fbpx Palestina: el movimiento de "boicot, desinversión y sanciones" como herramienta de resistencia | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Dossier //// 30.07.2021
Palestina: el movimiento de "boicot, desinversión y sanciones" como herramienta de resistencia

El movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) trabaja para terminar con el apoyo internacional a la opresión y ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel. Busca que las empresas dejen de invertir en territorio israelí y que los Estados del mundo sancionen a Israel, porque el apartheid es un negocio para Israel. Por Nadia Mayorquín.

Por Nadia Mayorquín

AGENCIA PACO URONDO entrevistó a Agustín Dib, quien es fundador el Club Árabe 2016, miembro de la Federación de Entidades Argentino Palestinas desde 2015, miembro fundador de FIDAI “Argentinos con Palestina” donde desempeña el rol de Secretario de Formación, creador y director de la Escuela de Formación Política Palestina Libre y activista del movimiento BDS .

Agencia Paco Urondo: ¿Qué es y cómo nace el Movimiento BDS?

Agustín Dip: BDS significa Boicot, Desinversiones y Sanciones traducción de sus siglas en inglés. El BDS es un movimiento global nacido el nueve de junio del 2005 en el seno de la sociedad civil Palestina. Está caracterizado por ser no violento y de acción directa. Nació con el acuerdo de más de ciento treinta organizaciones palestinas, entre esas organizaciones se encuentran sindicatos, centros culturales, asociaciones estudiantiles, partidos políticos y diversas instituciones de la sociedad civil palestina que buscan ponerle fin al apartheid israelí y poder resolver tres cuestiones fundamentales que tienen que ver con la libertad, justicia y la igualdad de derechos.

Los antecedentes son por un lado, la impunidad con la que Israel viene masacrando al pueblo palestino, despojándolo de todo y llevándolo mediante este régimen de apartheid con total impunidad. Hay más de sesenta resoluciones que Israel no cumple y lo puede hacer porque tiene el amparo de Estados Unidos.

El pueblo Palestino decide tomar cartas por sus propias manos ante el cansancio de la impunidad con la que Israel los despoja de todo.  El nueve de julio del 2004 la Corte Internacional de Justicia de la Haya declaró que el muro de apartheid que Israel construyó en Palestina es ilegal y que lo tiene que desmantelar. Para que nos demos una idea, el ochenta y cinco por ciento de ese muro está construido sobre territorio palestino, no es una frontera como decía Israel. Imaginemos que construimos una medianera en el ochenta y cinco por ciento del terreno de un vecino, evidentemente no es una medianera sino un muro de división y ocupación. La Haya instruyó que: Israel tiene que desmantelar ese muro e indemnizar a todas las personas damnificadas, es decir prácticamente toda la población palestina de Cisjordania incluida Jerusalén oriental y Gaza.

Un año después de esta declaración de la Haya en el 2005 es cuando nace el llamado para la creación del BDS en el seno de la sociedad civil Palestina, cuenta con el asesoramiento de los grupos de Derechos Humanos de Sudáfrica ya que está campaña está basada en  la experiencia que se implemento en su momento precisamente en Sudáfrica para hacer caer el apartheid sudafricano. El objetivo de esta campaña es encontrar justicia, libertad e igualdad de derechos para el pueblo palestino y para eso lo que necesitan es presionar a Israel para que no goce más de impunidad. La campaña se centra en hacer un boicot a Israel, que haya desinversión y sanciones. El boicot es por parte de la sociedad civil, la desinversión es por parte de las empresas, es decir se busca que las empresas dejen de invertir en territorio israelí y que los Estados del mundo sancionen a Israel, porque el apartheid es un negocio para Israel y cuando deje de ser un negocio y rendir dividendos y le genere pérdidas económicas va a dejar de invertir en ese apartheid viéndose obligado a cumplir con el Derecho Internacional.

APU: ¿En qué consiste la campaña del BDS?

