fbpx Carnaval sin coronita: cómo se prepara la murga porteña para la fiesta popular en pandemia | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 07.02.2021
Carnaval sin coronita: cómo se prepara la murga porteña para la fiesta popular en pandemia

AGENCIA PACO URONDO entrevistó a dos referentes: Luciana Vainer, integrante de la murga “Lxs Quitapenas” y Félix Loiácono, director de “Garufa de Constitución.” Streaming, muestras fotográficas, banderines distintivos y huellas en lugares históricos serán algunas de las manifestaciones del ritual tan esperado.

Por Ramiro Comes | Ilustración: Gabriela Canteros

Estrategias de supervivencia carnavalera

La larga historia del carnaval de Buenos Aires comienza en la época de la colonia. Las clases populares debieron siempre apelar al ingenio para, primero incorporarse y luego mantener esta socialización lúdica, que es el carnaval. Sin duda los primeros en probar estas habilidades fueron nuestros ancestros africanos esclavizados, que se sumaron a este festejo, como estrategia para poder así mantener sus tradiciones, aun cuando les fueran prohibidas. Traído por los conquistadores desde Europa, el carnaval fue una celebración pagana inicialmente perseguida por el cristianismo. Según algunos historiadores, los orígenes de esta festividad se remontarían a Sumeria y Egipto antiguo, hace más de 5.000 años. Se realizaban en honor a Baco, el Dios romano del caos, la fiesta y el vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del toro Apis en Egipto. Del latín vulgar carnem-levare, que significa "abandonar la carne", lo cual justamente era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma. Posteriormente surgió otra etimología que es la que actualmente se maneja en el ámbito popular: la palabra latina carne-vale, que significa "adiós a la carne". Estos festejos comenzaban tres o más días antes de los 40 días de la prohibición y eran generosamente regados de vino, comilonas y, por supuesto, acompañados de la música y las danzas paganas.

Increíble semejanza y paralelismo existe entre las legislaciones antipaganas del Imperio Romano en el 300 y la larga lista de leyes y prohibiciones publicadas durante las colonias de España en América, enfáticas a la hora de borrar estas prácticas africanistas durante el carnaval.

En el Buenos Aires colonial, durante la época del Virrey Vertiz, entre 1770 y 1784, los bailes se limitaron a lugares cerrados y el toque de tambor era castigado con azotes y hasta un mes de cárcel. Aun así, el candombe afroporteño sobreviviría y un siglo después se reflejaría en las tensiones (Europa/África) hacia adentro de la comunidad afroporteña. En la nota “Nuestras sociedades carnavalescas” del periódico afroporteño La Broma, órgano de las clases obreras el 3 de marzo 1882, se mostraba con indignación cómo de manera ingeniosa una comparsa de Candombe tiznándose la cara, ya morena, se burlaba de una comparsa de falsos negros. La primera fue la sociedad dramático musical “Los negros”, liderada por jóvenes oligarcas de la época, que también se tiznaban la cara y salían a burlarse de una tradición afroporteña que había costado siglos conquistar.

Fue el racista Sarmiento, quien durante un viaje a EEUU conocería a los Christy’s Mistrels, agrupación de falsos negros norteamericana y los trajera a Buenos Aires a mediados de 1869. Este evento devendría en una bizarra moda liderada por "los niños bien" de la época, que provocaría, junto con el pronunciado racismo de la élites, un duro golpe a nuestras tradiciones africanistas. 

Siglo XX de carnaval

El fin del siglo XIX y principios del siglo XX sucedería el repliegue definitivo del candombe en la esfera social y, sobre todo, en el carnaval. El candombe no moriría sino que quedaría celosamente guardado, custodiado dentro de las familias afroporteñas. Pero muchos de estos afroporteños participarían de manera activa y volcarían sus prácticas en los toques y las danzas en un nuevo fenómeno artístico y cultural que arribaría junto a los inmigrantes Gaditanos y que tomaría relevancias. Se convirtió, sin dudas, en el más masivo movimiento popular durante el carnaval porteño del siglo XX: la Murga Porteña. Desde el nacimiento del siglo pasado, el carnaval solo se detendría con el fallecimiento de Eva Perón en el 53 y con la genocida dictadura del 76, que lo prohibiría hasta renacida la democracia. 

Resurgiría una vez más como el Ave Fénix, después de una larga lucha murguera, y entre los 80 y 90 se crearía el reglamento de carnaval y el circuito de murgas de la ciudad de Buenos Aires. Finalmente, en 2011, se recuperó el feriado de carnaval gracias a la militancia de gran parte de quienes desarrollan la práctica murguera y el decreto presidencial de Cristina Fernández.

No nos dedicaremos en este artículo a contar en detalle estos acontecimientos, pero queremos hacer énfasis en cómo la cultura popular, ligada al carnaval, siempre resistió las imposiciones culturales de las oligarquías. A pesar de contar con muy pocos recursos y el paupérrimo apoyo del Gobierno de la Ciudad, sumada una pandemia mundial, el colectivo murguero supo resolver y construir un nuevo carnaval a medida de estas complejas épocas.

