fbpx Leo Demonty: “Priorizar la lucha por Justicia fue lo que nos mantuvo vivos” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Violencia Institucional //// 22.09.2017
Leo Demonty: “Priorizar la lucha por Justicia fue lo que nos mantuvo vivos”

El hermano de Ezequiel, asesinado por la Policía Federal en el año 2002, reflexiona sobre el proceso de lucha en el emblemático caso de violencia institucional.

Por Leonardo Demonty

Ezequiel nos dejó la fuerza y la entereza para seguir luchando por los que menos tienen. Nosotros conseguimos justicia y los policías fueron condenados con una pena ejemplar, pero existen muchos casos de gatillo fácil y de violencia institucional que no terminan y no terminaron de la misma manera. 

Hoy nos toca el ejemplo de Santiago Maldoando. La verdad que lo de Santiago me tiene mal, angustiado. Por la situación que esta pasando esa familia.  Uno que pasó por eso, sabe lo que es. Ezequiel estuvo desaparecido una semana por la policía y fue terrible.

El proceso de lucha de nuestra familia fue muy difícil, hubo problemas. Nos costó entender muchas cosas. Pero la primera que entendió lo que había sucedido fue Dolly, nuestra mamá. Pudimos salir adelante porque enfrentamos esto todos juntos, para nuestra familia la prioridad fue la lucha por justicia para Ezequiel, más allá de cualquier otra cosa en nuestras vidas, como el trabajo. Priorizamos la lucha. Eso nos mantuvo vivos.

En el 2013, en un taller de Educación Cívica de la Escuela 3 del 19, a los chicos se les ocurrió hacer una ley para cambiar el nombre el puente Uriburu y ponerle Ezequiel Demonty y eso se logró. La comunidad educativa, los vecinos, los compañeros fueron entendiendo con el ejemplo, con festivales, con torneos de futbol, con actividades, la causa de Ezequiel. 

El acompañamiento que tuvimos de los vecinos del Bajo Flores y de Ciudad Oculta fue importanismo. El pedido de Justicia fue colectivo y eso fue maravilloso. Lograr la unidad entre barrios, Bajo Flores, Ciudad Oculta, Villa 20, Cildañez, la hinchada de Chicago. Fue el repudio de parte del pueblo que permitió que la gente se conmoviera. Pegó fuerte y sigue pegando fuerte hoy en día el caso de Ezequiel. Gracias a todo esto, hay chicos de doce años conocen lo que le paso.