fbpx El caso de Facundo Molares en Bolivia: “Mi hijo sufrió torturas y fue detenido en condiciones infrahumanas” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Violencia Institucional //// 14.12.2020
El caso de Facundo Molares en Bolivia: “Mi hijo sufrió torturas y fue detenido en condiciones infrahumanas”

Hugo Molares, padre del joven detenido durante el gobierno de facto de Jeanine Añez en Bolivia, dialogó con AGENCIA PACO URONDO sobre el calvario que sufrió su hijo.

Por Juan Borges

Hugo Molares es el padre de Facundo Molares, el joven detenido en Bolivia durante el entonces gobierno de facto Jeanine Añez. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO,  se refirió al calvario que sufrió su hijo. El fotoperiodista se encontraba realizando una cobertura periodística durante aquellos días sangrientos en el país vecino cuando fue encarcelado y acusado de un crimen que nunca había cometido. Gracias al intenso esfuerzo militante de la familia y organizaciones sociales y políticas finalmente fue liberado.

APU: ¿Cómo fue la odisea que le tocó vivir a su hijo?

Hugo Molares: Facundo se encontraba cubriendo las elecciones de 2019 en Bolivia por encargo de la revista Centenario de Argentina, revista digital. Después de las elecciones se quedó por recomendación de su Director para cubrir los hechos violentos que se estaban sucediendo en el país. En esos días padece una descompostura renal aguda que desemboca en una internación en el Hospital Japonés de Santa Cruz de la Sierra.

En esas circunstancias que estaba internado el día 11 de noviembre de 2019, viajamos de urgencia con mi compañera y lo hallamos internado en el hospital sin estar identificado. Se activa un protocolo y llegan tres policías, nos secuestran a mí y a mi compañera, nos trasladan a una comisaria donde nos someten a vejaciones y malos tratos durante 25 horas y después nos expulsan de Bolivia. Mi hijo queda amarrado y esposado a la cama del hospital custodiado  policías durante 18 días sin ningún tipo de causa ni acusación. El día 29 de noviembre le arman una causa cautelar, le designan una abogada defensora que ni sabía la causa y se monta toda una pantomima de audiencia, se toma la decisión de dictarle prisión preventiva a cumplirse en la cárcel de Palmazoro en Santa Cruz de la Sierra, pero a los tres días lo secuestran nuevamente y lo llevan a la cárcel de Choncho Coro en el alto de La Paz. Así comienza la falsa causa contra Facundo y otras personas que ya estaba armada.

APU: ¿Cómo obtuvieron su libertad?

Hugo Molares: La libertad de Facundo, su retorno y repatriación a la Argentina llevo más de un año. Estuvo padeciendo torturas, vejaciones y malos tratos, desatención de su salud, lo cual le provoco consecuencias muy profundas. Logramos que regrese gracias a una lucha mancomunada ,acompañados por infinidad de organismos internacionales sociales, políticos ,religiosos, culturales ,medios independientes. La prensa canalla no acompaño y cuando intervino lo hizo con mala intención. Fue un año muy duro de no dormir, esperando una llamada pero finalmente logramos que le dicten una libertad provisional con excepción de arraigo por su salud. Entonces pudimos traerlo a la Argentina con la ayuda de la embajada, cancillería. Tuvimos que desarrollar una lucha muy intensa para visibilizar lo que le estaba pasando allá en Bolivia y después lograr la solidaridad de todo el mundo entero y comprender que era una libertad contra la libertad de prensa y una violación flagrante contra los derechos humanos de cualquier país civilizado que debe brindar a una persona.

APU: ¿Qué lectura política hace usted sobre la detención de su hijo?

Hugo Molares:  Se enmarca en un golpe de Estado semiblando. Fue una variante nueva que sin ser dura con los tanques en la calle, tampoco fue tan blanda como la que destituyo a Lugo, Dilma, Zelaya o Correa. Sabemos que siempre está detrás el poder económico junto con sectores reaccionarios, corruptos, narcotraficantes que son utilizados para ejercer el poder en Dictadura. Hablamos de una sarta de delincuentes que tomaron el poder en Bolivia que ametrallaron y masacraron a su propio pueblo. Encarcelaron muchas personas, se estima que aún quedan 1500 personas en esa situación detenidas por la dictadura con delitos inventados. Existe una maraña judicial que no puede ser desmantelada. Se está impulsando una profunda reforma judicial en Bolivia. Facundo estuvo en la cárcel más extrema de La Paz, en la peor y en infrahumanas condiciones. Por suerte ahora está bien pero le están haciendo muchos controles médicos.