Cine: "Alberdi en el espejo", una charla necesaria frente al reflejo del tiempo
A veces parece que a Juan Bautista Alberdi lo conocemos más por el nombre de una calle o de una plaza que por la potencia de sus ideas. A pesar de ser el arquitecto de nuestra organización nacional, quedó extrañamente relegado, al punto de no tener un lugar en el calendario de feriados. Por eso, Alberdi en el espejo —la nueva película dirigida y guionada por Fabián Soberón— se siente menos como una lección de historia y mucho más como un acto de justicia y un rescate necesario para nuestra propia identidad.
El elenco y la producción
La película descansa sobre los hombros de un elenco que respira teatro. Un muy sólido Mario Ramírez se luce en un doble rol desafiante: encarna a un Alberdi histórico y, en paralelo, a un titiritero que atraviesa una crisis vital que afecta incluso su relación de pareja, interpretada por Camila Caram. Completa este núcleo actoral Facundo Nanni, quien además comparte la producción con Soberón.
El proyecto cuenta con el respaldo de Catalina Lonac, Fauso Laskowski y Augusto Campos como productores asociados, consolidando una apuesta fuerte por el cine local.
Entre el exilio y el Tucumán de hoy
A través de una estructura no lineal y una estética que roza lo teatral —con esos fondos negros que concentran la atención en lo esencial—, la película nos lleva de paseo por los barcos del exilio y las amistades de Alberdi con figuras como Esteban Echeverría. Pero lo más fascinante ocurre frente al espejo: un salto surrealista que conecta al prócer con el Tucumán del siglo XXI.
No faltan los cruces de espada intelectuales con Rosas, Sarmiento y Mitre, pero aquí el foco está en la libido de Alberdi; una energía que estuvo volcada enteramente a la construcción de valores para la Nación.
¿Por qué verla hoy?
Más allá de los datos biográficos, la película nos hace una pregunta incómoda: ¿qué hicimos con el pensamiento de Alberdi? Mientras el calendario nacional parece haberlo olvidado, la obra de Soberón lo recupera para cuestionar cómo su legado ha sido distorsionado o mal aplicado en los moldes del consumo actual.
Alberdi en el espejo no es solo un puente con el pasado. Es un impulso para el arte tucumano, energía para nuevos cineastas de la provincia y, sobre todo, un puente hacia el futuro. Nos invita a mirar el reflejo de un hombre que puso su intelecto al servicio de la patria para preguntarnos quiénes somos nosotros hoy frente a ese mismo espejo.
Una cita obligada para quienes quieran ver cine con identidad, que se anima a experimentar y que busca, en el rescate de una figura clave, entender nuestra propia tucumanidad.