Dos años de la desaparición de Luciana Muñoz en Neuquén: “Queremos que su foto esté en todo el país”
*La presente nota está basada, casi en su totalidad, en otra publicada por Manuela Wilhelm en el portal LM Neuquén.
Luciana Muñoz Aguerre tenía 20 años cuando fue desaparecida el 13 de julio de 2024 en el barrio Gran Neuquén Norte. Pasaron más de dos años y todavía nadie pudo responder dónde está. Su búsqueda está encabezada por mujeres, familiares y amistades, quienes recientemente organizaron una nueva movilización desde el monumento San Martín hasta la Casa de Gobierno provincial. A su vez, viajaron hasta Buenos Aires para impulsar una campaña nacional: “Queremos que su foto esté en todo el país”.
La familia denuncia la inacción de las fuerzas de seguridad y el poder judicial. Para peor, señalan que perjudicaron la investigación: “Cuando entraron a la casa del novio encontraron una mancha de sangre y el papá de Luciana quiso que cotejaran con la suya, el fiscal Andrés Guillermo Azar lo echó, lo insultó y le dijo que lo iba a meter preso”, desliza Mirta, su abuela paterna, y agrega: “Cuando fui a la Comisaría 18 un oficial me dijo que no vaya a molestar”.
Lila Aguerre, madre de la joven, acompañada de organizaciones feministas y de izquierda, impulsó desde el principio su reclamo por la aparición con vida. En ese aspecto también destaca el rol de la escuela. Luciana asistió al Centro Provincial de Educación Media N°76 y aguardaba su título. Al armar la lista de seguimiento, la vicerrectora puso al lado de su nombre “Nos falta”, según detalla Nancy Cisterna, quien fuera directora en aquel entonces. “Hicimos un abrazo al anexo. Caminamos cinco cuadras con estudiantes, pegamos carteles y de repente teníamos siete móviles alrededor”, sostiene, lo que recuerda a otros casos de nuestra historia. Desde entonces, todas las notas formales que envían dicen “Nos falta Luciana” y afirman que va a seguir así.
La persistencia de los familiares tuvo un primer efecto concreto: el Ministerio de Seguridad de la Nación nacionalizó su búsqueda y fijó una recompensa de $10 millones -además de los $100 millones establecidos por la Provincia- para quienes aporten información relevante para poder dar con su paradero. En Neuquén el promedio anual es de unas 650 personas desaparecidas. Tras contemplar que su desaparición podría estar vinculada a la trata de personas - con fines sexuales, trabajo forzoso o esclavitud- la causa llegó a fines del año pasado a la Fiscalía Federal.
Según lo aseguró Cecilia Pagano Mata, jefa de la Unidad Fiscal Federal neuquina, presentaba diversas irregularidades, tal como la familia denunciaba desde hace tiempo. Los principales problemas son la desorganización del expediente y la falta de pruebas y testigos -lo que se suma a la vulnerabilidad de algunos declarantes-. No hay información precisa, al punto que aún no se pudo determinar el último lugar y momento en que Luciana fue vista con certeza. En paralelo, están latentes otra quincena de hipótesis sobre lo que podría haber sucedido.
El único imputado hasta el momento es su expareja, Maximiliano Avilez, aunque acusado de falso testimonio luego de que peritajes y testigos contradijeran su declaración sobre el día de la desaparición. En un comunicado, la Asamblea por la Aparición con Vida de Luciana Muñoz postuló que se destinen “los recursos necesarios para encontrarla y desarticular las redes que hacen posible estas desapariciones”. A la vez, cuestionaron el accionar de las autoridades: "Seguimos denunciando la responsabilidad política del Gobierno y de la Justicia neuquina por la falta de respuestas y las graves irregularidades que marcaron la investigación desde el primer día".
*La presente nota está basada, casi en su totalidad, en otra publicada por Manuela Wilhelm en el portal LM Neuquén, que también llevó a cabo un documental con los testimonios recopilados.