fbpx Pergamino: un productor agropecuario intentó atentar contra una familia que lo denunció por la utilización de agrotóxicos  | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Sociedad //// 09.07.2020
Pergamino: un productor agropecuario intentó atentar contra una familia que lo denunció por la utilización de agrotóxicos 

Pedro Ortíz volvía de trabajar en su camioneta el pasado 5 de julio junto a su nieto. Llegó a reconocer al hombre que lo intento chocar, un productor que había sido acusado por su hija abogada.

Por Fernando Latrille 

Un productor agropecuario procesado en Pergamino por utilizar en forma peligrosa agrotóxicos, fue denunciado por intentar chocar con su camioneta al padre de Sabrina Ortíz, una abogada que impulso una causa ante la Justicia Federal por el daño en la salud de ella y su familia por fumigaciones. Pedro Ortíz volvía de trabajar en su camioneta el pasado 5 de julio junto a su nieto por la Ruta 32, desde la localidad de Rancagua hacia la ciudad de Pergamino. Visualizó de repente, que una camioneta de gran porte de color blanco que venía en sentido contrario, se aproximó cambiándose de carril enfrentado a su vehículo. Ortíz se vio obligado a girar el volante para no chocar de frente, casi generando su vuelco, acentuado por el peso de su carga que tiró a la camioneta junto al giro. Finalmente pudo controlar el vehículo.  Reconoció al conductor de la camioneta que se le cruzó, era Fernando Cortese, productor agropecuario procesado por "el delito de contaminación del ambiente de un modo peligroso para la salud mediante el uso de agrotóxicos". Sabrina Ortíz, fue quien se realizó en su momento estudios en su sangre comprobando un daño genético, que abarcó también a su grupo familiar. Análisis que se realizó en Río Cuarto, con la doctora Delia Aiassa y que fueron aportados en la causa judicial que inició. “Lamentablemente mis dos hijos, mi esposo y yo tenemos daño en el ADN por genotoxicidad causada por los agroquímicos”, explicó Sabrina en diálogo con AGENCIA PACO URONDO.  

Ella y su familia se mudaron para preservar su salud. Las pruebas aportadas sirvieron para que se dictaminara una zona de protección en Pergamino de restricción de 1095 metros para la fumigación terrestre.  La abogada comenzó a tener problemas en el año 2011. Frente a su casa ubicada en zona urbana se sembraba soja y se fumigaba con agrotóxicos en forma desmedida. En ese momento se encontraba embarazada de 5 meses y producto de una intoxicación- que le provocó una de las fumigaciones-, perdió el embarazo. Su hija de 10 años ya tenía problemas de piel, problemas respiratorios. En el año 2014 comenzó con complicaciones severas en su salud. Estuvo internada en tres oportunidades. “No pudieron encontrar qué era lo que le estaba causando ese tipo de manifestación sintomática en su organismo donde estaba atacando la parte de las piernas con una infección muy grande sin tener antecedentes y sin encontrar su origen”, contó.  

Le hicieron estudios complejos, no encontraban nada. Su hijo que nació en 2012 comenzó a padecer problemas en su salud y no encontraban origen certero de lo que tenía. En 2017, -después de mucho andar-, pudieron establecer que tenía Osteomielitis crónica recurrente. “Después de eso nos derivaron al área de infectología, al área de toxicología. Es ahí que indagan dónde vivíamos y qué comíamos. Mi hijo ya estaba bastante deteriorado en su sistema inmune y también yo presentaba episodios de alteración del sistema nervioso central, sin  que encontraran una respuesta médica”. Fue así que en el área de toxicología los envían a realizarse los análisis para determinar si tenían agrotóxicos en el cuerpo. “Para sorpresa nuestra lo que nos estaba afectando era la gran cantidad de agrotóxicos que teníamos en el cuerpo”, describe Sabrina Ortiz. 

La causa se centra sobre las fumigaciones con agrotóxicos en las adyacencias de los barrios Villa Alicia, Luar Kayard y La Guarida de Pergamino. El juez Carlos Villafuerte Ruzo  procesó a tres productores rurales por considerarlos responsables del delito de contaminación del ambiente en general, de un modo peligroso para la salud, mediante la utilización de residuos calificados peligrosos.  

La importancia del COUT

El 13 de febrero el Ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, lanzó en la Universidad de La Plata el Observatorio Técnico de Agroquímicos.  “Sabemos que una de las problemáticas que acarrea hoy la Provincia es sobre la aplicación de agroquímicos y su impacto. El Observatorio que creamos permitirá que las Universidades y Centros Científicos comiencen a aportar y compartir información ya analizada”, enfatizó el funcionario en redes sociales. 

La provincia de Buenos Aires tiene una ley en materia de aplicación de agroquímicos que es de 1991. No ha avanzado en este aspecto cuando la situación productiva se modificó sustancialmente. Según señalan especialistas la norma es obsoleta ya que la superficie fumigada en 1991 era muchísimo menor que la actual y los volúmenes de los agroquímicos utilizados eran menores a los actuales.  

Hasta el momento las resoluciones del Poder Judicial no atendieron las causas que originan la problemática en relación al que el desarrollo no está fijado por los Estados, sino que es el mercado quien va haciéndose de tierras rurales para realizar loteos y convertir lo rural en urbano, agravando la situación cuando los campos terminan pegados a las viviendas por esa falta de limitación. 

Esa problemática se agudiza en ciudades que carecen de una herramienta indispensable como lo es el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT). Pero también, en aquellas ciudades que cuentan con un COUT, pero sin actualización. El arquitecto Eduardo Reese en una exposición en Ramallo lo explico de esta manera: “Si el municipio no conduce el desarrollo urbano, lo conduce el mercado. Y quien conduce el desarrollo de las actividades en el suelo conduce la ciudad”. El especialista participó a través de un video en la discusión —pero nunca concreción de un debate abierto— del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial de Ramallo. “El Código es después del presupuesto la segunda ordenanza más importante que tiene un municipio”, subrayó. 

Un informe fue realizado en el partido de Ramallo por la gestión del entonces intendente peronista Mauro Poletti. El trabajo se enfocaba sobre un análisis espacial de la mortalidad por tumores de la provincia de Buenos Aires entre el año 2000 y 2015. El estudio buscaba detectar aglomerados de partidos con una mayor frecuencia de casos de mortalidad por cáncer en ambos sexos a nivel provincial. El informe ofreció como resultado un aglomerado conformado por 75 partidos, donde los casos de mortalidad serían mayores que en el resto de la provincia.  Participaron del trabajo los especialistas Carola Bertone de la Universidad de La Rioja; María Francis Álvarez de la Universidad de Villa María; Cecilia Lazzarini y Alejandro Oliva de la Universidad Nacional de Rosario,  Las personas que residen en los partidos incluidos en dicho aglomerado tendrían casi 50% más probabilidades de morir por cáncer que el resto de la provincia. Cabe destacar que el partido de Ramallo forma parte de este conjunto de partidos de alto riesgo (23% más de posibilidades de morir por cáncer).