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Internacionales //// 30.09.2011
Siria: La oposición se opone a una intervención extranjera

A raíz de la intervención de la OTAN en Libia, una parte de la oposición siria intenta dejar en claro que su accionar político no puede ser usado para una nueva guerra imperial. 

En Telesur l Sectores de oposición que habitan en el interior de Siria, declararon que no se adherirán al recién conformado Consejo Nacional Sirio (CNS), que nació en la ciudad turca de Estambul y enfatizaron su rechazo a la disposición de intervención extranjera que apoya ese ente.

El escritor y periodista sirio, Michel Kilo, dijo este jueves que "los opositores reunidos en el CNS son favorables a una intervención extranjera para resolver la crisis en Siria, mientras que los opositores del interior están en contra".
Kilo, integra el opositor Comité Nacional por el Cambio Democrático (CNCD), que el pasado 17 de septiembre se reunió cerca de Damasco y agrupa a partidos nacionalistas árabes, kurdos, socialistas, marxistas y así como personalidades independientes.
Michel Kilo añadió que si el CNS solicita una intervención extranjera, se "agravaría el problema porque Siria entraría en la violencia armada y el confesionalismo, mientras que nosotros en el interior nos oponemos", reiteró.
Creado a finales de agosto pasado, el Consejo Nacional Sirio está dividido en varias corrientes, la islamista, la liberal y la nacionalista.
Setenta de las 140 miembros que conforman el CNS residen fuera de la nación árabe.
Para su creación, el Consejo contó con el apoyo de organizaciones sirias que buscan la salida del presidente Bashar Al Assad.
Desde el pasado 15 de marzo, Siria ha sido escenario de protestas a favor y en contra del Ejecutivo que ha denunciado reiteradamente la presencia de grupos infiltrados auspiciados por potencias extranjeras que buscan el descrédito y la desestabilización en el país.
Al Assad ha sido acusado repetidamente de ejercer fuertes represiones sobre los civiles, hecho que el Gobierno ha desmentido en cada oportunidad.
El bloque europeo junto a Estados Unidos y otras potencias extranjeras han encabezado en los últimos meses una series de sanciones contra Damasco, personalidades y empresas para ejercer presión y lograr un cambio de Gobierno.
El papel de Rusia
El Gobierno ruso anunció esta semana que no respaldará una resolución de Naciones Unidas contra Siria impulsada por Occidente luego de los hechos de violencia ocurridos en Libia con la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).
El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, dijo que "no podemos apoyar el proyecto que promueven los países occidentales. Y esto, entre otras cosas, tiene que ver con la experiencia libia".
En una entrevista Lavrov dijo que la estrategia de los países occidentales sobre Siria es "poco sólida".
El ministro ruso considera que el proyecto carece de consistencia y explicó que sus promotores aún no tienen pensado cuáles son los pasos que pretenden dar en Siria.
"Les preguntamos cuál es la estrategia, si han calculado los pasos que van a dar. Nos responden que todavía no lo han pensado, pero que (el presidente Bashar) Al Assad debe irse, (y que) hay que acorralarle con las sanciones" dijo Lavrov.