A.D.: Lo que pide el BDS son tres cosas: primero atender a la población palestina dividida en tres partes; por un lado están los palestinxs exiliadxs, es decir, los palestinxs expulsadxs durante y después de la Nakba y que fueron despojados de sus tierras y se tuvieron que ir al exterior y viven en el exilio sin poder retornar a sus hogares. Por otro lado está la población Palestina de los territorios ocupados de 1967 que son: Gaza, La Rivera Occidental incluida Jerusalén Oriental. Toda esta gente vive bajo un régimen de ocupación violento donde rige para ellxs la ley marcial, los matan en la calle, los bombardean en Gaza, los tienen completamente asfixiadxs y mismo en la Rivera Occidental los matan en la calle como quieren, están atrapados por ese muro de apartheid que divide a Palestina en pequeños cantones, como si fueran mini islas, donde para entrar y salir dependen de la voluntad  del ocupante israelí. Entonces lo que se busca es una solución para esta gente y para un tercer grupo de palestinos que son lxs palestinxs israelíes, es decir esos palestinxs que viven en los territorios que Israel ocupó en 1948, esos palestinxs poseen la ciudadanía israelí pero no la nacionalidad ya que el Estado de Israel considera que la nacionalidad es exclusivamente judía, esto quiere decir que hay que ser israelí y judío para tener la nacionalidad. La mayoría de los derechos no son para lxs ciudadanxs sino a nacionales. Esto quiere decir que los palestinos nativos de Palestina no gozan de plenos derechos por no poseer la nacionalidad judía.

APU:¿Qué problemas busca resolver BDS?

A.D.: Busca resolver los problemas para estos tres grupos de palestinxs, justicia, libertad e igualdad de derechos. En el caso de lxs refugiadxs que viven en el exilio se pide que Israel cumpla con la resolución 194 de las Naciones Unidas y que permita el derecho al retorno de lxs palestinxs de la diáspora tal como lo dice esa resolución. Pero, no solamente lxs expulsadxs en 1948 en lo que fue la Nakba sino también a quieneslxs fueron expulsadxs después donde están incluidos los expulsadxs y despojadxs de sus tierras. Por otro lado con respecto a la población que está bajo ocupación en Gaza, en la Rivera Occidental  y Jerusalén Oriental lo que busca el BDS es que Israel cumpla con la resolución 242 bis del 23 de noviembre de 1967 que dice: Israel tiene que retirarse de los territorios ocupados porque es una ocupación ilegal y se tiene que retirar. Se le sumó que debe desmantelar el muro e indemnizar a las poblaciones palestinas afectadas. De esta manera se terminaría con la ocupación de 1967, con la Ley anterior se terminaría con la injusticia del despojo. Y por último la tercera demanda que es la igualdad de derechos para todos los israelíes, es decir, que lxs ciudadanxs palestinxs israelíes tengan su nacionalidad e igual de derechos nacionales y que no sean restringidos por las leyes de apartheid que tiene Israel. Una vez cumplidas estás tres demandas se termina el BDS.

De esta manera Israel está obligado a cumplir con el Derecho Internacional, a lo que hace caso omiso, quedando en evidencia que utiliza cada resolución como papel higiénico, este también es un objetivo del BDS.

APU: ¿Cómo se organizan y coordinan los comités de BDS a nivel internacional, regional y localmente?

A.D.: Una de las cosas muy buenas que tiene el BDS es que los liderazgos son palestinxs. Este movimiento está liderado por ellxs y apoyado por otras personas. Lo segundo que tiene es que el liderazgo palestino no es centralizado, nos podemos organizar de cualquier manera siempre y cuando respetemos las normas internas del BDS. Esto quiere decir que se pueden juntar dos personas y ser parte de un comité, no necesitan de la tutela ni autorización de nadie, puede ser auto gestionado, si se deben ver los lineamientos de BDS para que justamente sea una campaña en busca de libertad, justicia e igualdad de derechos. Y no se convierta en una campaña de persecución contra personas por el solo hecho de tener una nacionalidad. Todos esos parámetros están muy claros en las páginas del libro BDS Movement. Se organizan los distintos grupos y deciden las campañas a boicotear. También hay una organización internacional por ejemplo en Palestina esta el Comité Nacional de BDS y después hay encargadxs por regiones. En América Latina hay un encargado para la región, otro en Europa. El trabajo de ellxs no es el de dirigir sino ser un facilitador/ra de herramientas y de manejar la comunicación como nexo de las decisiones que se están tomando allá y en la región para con las otras geografías, pero no es un jefe de nadie, solo nos comparte la información y lxs miembros del BDS pueden elegir aceptarla o no. En general se elige aceptarla porque vienen de liderazgo palestino. Este movimiento permite que cada grupo se maneje a su manera.