En el mes de Abril de 2020, durante una video conferencia, la gran mayoría de los representantes de las 120 murgas de la ciudad de Bs As se reunirían para repensar el carnaval. “Los Movedizos de Villa Crespo”, “La Gamur del Rioba”, “Los Quitapenas”, “Los Chiflados de Boedo”, “Los Arlequines de la R”, “Los Caprichosos de San Telmo”, “Divina Quimera”, “Los Elegantes de Palermo”, “Los pitucos de Villa del Parque y Devoto”, “Garufa de Constitución” son sólo algunos nombres de una gran familia que reúne varios miles de murgueros en nuestra ciudad. La más rica y epicentro de un país, que siempre miró para otro lado a la hora de promover la cultura popular, sobre todo al carnaval.

Durante estas reuniones comenzaron a pensar la posibilidad de que el venidero carnaval no se realizara de forma presencial, avizorando un escenario parecido a lo que sucedería en la actualidad. En diciembre decidieron no salir de manera tradicional. Además de pensar en la imposibilidad del aglutinamiento de la gente, también veían la imposibilidad de trasladarse en los tradicionales colectivos

Luciana Vainer y Félix Loiácono, referentes del Carnaval Porteño, nos cuentan cómo a pesar de la pandemia mundial y de un gobierno que no apoya la cultura popular, se puede construir un proyecto colectivo hacia un carnaval virtual y presente. Con protocolos, pero sin perder la creatividad que caracteriza al arte murguero.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Cómo vivieron el proceso de pandemia?

Luciana Vainer: en abril del año pasado nos empezamos a juntar, como lo hacemos siempre, pero de forma virtual a través de una videoconferencia, pensando que la pandemia continuaría. Se conformaron tres comisiones donde se trabajan el tema de presupuestos y de protocolo y otra que se llamó carnaval alternativo, donde se empezaron a pensar acciones para el 2021. En julio terminamos de armar los proyectos y en agosto los presentamos en el Gobierno de la Ciudad.

Félix Loiácono: Entonces dijimos ¡el Carnaval tiene que estar vivo! ¡Buenos Aires tiene que estar en modo Carnaval! 

L.V.: Los proyectos constaron de dos grandes bloques, uno era la posibilidad de filmar el carnaval en streaming, con protocolos y todo lo necesario que se precisa para estar en las redes comenzando en el mes de septiembre u octubre, para poder llegar a tiempo y pedir que se transmitiera en lugares de interés general, para darle al carnaval visibilidad y hacer un registro que de cuenta de la producción murguera en nuestra ciudad y que, además, fuera de buena calidad.

F.L.: Se pensaron cuatro propuestas diferentes. La propuesta 1: "Cuatro banderines cuatro", pensando que cada persona, cada familia o colectivo realice cuatro banderines rememorando esa canción que dice “Por cuatro días locos que vamos a vivir…” ¿todos la conocemos, no? Los cuatro días del feriado de Carnaval, sábado, domingo, lunes y martes .Y que los cuatro banderines se cuelguen en la mochila, en la bici, en el balcón, en los ascensores. Por ejemplo te hacés cuatro banderines y te los pegás o cosés a la remera o en la campera como diciendo "yo adhiero al carnaval, yo me sumo a este encuentro popular, yo adhiero a la fiesta de la gente en la calle.

La propuesta 2: streaming con la actuación de 40 y pico de murgas, por diferentes canales y por las redes.

APU: ¿Porque solo 40 de las 120?

F.L.: Porque la mayoría de las murgas no ensayaron durante todo el año. Por ejemplo, nuestra murga “Garufa de Constitución” es de un formato chico y eso nos permitió juntarnos con todo los protocolos necesarios. A otras murgas más populosas les costó más o no pudieron directamente.

En la ciudad existen murgas de más de 100 integrantes, llegando algunas a más de 200, como los “Amantes de la Boca” o “Los cometas de Boedo,” entre otras.

La idea es hacer el streaming carnavalero a través de las redes y parece que el gobierno de la ciudad asegura que va a poner sus redes a nuestra disposición. Vamos a ver qué pasa con respecto a esto. 

La propuesta 3: "Huellas de Carnaval". Son chapas que se van a colgar en lugares donde el Carnaval Porteño dejó sus huellas. Este proyecto se va a llevar adelante a partir de febrero. No solo en febrero sino durante todo el año.

APU: ¿Qué van a decir esas chapas?

F.L.: Por ejemplo, en este lugar ensayan "Los movedizos de Villa Crespo”, emblemática murga del barrio bohemio o, por ejemplo, en este lugar se realiza el corso de Villa Pueyrredón o en nuestro caso hicimos una que dice: en este lugar, en el año 2004, nació la murga “Garufa de Constitución”. También va a haber chapas históricas. Por ejemplo, en la calle Hipólito Yrigoyen y la Avenida de Mayo, queremos poner una chapa que recuerde que en ese lugar se hizo el primer corso en 1869. Y te aclaro que no solo en febrero sino durante todo el año.

