fbpx Sindicales | Page 172 | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Sindicales
21.05.2010

Salta (Agencia Paco Urondo) Acusan al gobernador Urtubey de dar la orden a infantería parar la marcha de los médicos y profesionales de la salud.

"Nos cercaron violentamente y se llevaron a tres compañeros", denunciaron los profesionales de la salud de Salta que se están movilizando desde el Hospital San Bernardo a la Plaza 9 de Julio, en la capital de la provincia. Cristina Nesrala (03878-15-565-203), secretaria general de la Asociación de Profesionales de la Salud de Salta, denunció el hecho recién en comunicación telefónica con el presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la Argentina (FESPROSA), Jorge Yabkowski. Los detenidos son Alejandro Guardi y Carlos Ceja, dirigentes de ATE  y Mario Campos, del Hospital San Bernando.
 
En este sentido, Yabkowski pidió denunciar inmediatamente este hecho a los medios y exigió “la inmediata liberación de los compañeros”, responsabilizando “al gobernador Urtubey por cualquier cosa que les pueda pasar”. La Asociación de Profesionales de la Salud de Salta convocó para este jueves a un paro de 24 horas y una movilización en el marco de la Jornada Nacional de lucha y movilización “Bicentenario con más salud pública y trabajo decente”, decretada por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la Argentina (FESPROSA). Los profesionales reclaman salarios dignos, trabajo en blanco, Paritaria Nacional de Salud, Ley de financiamiento del sector público que lleve el gasto estatal al 5% del PBI y Jubilación con el 82% móvil. En el caso particular de Salta exigen que termine el gerenciamiento privado en el sistema de salud pública.
 
Prensa: Sabrina Roth (011) 15-6600-7438 / Marcos Viancheto (011) 15-5340-0973. (Agencia Paco Urondo)

18.05.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, publicado en La Nación) Representantes gremiales y empresarios de la alimentación discutían anoche, al cierre de esta edición, en el Ministerio de Trabajo, el aumento salarial más alto de los últimos años en el país para compañías de consumo masivo: la cartera laboral intentaba interceder para que el sindicato aceptara un 35% de alza.

La negociación es crucial no sólo para este sector, que tiene desde hace 23 días varias plantas paradas como consecuencia de los reclamos, sino también para otros siete segmentos fabriles que todavía no cerraron las paritarias y que han decidido fijar los parámetros de sus pedidos de acuerdo con estas conversaciones. "En este nivel, no habría que descartar que paritarias que cerraron en el 22 por ciento pidan reabrir la discusión", se lamentaron anoche en la Unión Industrial Argentina (UIA), donde se recordaba a los banqueros, los primeros en acordar ese porcentaje, a fines del verano.
Cerca de la medianoche, en un encuentro que había empezado a las 19, el Ministerio de Trabajo, que conduce Carlos Tomada, reunía a representantes de la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA), integrada por 80.000 trabajadores, y a ejecutivos de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), cuyo presidente, el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, acompañó este fin de semana a la jefa del Estado, Cristina Kirchner, a su visita por España. La delegación oficial incluyó también a Héctor Méndez, presidente de la UIA.
La propuesta de los empresarios es llegar a mayo del año próximo con un 35% de incremento total, modificación que empezaría con un retroactivo de 250 y 300 pesos para abril y un 21% para mayo. Junio vendría con un nuevo incremento de 150 pesos que se harían remunerativos en septiembre, a los que se sumarían, de ahí en adelante, otros 80 pesos.
Plantas tomadas
El salario básico de los obreros de la alimentación es de 2130 pesos, pero tiene un promedio de 4500 pesos. "Estamos conversando", se excusó uno de los sindicalistas ante la consulta de LA NACION. En el encuentro, los representantes de Copal mantenían el argumento de que las más perjudicadas por los incrementos serían las pequeñas y medianas empresas. "Esto va a empujar al negro a varias pymes, van a empezar a trabajar en la informalidad y a irse de la cámara porque no les da", se quejó uno de los ejecutivos, con el diálogo todavía incierto.
Anoche, en Córdoba, tres plantas de Arcor seguían completamente paradas y con piquetes en sus ingresos: las ubicadas en Colonia Caroya (fabricante de chocolates), Totoral (papel film de envoltorio) y en la capital provincial (galletitas de Lía-Bagley). Cumplían, así, 23 días sin actividad como consecuencia de las protestas.
La evolución de esta paritaria mantiene a toda la UIA con un alto nivel de inquietud desde hace varios días. Hoy por la mañana, en un desayuno, miembros de la entidad fabril intentarán convencer con algunos de estos conceptos a sindicalistas de la CGT. Como los empresarios temen una escalada de protestas, no quisieron ayer revelar el lugar del encuentro en que estarán, por la UIA, el vicepresidente 1°, Miguel Acevedo; el secretario, José Ignacio de Mendiguren, y el prosecretario 1°, Pablo Challú, y por la CGT, Omar Viviani (taxistas), José Luis Lingeri (trabajadores de obras sanitarias), Juan Carlos Schmidt (dragado y balizamiento) y Horacio Ghidini (docentes particulares y estadísticas y defensa del consumidor), entre otros.
Los equipos técnicos de ambas centrales se vienen reuniendo desde hace varias semanas por la cuestión salarial. Hasta ahora, las partes se han limitado sólo a exponer sus argumentos. "Lo que intentamos acordar es desinflar las expectativas inflacionarias -dijo a LA NACION un miembro de la junta directiva de la UIA-. La propuesta nuestra es que un rebrote de precios se combate aumentando la oferta."
Los empresarios buscan además convencer a los sindicalistas de que, por lo menos en el sector fabril, el salario formal se ha duplicado en relación con el resto de los sectores. "El verdadero problema está en la informalidad; no entenderlo equivale, como siempre, a cazar dentro del zoológico", agregaron en la entidad de Avenida de Mayo. (Agencia Paco Urondo)

