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Violencia Institucional //// 08.04.2020
Santiago del Estero: denuncian múltiples abusos policiales durante la cuarentena

La Red de Organizaciones Contra la Violencia Institucional de Santiago del Estero emitió un comunicado donde denuncian el incremetno de casos de violencia institucional.

Por Nicolás Adet Larcher

La Red de Organizaciones Contra la Violencia Institucional de Santiago del Estero emitió un comunicado donde denuncia las distintas situaciones de violencia policial que están atravesando los barrios populares de la ciudad capital. En concreto, afirman que aumentaron las amenazas, los hostigamientos, las lesiones leves, las torturas y las detenciones temporarias de vecinos y vecinas en las últimas dos semanas, en el marco de la cuarentena obligatoria. 

“Los policías disparan sus escopetas indiscriminadamente contra los vecinos, apuntando al cuerpo y a pocos metros de distancia”, denuncia el comunicado que ya recibió la adhesión del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Madres Unidas del Pacará, H.I.J.O.S., la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia, el Equipo de Estudios socio-jurídicos del Indes (UNSE), Vamos - Frente Patria Grande SDE, Asociación de Ex presos políticos de Santiago del Estero, Nueva Mayoría, Barrios de Pie/Libres del Sur y Frente Barrial 19 de diciembre.

En los barrios la Católica, Bosco, Huaico Hondo, Tarapaya, 8 de abril, Belén, Pacará y Ejército Argentino, varias personas reportaron haber visto a jóvenes que habían sido detenidos, supuestamente por violar la cuarentena, “tan golpeados que apenas podían caminar o moverse”. En su comunicado, la Red enumera situaciones como: ingresos de la policía a domicilios por la fuerza, maltratos a vecinos y vecinas por estar en la puerta de sus domicilios, vecinos que salen escondiéndose en la oscuridad a comprar lo que necesitan por miedo a que los detengan o maltraten. Detenidos que deben estar de pie por 4, 8 o 12 horas sin que se les permita ir al baño o alimentarse. Vecinos que fueron detenidos varias veces porque no pueden evitar salir a buscar sobras de comida, para llevar a sus familias, en los negocios y casas.  Detenidos en la Escuela de Suboficiales de la Policía que son obligados a hacer “movimientos vivos” como colimbas. Personas que eran trasladadas en moto a ser atendidas en centros de salud y fueron detenidas, con secuestro de vehículo incluído. 

Aquí el comunicado completo: 

Los barrios populares: ¿zona liberada para las fuerzas policiales?

"¡Cuidado con romantizar la situación! Lo que está haciendo esta pandemia, en especial a partir de la cuarentena, es sacar de cada persona lo mejor y lo peor, según su costumbre anterior".

Quienes vivimos y trabajamos en los barrios más vulnerados de Santiago del Estero hemos padecido, en las primeras dos semanas de esta cuarentena, innumerables violaciones a los derechos humanos a manos de las fuerzas de seguridad de la Provincia. Los condicionamientos devenidos de la imposición de la misma a la población, para evitar la propagación del coronavirus, sirven de excusa (no de razón) a las fuerzas policiales para aumentar sus habituales acciones de hostigamiento, abusos y torturas contra sus habitantes.

Aunque anunciaron que la Policía ahora está para cuidarnos, nada más lejos de la realidad. Además, por qué habrían de cambiar?

Los delitos cometidos por la fuerza de seguridad van desde el abuso de autoridad, abuso de armas, violación a los deberes de funcionario público, amenazas, hostigamiento, falsa denuncia, lesiones leves y graves hasta desaparición temporaria de persona, torturas y tratos crueles e inhumanos.

Los siguientes son sólo algunos de los casos:

Miércoles 25 de marzo: a las 17 hs fue detenido un vecino del barrio Bosco ll, quien estaba entregando elementos de higiene a una vecina de su casa, acusado de violar la cuarentena; fue trasladado a la seccional 5° de Policía. Una hora después negaban a los familiares que él estuviera en esa dependencia. No quisieron tomarle la denuncia por su desaparición. Tampoco estaba en otras dependencias policiales. Se dio intervención a la fiscal de turno, que intervino de oficio, a quien la policía, en un principio, también negó la presencia del joven en la comisaría. Poco después “apareció” en la seccional 5° y fue liberado a las 23.30 hs., aterrorizado y con evidentes signos en su cuerpo y cabeza de haber sido torturado. Al día siguiente fue realizada la denuncia penal y el médico forense certificó las lesiones que el médico de Sanidad Policial no registró.