Aquí en Argentina quien está tomando el tema del BDS es el Comité Argentino de Solidaridad con el pueblo Palestino pero también hay organizaciones que lo hacen por su cuenta, se ha avanzado mucho, una muestra de ello es el partido de futbol que logramos suspender donde hubo una coordinación a nivel argentino, mucha gente independiente apoyando, coordinación a nivel latinoamericano y global con el BDS Palestina.

APU: ¿Qué nivel de activismo del BDS hay en América Latina?

A.D.: Es muy grande y está creciendo en relación a lo que era hace cinco años, cambio muchísimo todo. El BDS llegó a América Latina más tarde de lo que llegó a Europa, obviamente por cuestiones geográficas y de conexión. Llegó en el 2005 y lo trajo la Federación de Entidades Argentino Palestinas y empezó a difundirse. Tuvimos una primera victoria en el 2008 y después otra en el 2010. En una se logró parar un contrato que se estaba haciendo con los subtes, donde la empresa mexicana CEMEX iba a proveer de cemento para la ampliación de los subtes. Esta empresa era la que le proveía el cemento a Israel para hacer el muro del Apartheid, entonces, se logró el boicot, se encontraron algunas irregularidades e ilegalidades dentro del convenio que habían realizado, no habían llamado a licitación por eso se logró pararlos. Esta fue una victoria muy grande. Después también se tuvo una victoria contra ECOROT una empresa estatal de agua israelí, está empresa roba el agua en la Rivera Occidental en el valle del Jordán para enviarle el agua a los asentamientos ilegales construidos en esos territorios. Lxs palestinxs tienen agua una hora al día en algunos lugares o restricciones. Israel controla el agua, les dan hasta cincuenta litros de agua diario, esa cantidad es mínima, imagínate que hay que bañarse, lavar las verduras, comer, lavar la ropa. La Organización Mundial de la Salud dice que se necesita un mínimo de quinientos litros por persona y al día para tener una salud básica. Esta empresa había hecho licitaciones para entrar en La Plata, Provincia de Buenos Aires mientras Scioli era gobernador, se hizo un boicot a dicha empresa y con ello a esa licitación generándole a Israel pérdidas, eso fue en el 2008 y 2010.

En el año 2015, 2016 el BDS puso a una persona a cargo de la región de América Latina eso ayudo muchísimo porque hubo más unión y trabajo coordinado desde los distintos países y ciudades. Hubo una tecnificación ya que nos dieron muchas herramientas técnicas para poder organizar bien una campaña, hubo formación política en los distintos países y lxs activistas de aquí se formaron de manera excepcional a su vez formaron a distintas organizaciones de Derechos Humanos, grupos pro palestinos, asociaciones de la sociedad civil, entre otros. En los últimos cinco años hubo un cambio muy grande. Esta unión hizo a la eficacia y así es como hemos logrado tantas victorias. Entre esas victorias se puede mencionar que las cantantes Shakira y Natalia Oreiro no vayan a tocar a Israel. Que la selección nacional de futbol Argentino no vaya a jugar al territorio ocupado. Muchas universidades rompieron pactos y convenios que tenían con Universidades israelíes, es importante porque desde la academia se fomenta la ocupación israelí en los territorios palestinos. Todo eso hizo que se hablará del BDS en los canales de televisión, que organizaciones políticas, sociales y activistas independientes hablen del tema y se interesen y vean en la campaña de boicot una herramienta efectiva para activar y sumarse desde sus espacios.