8M en San Juan: la gran marcha

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8M en San Juan: la gran marcha

12 Marzo 2019

Fotos: Gabriela Lucero

Por Franco Muñoz

 

Como fenómeno climático, el frío ocasiona que los cuerpos se replieguen en busca de calor. Pero también lo gélido logra que las personas busquen en la compañía aquella calidez que en la individualidad no encuentran. La lucha colectiva rompe con el dilema del erizo de Schopenhauer.

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El 8 de marzo de este año en San Juan fue una movilización atípica. Por un lado, fue una jornada con bajas temperaturas, algo extraño para estas tierras infernales. Por el otro, la convocatoria superó todas las expectativas. A las 18:00h se pactó la concentración en la zona de la Legislatura Provincial, que de a poco se fue llenando de diversas habitantes: docentes; pibas embarazadas; madres con sus bebés en brazos, en changuitos o a su lado; tías y sobrinas; militantes de espacios políticos, organizaciones o colectivos de género populares; murgueras y candomberas. Hasta chicas de escuelas católicas, que miraban no sin cierto temor a que sus padres aparecieran y todo se acabara. Pero colectivamente, los temores son fantasías que duran un abrazo, maquillaje violeta y cantos fulminantes.

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"Cupo laboral trans, ya". "Empieza el matriarcado". "Ni yuta, ni tuya". "Ni una mujer tiene un orgasmo limpiando el piso de la cocina". Carteles de abusadores pegados en paredes. “Niña, no madre” pintado por las pibas en su marcha y estratégicamente en la calle que da a la Catedral sanjuanina. Todas frases que gritan justicia contra el conservadurismo del Valle del Tulum.Whats-App-Image-2019-03-11-at-00-07-49-1

¿Cómo fueron las reacciones del buen vecino? Los infaltables bocinazos de automovilistas autómatas y de las viejas que miran con asco a estas guerreras pasar mientras opinan detrás de los vidrios de las confiterías cómo esas pendejas son una generación perdida. Es que en la ciudad en la que “nunca pasa nada”, hubo nuevamente ruido en las calles y silencio en las veredas.Whats-App-Image-2019-03-11-at-00-07-47

¿Las movilizaciones de este siglo tienen algún propósito, si partimos del supuesto de que ninguna va a generar un cambio radical como las de otros años? Nos detengamos ahí. Porque en ese preconcepto tan difundido está el problema: en creer que, de un momento a otro, va a sucederse un cambio que va a dar vuelta el tablero. El feminismo. La agroecología. La Economía Social y Solidaria. El cooperativismo agrario. La autogestión artística. Todo esos movimientos son pequeñas acciones organizadas que, a largo plazo, pueden modificar la moral conservadora, el neoliberalismo, las acciones destructivas del hombre contra la mujer. Organización. Ahí está la clave de “algo que nos cure la preocupación, algo que nos sirva contra todos los males de este mundo”.

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