fbpx Kiss: un beso en la Boca que fue posible una década después, pero en River | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 09.08.2020
Kiss: un beso en la Boca que fue posible una década después, pero en River

Los días 19, 20 y 21 de agosto de 1983, un grupo empresarial intentó organizar tres shows de Kiss en la Bombonera. Muchos sectores de la sociedad rechazaron el arribo del grupo.  Decían que practicaban cultos satánicos con baños de sangre y matanzas de pollitos sobre el escenario. Los conciertos se cancelaron.

Por Mariano Nieva | Ilustración: Silvia Lucero

Hace 37 años la Argentina estaba recorriendo los primeros pasos del retorno de la Democracia dejando atrás la siniestra dictadura militar. La guerra de Malvinas, terminada un año antes, todavía significaba un dolor profundo. Por eso, el anuncio de la llegada del grupo generó una fuerte oposición en la opinión pública que sentía un fuerte desprecio por todo lo que fuera inglés y también norteamericano, por su apoyo explícito a Gran Bretaña.

Es en ese contexto que Demorcs Producciones Ejecutivas hizo las gestiones para traer a Buenos Aires a Gene Simmons, Paul Stanley, Vinnie Vincent y Eric Carr a actuar en el estadio de Boca Juniors. “El show de rock más alucinante del mundo”, prometían los afiches callejeros diseminados por toda la ciudad. Pero el rechazo de amplios sectores de la sociedad pudo más.

La Agrupación Ferroviaria Radical, por su parte, instó a sus afiliados a no asistir a los conciertos invitando, además, a todos los gremios y partidos políticos de la época a hacer lo mismo como “homenaje a los soldados caídos en la guerra de Malvinas”.

También los excombatientes alzaron la voz negativamente ante la posible vista del grupo yanqui ya que decían que era una afrenta a la memoria de sus camaradas muertos. Mucha gente además acusaba a Kiss de venir al país a llenarse los bolsillos y llevarse el dinero al exterior. Aquellos eran tiempos de gran preocupación por la deuda externa, una triste costumbre para los/as argentinos/as. Como Boca Juniors, por otro lado, iba a sentirse damnificado por la cancelación de los shows, los propios excombatientes propusieron que en las fechas en que iban a actuar los enmascarados se realizara un festival con músicos de rock locales y latinoamericanos. De la recaudación, una parte iba a estar destinada a las zonas del litoral azotadas por las graves inundaciones que se dieron en la época.

Por esos días, también, hubo amenazas contra los organizadores y el club xeneize adjudicadas al “Comando Capitán Giacchino”, supuesto brazo armado de la “Organización 2 de Abril” que, además, se había comunicado horas antes con la agencia Noticias Argentinas (NA) reiterando lo que planeaban hacer. “En caso de que en 48 horas a partir de la hora cero del día tres de agosto no se desmienta la llegada de Kiss, vamos a accionar militarmente contra los empresarios que promueven el espectáculo y sus familias” sentenció una misteriosa voz al teléfono.

Ante esta dramática situación Demorcs Producciones, la empresa organizadora del evento, debió hacer todo tipo de aclaraciones “Kiss no mata pollitos sobre el escenario. Sólo se trata de una puesta circense que incluye humo, luz y sonido” y para eso convocó a una rueda de prensa con la participación de Michel y Dany Peyronel, por entonces baterista y tecladista de Riff, respectivamente. Quienes habían presenciado en un par de oportunidades conciertos de Kiss en distintas partes del mundo. Los músicos argentinos contaron que los hombres conocidos mundialmente por sus maquillajes hacían “un show de alta calidad artística, sin ejercer ningún tipo de violencia contra el público y más bien se podría decir que se trata de un espectáculo teatral”.

Por su parte, el grupo, enterado de lo que ocurría en nuestro país, elaboró un comunicado donde decían claramente que los shows pautados en Buenos Aires se iban a realizar de todos modos. “Kiss no tiene preferencias políticas. Sólo es una banda de rock and roll” remarcaba el documento oficial.

Pero a los pocos días los rumores de la cancelación de los conciertos iban tomando fuerza. El 13 de agosto, un cable de la agencia norteamericana United Press International (UPI) informaba que Argentina ya no formaba parte de la gira y que los representantes del grupo en Estados Unidos había enviado instrucciones a los productores locales para que comenzaran a devolver el importe de las entradas adquiridas por las casi 40 mil personas que había abonado los tickets que costaban $60 una general y $120 la platea.

Días más tarde, la productora local comunicó públicamente que Kiss había postergado su presentación para el mes de septiembre en la cancha de Boca Juniors porque los equipos se habían deteriorado en su paso por Brasil.

Pero en los últimos días de agosto, los diarios locales Clarín y Crónica anunciaron en sus ediciones que los shows estaban cancelados de manera definitiva. A partir de allí los fanáticos que habían adquirido sus entradas, nunca pudieron dar con ningún responsable que pudiera devolverles el dinero invertido. De esta manera, los argentinos tuvieron que esperar hasta el 3 de septiembre de 1994 para poder ver a Kiss en vivo y en directo en Buenos Aires y, paradójicamente, no en la Bombonera sino en el estadio Monumental, la casa de River Plate, el rival de toda la vida. 

Gene Simmons, Paul Stanley, Bruce Kulick y Eric Singer subieron al escenario en el marco del Monster of Rock Festival compartiendo line up con bandas como Black Sabbath, Slayer, Manowar y los créditos locales Gatos Sucios y Hermética.

En la previa a esta primera visita a nuestro país, en conferencia de prensa, Simmons y Stanley dijeron que venían a saldar la deuda que tenían con los/as fans argentinos/as por aquellas frustradas presentaciones de 1983. Por su parte, la organización que trajo a Kiss anunció que todos/as aquellos/as que presentaran la entrada adquirida en los shows que no fueron en la Bombonera, tendrían un 15% de descuento en la compra de los tickets.

Sin embargo, esta primera actuación del cuarteto estadounidense no estuvo exenta de incertidumbre ni problemas, ya que durante la jornada del festival se produjo la desgraciada muerte de dos jóvenes, Carlos Alberto Clavero y Edgardo Pereyra, de 23 y 25 años respectivamente, cuando cayeron al vacío desde una de las plateas más altas del estadio. El lamentable hecho hizo que el grupo dudara de hacer el show aunque finamente decidieron llevarlo a cabo.

Luego del recital, la banda se dirigió a los estudios de Telefé para actuar en “Ritmo de la Noche”, el programa que conducía con un gran suceso de rating Marcelo Tinelli. Allí Kiss hizo dos temas “Heaven´s on fire” y “I was made for lovin’ you”. La producción del canal sugirió a los músicos que hicieran playback, pero ellos se negaron y terminaron tocando en vivo.