14.05.2010

Capital Federal (Agencia Paco Urondo, por Elizabet Peger, publicado en El Cronista Comercial)  Hugo Moyano puede dar fe de que sus hijos aprendieron muy bien sus mañas. Ayer, su hijo Facundo, titular del Sindicato de Trabajadores de peajes y Afines (SUTPA), puso en práctica la histórica estrategia del camionero de presionar a fondo para después negociar y, tras levantar durante doce horas los peajes de las autopistas porteñas, en una protesta que provocó largas demoras y caos en el tránsito metropolitano, logró el aval de la empresa AUSA y las autoridades laborales para avanzar en el reencuadramiento de unos 600 trabajadores actualmente afiliados al gremio de Comercio. Pero lo más llamativo fue que el acuerdo que habilita a Facundo Moyano a disputar la representación gremial de ese grupo de trabajadores se fundamento en el “principio de libertad sindical”, justamente el argumento que su padre cuestiona para rechazar la personería gremial de la CTA y en defensa del monopolio sindical de la CGT. “Nosotros queremos la libertad para persuadir a los empleados de que este es el sindicato que los tiene que representar y al final hubo acuerdo”, afirmó Moyano hijo al retirarse del encuentro realizado en el Ministerio de Trabajo.
 
 
Además de posibilitar al SUTNA disputar el reencuadramiento de alrededor 600 trabajadores de AUSA que en la actualidad reportan al sindicato de comercio que lidera Armando Cavalieri, un histórico adversario interno de Moyano, en el acuerdo la empresa se comprometió a no tomar medidas disciplinarias ni económicas contra el personal involucrado en el conflicto. En contrapartida, el gremio que comanda Facundo Moyano aceptó la suspensión de las medidas de fuerza que durante toda la jornada colapsaron el tránsito en las principales autopistas porteñas.
 
Las protestas lideradas por el hijo del camionero comenzaron a las 6 de la mañana con el levantamiento de las barreras de los puestos de peaje de la autopista Perito Moreno, a la altura del Parque Avellaneda, y la autovía La Plata–Buenos Aires, en el tramo Dock Sud y Hudson. Más tarde se sumaron a la medida el personal de la autopistas del Oeste, Richieri, Jorge Newbery y Ezeiza–Cañuelas. “Como cortó la gente del campo las rutas, nosotros cortamos la autopista por un reclamo legítimo que es que los trabajadores puedan realizar actividades gremiales sin ser despedidos ni perseguidos por optar por tal o cual sindicato”, dijo Moyano hijo para justificar la protesta.
 
En varios puestos de peajes se registraron manifestaciones que generaron demoras y embotellamientos, situación que se agravó por el efecto de los cortes que grupos de organizaciones piqueteras enfrentadas al kirchnerismo mantuvieron durante varias horas en la Autopista 25 de Mayo y los accesos al Puente Pueyrredón, que conecta la ciudad de Buenos Aires con la zona sur del conurbano bonaerense.
 
Los problemas en el tránsito se agravaron también en la zona norte, a raíz de otra protesta realizada por los trabajadores de las firmas alimenticias Kraft y PepsiCo que cortaron por la mañana las dos manos de la ruta Panamericana, a la altura de la localidad bonaerense de General Pacheco, en el marco de las medidas de fuerza que lleva adelante el gremio de la alimentación para exigir un sueldo básico de $ 3.000, conflicto que hoy derivará en un paro general de 24 horas en todas las fábricas del país.
 
Pese al acuerdo logrado ayer con el gremio que lidera el hijo del camionero, el conflicto en los peajes parece lejos de una solución. Desde el gremio mercantil advirtieron ayer con disponer protestas similares en las autopistas si no se frena el avance del moyanismo en el sector.