores sensibles como el textil y el calzado.

Si bien la apertura permite acceder a productos más baratos y ampliar la oferta para los consumidores, los industriales advierten que sin políticas de acompañamiento productivo, el proceso podría derivar en mayor cierre de fábricas, pérdida de empleo y reprimarización de la economía.

De cara a 2026, el verdadero desafío para la Argentina será que el gobierno nacional asuma la responsabilidad de poner un coto a la actual apertura indiscriminada. De no hacerlo, el entramado productivo nacional corre serio riesgo de colapso frente a una competencia internacional cada vez más agresiva y asimétrica. El desafío no es solo encontrar un equilibrio entre comercio exterior y producción local, sino comprender que, sin políticas activas de defensa de la industria nacional, el impacto sobre el empleo, las pymes y la capacidad productiva será profundo y difícilmente reversible. 

Fuentes consultadas:

INDEC – Instituto Nacional de Estadística y Censos (ICA, comercio exterior 2025)
- CEPA – Centro de Economía Política Argentina
- Fundación Observatorio PyME
- Fundación Andrés Bello
- Ministerio de Economía de la Nación
- AFIP / ARCA – Régimen puerta a puerta. 
- Diarios Nacionales

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Cuadro importaciones
Cuadro importaciones