Sabado 28 de marzo: un matrimonio responsable de un merendero ubicado en el barrio Huaico Hondo, fue detenido en el barrio Siglo XX a pesar de contar con permiso para circular cuando iban a retirar mercadería para el merendero. Fueron trasladados a la seccional 51 y se les secuestró la moto que utilizaban para trasladar la mercadería. Recibieron maltrato verbal y psíquico. Los policías les dijeron que no les importaba los permisos y el merendero, que ellos cumplían las órdenes del gobierno. Después de varias horas les liberaron. No quisieron llevarles a su casa; quedaron en la calle a 9 km de la misma. Varios días permanecieron en una vecina solidaria hasta que lograron regresar. Deberán pagar la multa para retirar su vehículo. Gracias a la policía cientos de raciones alimenticias no pudieron llegar a los estómagos de les niñes del barrio.

Domingo 29 de marzo: 18hs. Un vecino del barrio Bosco ll coloca su moto en el portón de su casa para lavarla mientras su esposa prepara el mate. En ese momento se detienen tres móviles policiales y los agentes le preguntan varias veces de dónde es, a lo que responde que ese era su domicilio. Igual se lo llevan detenido y le secuestran su moto y la de un pariente del interior de la casa sin permitirle mostrar la documentación que confirma sus dichos. Su esposa desesperada les gritaba que él es su marido, que esa es su casa, que lo suelten hasta que es amenazada con ser detenida si no se callaba. Permaneció durante diez horas en la seccional 2°. A pesar de que quedó claro que ese era su domicilio no le devolvieron ninguna de las motos, que quedaron secuestradas en la seccional 5° y deberá pagar multas para poder retirarlas quien sabe cuándo.

Ese mismo día, un vecino fue detenido en la entrada del barrio Belén cuando regresaba a su hogar de buscar alimentos en un comedor comunitario. Los efectivos le tiraron la comida en la calle, lo golpearon y lo llevaron a la seccional 2°. Lo liberaron varias horas después.

Durante el último fin de semana, vecinos de los barrios 8 de abril, la Católica. Tarapaya, Bosco, Huaico Hondo, Pacará, Belén, Ejército Argentino entre otros, reportaron que vieron a jóvenes, que habían sido detenidos por violar supuestamente la cuarentena, tan golpeados que apenas podían caminar o moverse; que la policía entra con violencia a los domicilios para obligar a niños y niñas que juegan y/o mayores que realizan tareas en sus patios a encerrarse dentro de las casas; que a las vecinas y vecinos que estaban en las puertas o verjas de sus casas los apaleaban para que se encierren; que muchos vecinos y vecinas solo salen escondiéndose en la oscuridad a comprar lo que necesitan por miedo a que les detengan y maltraten; que cuando están detenidos les tienen de pie durante 4, 8 o 12 horas sin permitirles ir al baño ni alimentarse; que hay vecinos que fueron detenidos varias veces porque no pueden evitar salir a buscar sobras de comida, para llevar a sus familias, en los negocios y casas; que a los detenidos en la Escuela de Suboficiales de la Policía les obligan a hacer “movimientos vivos” como a colimbas (actos por los que varios gendarmes fueron puestos a disponibilidad en Bs As); que varias personas que eran trasladadas en moto para ser atendidas en centros de salud fueron detenidas secuestrándoseles sus vehículos; que los policías disparan sus escopetas indiscriminadamente contra los vecinos apuntando al cuerpo y a pocos metros de distancia.

Cómo dijimos antes, las violaciones a los derechos humanos por parte del personal policial no es nada nuevo para nosotros; es lo cotidiano.

En cambio, en los barrios de clase media como el Autonomía, San Martín, Newbery, Saint Germain las fuerzas de represión, en circunstancias similares a las descriptas, no actúan de la misma manera y sería impensado que así lo hicieran. Y así debe ser.

La provincia estaria yendo a contramano de la dirección que, en políticas de seguridad, cuidado y contención social en el contexto de la cuarentena obligatoria, está transitando el Gobierno nacional. Hace diez días éste instaló la consigna“Quedate en tu barrio” para los sectores más vulnerables, en respuesta a una propuesta que los curas villeros le presentaron al Presidente Alberto Fernández. Este concepto implica, entre otras decisiones del Gobierno, que en las villas, barrios populares y asentamientos no se les pedirá a la población que se queden en sus casas sino que se queden en su barrio, atentos a las condiciones particulares de su hábitat. En este sentido el Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, expresó que “la gente en los barrios está en las calles, está en las puertas de sus casas, no tienen hogares amplios y confortables como en la clase media, no puede ser entonces un aislamiento igual. Lo que tenemos que hacer es que se muevan lo menos posible en el barrio y que hagan changas cortas…”.

Ayer la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, envió a todas las fuerzas federales de seguridad un estricto protocolo de actuación que deberán seguir cuando realicen operativos de protección civil por la pandemia, después de haber pasado a disponibilidad a efectivos que cometieron abusos en los últimos días. Una enorme distancia separa a este actual Ministerio, en su lógica y su accionar, de la Secretaría de Seguridad de la Provincia.

Las fuerzas policiales no se gobiernan solas (o no deberían). Tienen responsables institucionales y políticos. Y ser responsable significa dar respuestas concretas. Hasta ahora es el silencio.