fbpx Devils: ¡Salvemos al capitalismo o podemos morir en el intento! | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Entretenimiento //// 08.08.2020
Devils: ¡Salvemos al capitalismo o podemos morir en el intento!

Patrick Dempsey, el actor que le dio vida a McDreamy durante 11 temporadas en el culebrón médico Grey's Anatomy, vuelve a la pantalla chica para ponerse en la piel de Dominic Morgan, CEO de un banco de inversión internacional. Este thriller financiero, basado en la novela ‘I Diavoli’ del italiano Guido Maria Brera, se encargará de develar a los artífices de las crisis que ponen en jaque al mundo.
 

Por Manuela Bares Peralta

El misterioso suicidio de Edward Stewart dará inicio al enfrentamiento entre el Jefe de Comercio del NYL Investment Bank, Massimo Ruggero (Alessandro Borghi) y su mentor, Dominic Morgan. Ambientada en la crisis financiera europea de 2011, Devils es una introspección acerca de los efectos que tienen los fondos de inversión en el destino de los países y el mundo.

La bancarrota de Lehman Brothers en el año 2008 y la destrucción de un banco en La Pampa en pleno corralito son algunas de las postales de archivo que recrea la serie. Nick Hurran (Sherlock) y Jan Michelini (Medici) imprimen el estilo de ambas ficciones en los 10 capítulos que componen Devils. Planos congelados, voz en off, escenarios imponentes, son algunos de los condimentos de esta coproducción italiano-inglesa que se suma al catálogo de producciones originales de la plataforma Sky, junto a Cobra y Patrick Melrose.

Al igual que su contemporánea Billions, indaga sobre las relaciones entre el poder político y la economía. Sin embargo, a diferencia del enfrentamiento entre Bobby Axelrod y el fiscal Chuck Rhodes, retratado en Billions, donde la noción del bien y el mal se desdibujan constantemente y no existen los villanos, o mejor dicho, los héroes; Devils se torna, por momentos, demasiado ambiciosa al querer personificar en la figura de Patrick Dempsey todos los males de una época, sin matices. Esta decisión narrativa, acompañada de una subtrama policial— que nunca llega a ser demasiado importante— no modifican el corazón de la serie: el único diablo que existe es el capitalismo, y habita en todos nosotros.