Día de la Mujer Indígena: el legado de Bartolina Sisa
Cada 5 de septiembre se conmemora a nivel mundial el día de las mujeres indígenas. Pero, ¿sabemos por qué se eligió este día para honrarlas?
Para ello, debemos remontarnos a 1983 e instalarnos en Bolivia. Fue en aquel país, durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América en Tiahuanacu, que se eligió el 5 de septiembre por el aniversario de la ejecución de Bartolina Sisa; una joven aymara que luchó hasta el fin de sus días por defender sus tierras de los colonos españoles.
Durante la invasión y conquista de los españoles hacia los pueblos originarios y territorios que hoy pertenecen a Latinoamérica, Bartolina Sisa y su compañero de vida, Julián Apaza, dilataron a cuerpo y batalla lo que luego sería el despojo y control de sus hogares del pueblo Quechua, seguido de su paso a la inmortalidad.
Bartolina Sisa fue una mujer indómita que se comprometió a cumplir sus funciones como líder en el siglo XVIII: desde organizar batallones de guerrilleros indígenas y grupos de mujeres que realizaron tareas de resistencia en diferentes pueblos del Alto Perú hasta ser nombrada como “Virreina” luego de que ochenta mil hombres y mujeres lograron sitiar después de tres meses la ciudad de La Paz, en contra de los colonos.
A nivel mundial, esta fecha tiene el objetivo de reconocer el rol fundamental que han cumplido -y cumplen- las mujeres indígenas en la defensa de sus tierras, de su cultura y sus lenguas.
Ante la expansión de la lucha de los pueblos originarios, los españoles tomaron de rehén a Bartolina Sisa y durante meses fue sometida a cientos de torturas; hasta que decidieron terminar con su vida y exponer su cuerpo en público como escarmiento a quienes querían seguir sus pasos en el Alto Perú.
El 5 de septiembre de 1782 el cuerpo de Bartolina Sisa fue ahorcado y descuartizado en la Plaza Mayor de La Paz. Siglos después, Bartolina y su esposo fueron reconocidos como héroes nacionales por el Congreso Nacional de Bolivia.
A nivel mundial, esta fecha tiene el objetivo de reconocer el rol fundamental que han cumplido -y cumplen- las mujeres indígenas en la defensa de sus tierras, de su cultura y sus lenguas; así como validar su capacidad de acción, ya sea en el cuidado del medio ambiente, la biodiversidad y sus tradiciones.
Hoy en día, a pesar de que sus cuerpos continúan siendo territorio de conquista a la hora de alzar su voz en defensa de sus recursos, dichas mujeres evocan un símbolo de lucha, resistencia y saberes ancestrales que aún con la fuerte invisibilización de la sociedad -por ser mujeres e indígenas- permanecen de pie.