fbpx Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte: 25 años de lucha por los derechos humanos | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
DDHH //// 20.05.2021
Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte: 25 años de lucha por los derechos humanos

El organismo cumple un cuarto de siglo desde su formación, al calor de la lucha por los derechos humanos. El espacio compartió un comunicado en el que repasa diversas acciones realizadas y sostenidas durante estos años.

Por Diego Moneta

El 17 de mayo la Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte (CMVyJZN) compartió un comunicado en sus redes sociales por el cumplimiento de los 25 años desde su fundación. En él, repasan diversas acciones que el organismo ha realizado y sostiene en el tiempo desde entonces. “El ADN de nuestra Comisión incluye la defensa de derechos, la lucha contra las impunidades y el olvido” indica. 

El texto, como punto de partida, menciona a diversos actores y colectivos sociales que “abrieron caminos” y crearon “nuevas maneras para oponerse al Poder Genocida”. Madres, Abuelas, Familiares, sobrevivientes, organismos de Derechos Humanos y la comunidad son incansables en la exigencia de Justicia, en la búsqueda de Verdad y en la construcción de Memoria de cara a “un futuro diferente iluminado por el Nunca Más”.

La CMVyJZN se formó y forjó al calor de esas luchas. De esa manera, llevan a cabo un repaso de distintas acciones en las que el organismos creció y en las que se reconoce como tal: 

  • El recuerdo y homenaje a los y las desaparecidas, transmitiendo su lucha en la comunidad, con un especial énfasis en la juventud, y concientizando y visibilizando las consecuencias del genocidio, así como también sus razones.  
  • El encuentro de sobrevivientes y familiares de la zona norte para impulsar la identificación de los restos de sus seres queridos, la participación en los juicios de lesa humanidad y el acompañamiento que les corresponde. Juicio y castigo a los culpables militares, responsables empresariales y cómplices civiles del terrorismo de estado.
  • La creación de equipos de investigación para desentrañar, aportar pruebas judiciales sobre el sistema represivo en la zona, haciendo hincapié en la represión obrera, y sumar a su memoria.   
  • El foco en la participación juvenil para transformar el escenario judicial, a través de la acción conjunta con la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA).
  • El alquiler de una sala destinada a la realización de juicios orales en San Martín, donde desde 2012 se llevan a cabo procesos en la causa de Campo de Mayo. 
  • La Comisión fue parte de la campaña para que los colimbas pudieran presentarse como testigos judiciales, destacando los testimonios de Campo de Mayo. 
  • Impulso a la creación de Barrios por Memoria y Justicia, a la señalización de centros clandestinos y al resguardo de lugares emblemáticos de la lucha obrera y popular en la zona norte.   
  • Las redes tejidas con otras organizaciones de la zona, pero también con los organismos de Derechos Humanos a nivel nacional, para, entre otras acciones, sostener los siluetazos de cada marzo. A su vez, la Comisión integra la Mesa de Derechos Humanos.
  • La denuncia y visibilización de la violencia institucional, reconociendo la continuidad de las prácticas de la dictadura. En diálogo con la AGENCIA PACO URONDO, Raquel Witis, una de sus referentes, destacó en varias oportunidades la importancia de una seguridad democrática. Cabe recordar que Raquel es la madre de Mariano Witis, asesinado hace más de 20 años junto a Darío Riquelme por la Policía Bonaerense. 
  • El acompañamiento a los familiares de víctimas de violencia institucional y la creación de espacios para que los jóvenes puedan expresar y narrar sus experiencias. Aquí destaca el mural contra dicha violencia frente al Polivalente de Arte de San Isidro. 
  • El rol de la Comisión como puerta de ingreso a la vida política de muchos jóvenes. 

El comunicado también dedica un apartado al contexto de la pandemia, que “ha obligado a repensar las formas de militancia, a aprender a manejar nuevas tecnologías, a reunirse de manera virtual y usar las redes para difundir y lograr un impacto mayor”. Por último, evalúa al 24 de marzo de este año como un punto de llegada, que concentra la historia, pero también de partida, por lo que hay que seguir construyendo.