El censo de Capital Humano es una herramienta política que no condice con la realidad

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    Pettovello

El censo de Capital Humano es una herramienta política que no condice con la realidad

23 Abril 2026

Desde nuestro espacio político venimos organizando y acompañando a los sectores más vulnerables (vulnerados por otro sector). Decidimos las periferias, porque desde aquí se observa diferente. Es una apuesta política de nuestra parte organizar y sostener a las personas en situación de calle, manteros y cuida coches (todas y todos trabajadores informales). Ese gran resto excluido por un sistema que en principio les extraía el plus valor, hoy en día fueron sustituidos por los dispositivos tecnológicos (revolución tecnológica). La demanda en nuestros espacios comunitarios (merenderos y comedores) se maximiza cada día. No damos a vasto, sumado a la baja del mal llamado “programa potenciar trabajo", porque era el Salario Social y Complementario (50%) del Salario mínimo vital y móvil que lo completaban con trabajos informales como “changas", una de ellas cuidar coches, hoy criminalizado en nuestra ciudad con media sanción legislativa. Nuestros espacios siempre lo sostuvimos a pulmón, pero hoy la demanda es grandísima no damos a vasto. Elegimos este camino de militancia, porque también pasamos hambre y hoy con la constitución en la mano tenemos claro que la comida es un derecho contemplada en la constitución Nacional. No vamos a claudicar y vamos a seguir insistiendo para este y otros derechos se garanticen, esta es nuestra premisa, esta es nuestra política, las periferias, los barrios, todo ese resto que nadie quiere tocar, nosotros lo tocamos porque somos de acá.

En este sentido u otro, ponemos en escena el mapeo fraudulento sobre las personas en situación de calle. Llama nacional a un censo que trabaja sobre 19 provincias de las 24 que componen el territorio nacional. No consultó a ningún organismo especializado en el tema que es una medida obligatoria. Tampoco que metodología se utilizó para llegar a la cifra imposible de 9.421. No hay dudas que las personas en situación de calle en todo el territorio argentino alcanza las 450.000 aproximadamente.

El Gobierno Nacional engaña a la opinión pública por medio del boletín oficial y los medios de comunicación que reproducen creando el objeto de una representación errónea.

Sandra Petovello, Ministra de Capital Humano, le limpia la cara al gobierno Nacional. No conforme con la no entrega de alimentos a los merenderos y comedores comunitarios  que pusieron en galpones. Ahora falsea números números de personas en situación de calle. Nosotros sabemos muy bien que ese número es falso y la violencia institucional que sufren todos los días las compañeras y compañeros, son tratados como objetos, desubjetivados de su historia. 

Incumplen desde una institución que pertenece al Estado con los artículos 8 de Deberes del Estado y el 13 del capítulo lave de la Ley Nacional 27.654 que dictaminan de manera específica y técnica que este censo debe realizarse con la participación de organizaciones sociales-políticas que conocemos la problemática, junto a otros especialistas. Y, además no revela las dos figuras que la Ley impone relevar, que son persona en situación de calle efectiva y persona en riesgo de situación de calle.

No son números son personas con derechos que son vulnerados sistemáticamente por el Estado que es el encargado por obligación de velar por los mismos. 

En cuanto al presupuesto es necesario tener en cuenta lo cuantitativo y cualitativo para la aplicación de programas sociales, para no ajustar y que produzcan desviación fraudulenta. No es lo mismo un presupuesto para 9.421 supuestas personas, que para 450.000 personas.

Son los nuevos nómadas del siglo XXI efecto del sistema capitalista y de un gobierno que en los últimos dos años aumento masivamente la presencia de riesgo de personas en situación de calle. No se puede tener cómo adecuado el censo por hogares, ya que no tienen.

Hoy, como ayer y como siempre, seguiremos tomando la iniciativa por los sectores más vulnerables (vulnerados por otro sector), por las periferias, por ese gran resto, que es el agalma de voluntad.