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Opinión //// 29.02.2016
Facebook para administrar el Estado

El gobierno de Mauricio Macri decidió que utilizará la plataforma Facebook at Work para la administración del Estado. El área responsable de la aplicación del mismo es el Ministerio de Modernización, a cargo de Andrés Ibarra, involucrado en el caso de espionaje de Ciro James y "El Fino" Palacios.

 

Por Laura Lacaze*

En el marco de la última Cumbre de Davos Mauricio Macri se reunió con Sheryl Sandberg, la N°2 de Facebook, con quien conversó sobre la decisión del gobierno argentino de utilizar la herramienta Facebook at Work como plataforma digital sobre la cual trabajará el Estado argentino. Si bien este hecho quedó opacado por acontecimientos de mayor trascendencia, como la negativa presidencial a pronunciarse sobre el encarcelamiento de la líder social Milagro Sala, el hecho requiere de atención. Como devolución de gentilezas, la directiva de Facebook invitó formalmente a Macri a visitar la sede de la compañía en Silicon Valley, en San Francisco Estados Unidos. Facebook at Work es una plataforma orientada a incrementar la penetración que esta compañía posee en el segmento laboral. Con un entorno similar al del portal tradicional pretende constituirse en una herramienta a través de la cual se canalicen las comunicaciones y se compartan documentos al interior de los equipos de trabajo.

La información es poder

Un proyecto de estas características supone entregar al dominio de la compañía estadounidense un conjunto de valiosas informaciones. Más allá las suposiciones que puedan realizarse, las condiciones del servicio que figuran en el propio sitio de Facebook at Work, informa que la compañía recolecta determinados datos vinculados a la actividad de los usuarios, al tiempo que comunica sobre la política de uso y divulgación de los mismos.

En este sentido, en los artículo VI de dichos términos, la empresa establece que cuando se acceda a sus servicios puede recolectar, entre otras cosas: datos sobre los usuarios (nombres, emails, contraseñas, cargos) y el contenido creado o compartido (en cualquier tipo de formato: texto, audio, video, imágenes, etc). Así mismo la empresa informa, de manera automática, almacena información sobre actividad de los usuarios (sitios web consultados antes y después de conectarse a Facebook), características de los dispositivos que utilizan (modelos, sistemas operativos, etc) y datos sobre los proveedores de servicios de Internet a partir de los cuales acceden, entre otros.

Según los mismos términos, la utilización de los servicios de implica la autorización a Facebook at work a difundir esta información recolectada. Por ejemplo, en el documento se cita que se habilita a entregar datos al resto de las firmas pertenecientes Facebook y a proveedores (directos o subcontratados) que, encontrándose o no en los Estados Unidos, intervengan en la prestación del servicio. Finalmente, se aclara que estas informaciones también serán divulgadas en caso de una transacción corporativa de magnitud, que involucre a Facebook como ser una fusión o bancarrota.

Así, de implementarse este plan piloto, Facebook (y otros a través de ellos) pasarían a disponer de un acceso privilegiado a las informaciones sobre la actividad y la estructura del Estado. En primer lugar, se destaca el acceso a conocer la información que produce y utiliza el Estado, saber quiénes son los diversos agentes del mismo, sus cargos y funciones efectivas, los sitios web que visitan, los equipamientos y sistemas operativos que emplean, la información que comparten para realizar sus tareas, la estructura organizacional, etc.

No todas las informaciones producidas por los diversos agentes son de acceso público. Esto se vincula, entre otras cuestiones, al hecho de que algunas de ellas son potencialmente sensibles y su conocimiento anticipado posibilita la obtención de importantes ganancias. Por ejemplo, la creación o modificación de cualquier norma -o, más simple aún, la convocatoria a una licitación- conlleva la circulación de un conjunto de documentos y manifestaciones entre los servidores públicos, previas a su adopción,  tales como estudios, informes, borradores, etc. El acceso de forma anticipada a esos datos ofrece una condición privilegiada ya que permite actuar con un grado de conocimiento superior al del público en general.

Miremos hacia el resto del mundo. ¿Quién más hace esto? La respuesta es sencilla: nadie. Esta sería la primera experiencia de utilización de Facebook at work en el ámbito estatal. Así que no sólo el Estado argentino estaría transfiriendo un valioso acervo de información sino que, además, resultaría en una fuerte ganancia publicitaria para Facebook at work.

Algo más que teorías conspirativas

Tras la filtración de documentos secretos protagonizada por Snowden, quedó demostrado que las teorías que afirmaban que los Estados Unidos utilizan los recursos a su disposición para captar, almacenar y procesar los diversos tipos de información que circulan por Internet es más una realidad que un cuento alocado. Así lo entendieron las Naciones Unidas y diversos líderes internacionales que se pronunciaron en repudio a esta práctica, como la Presidenta de Brasil Dilma Rousseff.

En el caso de Facebook en particular dos fallos conocidos durante el año pasado, uno de la Corte Suprema de Irlanda y otro del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, manifestaron que esa compañía no garantiza una protección suficiente contra las actividades de vigilancia practicadas por las autoridades de los Estados Unidos, tal como comentamos en APU.

En este sentido, resulta interesante que dicho proyecto se encuentre bajo la órbita del flamante Ministerio de Modernización encabezado por Andrés Ibarra quien, siendo funcionario del Gobierno de la Ciudad, estuvo estrechamente vinculado al caso de las escuchas ilegales. En el año 2010, un fallo de la Cámara de Apelaciones decidió confirmar el procesamiento de los imputados por la causa ligada a la red de espionaje montada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre ellos el actual presidente de la república. En esta sentencia, que puede consultarse en APU , se vincula a Ibarra con Jorge “El Fino” Palacios, cuya relación se remonta a la gestión de ambos en el club xeneize y con la contratación por parte del Ministro de Educación porteño del espía Ciro James. Este último hecho, se produjo cuando Ibarra se desempeñaba como número dos de la cartera cargo que llegó a ocupar por recomendación directa de Macri, según declaración en sede judicial del entonces Ministro Nadorowski.

*Maestranda en Relaciones Internacionales. Investiga sistemas de vigilancia masiva de datos.