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Géneros //// 30.06.2016
Primera marcha nacional contra los travesticidios

Alma Fernández, referente estudiantil del Bachillerato Popular Trans Mocha Celis, reflexiona acerca de la primera marcha nacional contra los travesticidios, organizada por el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) y la Comisión de Familiares y Compañerxs “Justicia por Diana Sacayán”. 

Por Alma Fernández*
El martes 28 de junio llevamos a cabo la primera marcha nacional contra los travesticidios organizada por el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) y la Comisión de Familiares y Compañerxs “Justicia por Diana Sacayán”. Lo hicimos concentrándonos en Plaza de Mayo a las 18; a las 19 marchamos hacia el Congreso acompañadas de distintas organizaciones: ALITT, Bachillerato Popular Trans Mocha Celis, Cooperativa Hotel Gondolín, Otrans La Plata, Conurbanxs por la diversidad, Abosex, Partido Comunista de la Matanza, entre otras.
 Ni el frio cruel y despiadado pudo evitar que demos nuestros primeros pasos, esos que de a poquito estamos empezando a dar en medio de tanta tristeza y desolación. Lohana y Diana ya no están, pero nos encontramos todxs en medio de la calle alzando sus banderas y gritando a una sociedad que nos desea y nos esconde; ganándonos la calle para abrazar esa lucha, ese legado que ellas supieron dejar de una forma desinteresada, convencidas de que lo único que va a transformar nuestra realidad es el amor. Poco nos importan hoy lxs ombligistas que pretenden arrebatarnos nuestras luchas, pretendiendo hacer propias las conquistas de nuestras grandes mediante métodos tan simples como el egoísmo y la mafia.
Ese día se nos llenaron los ojos de lágrimas al ver las nuevas generaciones de militantes travestis interpelando a un estado y a una sociedad que poca importancia les da a nuestros sufrimientos, un estado que todavía no entiende que sin oportunidades seguiremos viviendo en las peores condiciones hasta morir solas y lejos de nuestros afectos más queridos. Cuántas travestis más tendremos que ver olvidadas en la cama de un hospital, cuántas veces más, para llevar un plato de comida a nuestras mesas o pagar un alquiler; lo haremos con nuestras vidas y nuestros cuerpos.
Esta marcha nos hizo extrañar y necesitar a nuestras Lohanas y Dianas más y más. Esta marcha significó mucho para nosotras en nuestro crecimiento colectivo, nacional y popular. Esta marcha vino a darle un cachetazo en las caras a todxs lxs violentxs y detractorxs de nuestras madres. Cuando pensaba que ya no están miro a mi alrededor y descubro que ellas viven en todas nosotras que continuaremos aquí firmes en esta lucha marika y colectiva.
Gritamos y exigimos justicia por Diana Sacayán para que su caso se esclarezca, exigiendo que su causa sea caratulada como un travesticido. Todo el tiempo pensamos en todo lo que sufrimos y pasamos por ser mariposas en un mundo de gusanos capitalistas y a nuestras mentes inmediatamente se nos vienen los calabozos fríos que todavía nos desean y siguen llamándonos pero, como dijo Lohana: ¡Al calabozo no volvemos nunca más!
No tenemos ninguna duda que nuestras muertes son un travesticidio social. Hemos  ganado derechos y tenemos la obligación de cuidarlos para no perderlos e ir por más. Y así lo haremos con fuerza, con lucha, con unión, organizándonos, caminando juntas una al lado de la otra para abrirnos pasos a codazos entre lxs heterosexuales que tanto también nos reprimieron, que tantas veces nos tildaron de extrañas prostitutas y narcotraficantes.  Que sepan todxs que nunca más dejaremos que se nos pisotee o se nos encierre por ser diferentes. Stonwell la verdad queda lejos y es un festejo yanqui que muy poco tiene que ver con nosotras, para nosotras este 28 de junio tiene desde hoy otro significado. Este 28 de junio y todos los que vengan de ahora en más significarán un día para juntarnos y gritar fuerte ¡basta de travesticidios, basta de represión! ¡Queremos trabajo, educación, salud y vivienda! Y lo haremos todas juntas, travas queridas, que hemos sido y seguimos siendo las oprimidas de la vida en este sistema patriarcal y machista. Nada más excitante para nosotras que tener en común el mismo dolor, el mismo sufrimiento hermanadas por la misma lucha, esa que va más allá del closeo de las marikas, mas allá de los colores de la bandera de la diversidad, más allá de las organizaciones. Este sufrimiento nos transformó y hoy es nuestra FURIA TRAVESTI.
*Referente estudiantil del Bachillerato Popular Trans Mocha Celis.