María Inés Krimer: crear lazos y exigir políticas que reivindiquen el oficio del escritor

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María Inés Krimer: crear lazos y exigir políticas que reivindiquen el oficio del escritor

29 Agosto 2020

Por Milagros Carnevale

María Inés Krimer es abogada, maestra y escritora de novelas policiales. Integra la Unión de Escritoras y Escritores que preside Marcelo Guerrieri. Hoy, la Unión está ganando lugar en los medios a raíz del proyecto de ley que propone la creación de un Instituto Nacional del Libro Argentino. AGENCIA PACO URONDO conversó con la autora acerca de la fisionomía de este proyecto desde el punto de vista de la creación intelectual del libro.

El proyecto de ley “Instituto nacional del libro argentino - INLA" en el ámbito del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación fue presentado en la Cámara de Diputados por Daniel Filmus el 16 de abril de 2019. En la actualidad, debido al cambio de composición del Congreso, la ley tiene que volver a tratarse para no perder el estado parlamentario. El pasado 27 de junio la Unión de Escritoras y Escritores organizó una reunión por zoom para la reactivación del proyecto. Participaron, entre otras autoridades, el Ministro de Cultura de la Nación Tristán Bauer y el Ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta. Ambos manifestaron su apoyo.

 Entre los principales lineamientos de la ley se puede destacar la composición del Directorio: incluye cuatro representantes de las cámaras editoriales, un representante de los libreros, un representante de la Fundación El Libro, un representante por cada una de las regiones culturales, un representante por el Consejo Interuniversitario Nacional y dos representantes de los escritores. A partir de esto, surge una pregunta: ¿son suficientes dos escritores en el Directorio, teniendo en cuenta que los libros no existirían sin ellos y ellas?  ¿Cuál es el papel que adquiere la creación intelectual del libro en este proyecto? O más bien, ¿cuál es el papel que adquiere la creación intelectual del libro en la vida en general? María Inés Krimer cuenta que lo que proponen desde la Unión de Escritoras y Escritores es darle más espacio de representación y visibilidad a todos los trabajos que hacen posible la existencia del libro: la escritura, la traducción, el diseño gráfico, la ilustración, etc.

Otra cuestión sobre la que APU conversó con Krimer es el oficio del escritor hoy en día. La autora echa luz sobre la pregunta de base alrededor de este tema: ¿de qué vive un escritor? El factor económico es clave para desarrollar una discusión integral sobre el libro. Hoy en día, sólo autores consagrados pueden vivir de sus producciones literarias. También sucede que, desde el vamos, escribir es un lujo. Para Krimer la meta es que cualquier persona pueda acceder a la escritura si eso es lo que desea. Que el sueño de escribir y publicar un libro deje de ser un privilegio para quienes gocen de una posición económica favorecedora.

Además de la promoción de la escritura, la ley plantea la promoción de la lectura. Hay un elefante en la sala donde se discute esto último: el precio de los libros (nuevos). Hoy en día (y más que nunca) es cada vez menos la cantidad de gente que puede pagar libros nuevos, que salen no menos de 700 pesos en la mayoría de los casos. Frente a este panorama, Internet provee otro canal para acceder a la literatura. Este es el marco de la reciente discusión sobre la difusión de libros en PDF por Facebook, que creó una grieta entre los escritores que aprueban la socialización indiscriminada de su producción y los que la condenan reivindicando los derechos de autor. Krimer es categórica al respecto: consentimiento. El autor es libre para decidir cómo debe ser difundida su obra y este derecho no puede ser vulnerado.

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¿Por qué desde 1968 hay un Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y desde 1997 hay un Instituto Nacional del Teatro (INT), pero recién desde hace un año se discute la creación de un Instituto Nacional del Libro Argentino? Krimer elabora una posible respuesta: el trabajo del escritor, desde siempre, ha sido solitario. En el imaginario colectivo de la sociedad, un escritor es una persona que pasa horas y horas frente a una computadora. En cambio, las otras artes no tienen este componente tan fuerte de individualidad, lo cual hace más propenso el sentido de comunidad y unión. Sin embargo, esto está cambiando y la Unión de Escritoras y Escritores es un reflejo de la voluntad de crear lazos y exigir, en conjunto, políticas que reivindiquen el oficio de la escritura.

Hay algo más que está cambiando: desde el 2016 existe, en la Universidad Nacional de las Artes, la Licenciatura en Artes de la Escritura. Es la primera carrera de Argentina que ofrece formación académica de grado, pública y gratuita, para escritores/as que buscan entrenamiento en diversas modalidades de producción textual. Para Krimer, y para la Unión en general, la existencia de esta carrera es fundamental en cuanto prepara a las generaciones futuras para la eventual inserción en el mundo editorial y les provee un cuerpo docente con experiencia autoral, generando espacios de enseñanza muy fructíferos que no se quedan simplemente en lo teórico, sino que se sumergen en lo práctico. En el marco de la discusión del proyecto de ley para la creación del INLA, la Unión de Escritores y Escritoras se reunirá por zoom con el Centro de Estudiantes de Crítica de Artes (CECA) para compartir con las y los estudiantes el debate. Es interesante cómo, en días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, se están gestando vínculos poderosos en pos de llevar al Congreso una ley que favorezca a todos los trabajadores y las trabajadoras del libro. Por lo que parece hasta el momento, las posibilidades de aprobación son bastante altas y no hay enfrentamientos partidarios que puedan entorpecer el proyecto.