L.V.: Por otro lado estamos trabajando en lo que llamamos “Carnaval toda la vida”, que son distintas acciones para hacer en la calle, con distintos cuidados. Dependiendo si estábamos en la fase uno, en la dos o en la tres. Una propuesta fue decorar los lugares de ensayo y hacer diferentes acciones como exposiciones de fotos e invitar a otras murgas a que aporten sus fotos y los vecinos que participen también con material fotográfico relacionado con el carnaval. Otra era la realización de radios abiertas, que finalmente fue pospuesta, pero que muchos de nosotros ya realizamos actividades, hasta comenzamos a trabajar con radios comunitarias para difundir el carnaval. Presentamos el proyecto a la Ciudad y recién a fin de enero nos contestaron. Por eso estamos medio a contrarreloj.

F.L.: En nuestra murga nos organizamos junto con los “Quitapenas” para decorar el espacio donde ellos ensayan en Quinquela Martín y Herrera donde vamos a colgar banderines y vamos a hacer una muestra de fotos y también se van a hacer murales. Nosotros les pusimos "Los Murgales". La idea es dejar asentado que ¡acá hay Carnaval! ¿Es un carnaval distinto? Sí. Es un carnaval adaptado a la realidad y en donde hay cuidar a los demás. Para que murgueros y murgueras estemos listos para que, cuando la cosa pinte mejor, seguir levantando la bandera de la fiesta popular.

Como no podía ser de otra manera, los medios masivos de comunicación invisibilizan el movimiento murguero, el Carnaval de Buenos Aires y del “africanizado conurbano”, según Pablo Sirven que, como pudimos ver en las huellas de nuestra historia, ya estaba “africanizado” hace rato. Lo increíble es que entre la capital y el gran Buenos Aires se reúne la friolera de más de 300 murgas, decenas de miles de murgueros, más de 100 corsos y millones de espectadores que son sistemáticamente ninguneados, año tras año, por este poder mediático.

Muchas veces en los diarios que ya conocemos, en la época de carnaval, aparece la noticia “Hoy hay 30 cortes de calles”. Imagínate vos, el taxista que labura y piensa en eso, se pega un corchazo.

Porque no son 30 cortes de calle, son 30 lugares donde se sostiene la cultura popular. Mira la diferencia cuando alrededor de las canchas, durante los partidos se cortan las calles cercanas. Ahí no dicen hay un corte de calle, se dice, por ejemplo, hoy juega Defensa y Justicia y Platense que subió a la A, por decirte algo. Y me parece bien, banco el fútbol, pero con nosotros no se mide con la misma vara.

APU: ¿Cómo ven proyectado este nuevo carnaval en el futuro?

L.V.: Pensamos que un carnaval así suma mucho. Por un lado sigue la presencia de las murgas y el carnaval en la calle. Para las agrupaciones, el tiempo de carnaval es un tiempo muy esperado. El acompañamiento y la contención en este momento es algo muy importante, por eso no queríamos que se suspendiera. El carnaval es una fiesta de alegría, pero también es una fiesta de desahogo que invita al resurgir, como una muerte y una resurrección, volver a nacer en un tiempo nuevo. Sacarse lo feo para re encarar el nuevo año. Nos parece que en un momento como este, ese ritual de tantos años tenemos que poder vivirlo. En esta ciudad es tan difícil mantener rituales que no queremos que esta continuidad se pierda. Es lo que queremos y necesitamos.

A futuro, la comunidad del carnaval está aprendiendo y renovándose en muchos sentidos tanto en cuanto los contenidos como teniendo que repensarse. El pensar el carnaval hacia afuera también genera nuevos contenidos. Nos queda toda esta experiencia que se reutilizara para los años que vienen junto con la experiencia que ayuda a renovar la memoria del carnaval y ayuda a ampliarlo. En años comunes no tuvimos los tiempos que tuvimos este año donde también se renovaron los lazos internos de la comunidad murguera. 

APU: Por último, nos gustaría una reflexión final sobre la murga y su relación con la gente de a pie, el pueblo de Buenos Aires…

L.V.: Les invitamos a que participen, que se acerquen, porque el Carnaval es también su fiesta, porque es la fiesta del pueblo.

F.L.: El Carnaval Porteño es cultura popular las murgas sostenemos esto y hay que dejarlo asentado. Nosotros nos planteamos si en medio de esta pandemia hay que decir “Feliz Carnaval”, y yo creo que si, hay que decirlo. Nosotros seguimos teniendo como bandera la voz de la gente y cuando cantamos y recitamos tratamos de escuchar lo que dice la gente y plasmarlo en una canción. Por eso le pedimos que participen, que cuelguen los banderines porque es una forma de pedirles que adhieran al Carnaval para salir a la calle y encontrarnos con nuestros iguales. 

Redes del movimiento murguero donde se hará visible cada actividad del carnaval 2021

YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCYydpjooz3RFT1qnSsP0d6Q 

Facebook: https://www.facebook.com/Carnaval-en-los-barrios-102324091821604 

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