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Fractura //// 30.01.2021
Nuevo poemario de Lucas Margarit: “elis o teoría de la distancia”

En diciembre de 2020 se presentó el último libro del poeta publicado por El Suri Porfiado. “Que lo académico no limite las posibilidades de pensar lo poético”, expresó. Fractura, suplemento literario de APU, comparte las palabras del escritor Guillermo Saavedra y de Carlos Aldazábal, editor.

Por Analía Ávila

un mapa que sea la sombra del espacio

Lucas Margarit

En diciembre del año pasado se presentó de manera virtual el último libro del poeta, profesor e investigador Lucas Margarit, elis o teoría de la distancia, publicado en 2020 por El Suri Porfiado. En el evento que se puede ver en el canal de Youtube de la editorial, estuvieron presentes el editor Carlos Aldazábal, el poeta Guillermo Saavedra y el autor del poemario.

La imagen de tapa del libro es un dibujo de Diego Margarit, y el prólogo es de la poeta Dolores Etchecopar que expresa: “Escrito en minúscula: elis, como si no fuera un nombre propio sino un pronombre múltiple que cambia según la distancia que lo interpela” (…) Se trata aquí de un libro que mueve las palabras con dolor, en el viento de un ‘dios confuso’, ‘en las partes negras de los árboles’. Y como esas estrellas que vemos pero ya no existen, elis lee palabras ‘en el muro de un jardín apagado’, se encamina cargando una lápida sin nombre hacia la noche”.

El libro tiene 10 poemas de tono elegíaco, con versos libres y un eje que los organiza, en su mayoría están subdivididos en poemas más breves. La influencia del poeta astrohúngaro Georg Trakl se vislumbra desde el comienzo, con dos versos de su poema “Al niño Elis” en alemán que abren el libro en forma de epígrafe y se presenta traducido a varios idiomas, dos veces en español, y el resto en catalán, inglés, francés e italiano: “Elis, cuando el mirlo llama en el oscuro bosque,/ ese es tu ocaso”. (traducción de Juan Carlos Villavicencio).

Este gesto del poeta de incluir las distintas traducciones del epígrafe hace que quien lee presienta como una letanía los distintos caminos y resonancias de elis. En la charla, Lucas reafirmó el origen y disparador del libro: “elis nace de Trakl, autor que leo desde los 12 años. Me gustan este tipo de nombres que también sugieren paisajes o situaciones. En español puse dos versiones de amigos que tradujeron a Trakl, Pablo Ascierto que es de Rosario, y Juan Pablo Villavicencio de Chile. Trakl tiene esas imágenes muy potentes que siempre me subyugaron y esta es una de ellas. Me gustó también cómo estos desplazamientos semánticos se podían ver en las distintas versiones”.            

¿Quién es elis? El Elis niño de Trakl deviene en elis con esa minúscula que menciona Etchecopar, ese pronombre múltiple que cambia, y quien lee avanza para descubrir el misterio, entre el dolor y el silencio, en ese derrotero entre paisajes de bosques y jardines oscuros, ríos, montañas y pájaros.    

Saavedra resaltó el hecho de que el libro haya sido pensado como un todo orgánico, con partes que “son solidarias entre sí, se resignifican y se iluminan mutuamente”. Y se refirió a la elección que hizo el poeta de la elegía: “En tiempos en que parece imponerse un rechazo de la lírica (…) Lucas opta por una de las formas más sensibles y frágiles del lirismo: la elegía. Tal vez porque como afirma Auden cuando el sentimiento es extremo la voz no puede simplemente decir, necesita cantar”.

“Escrito en el agua espesa del río de la desgracia este libro hace del decoro una regla secreta y luminosa, adecuado a la situación y al lugar de enunciación que ha elegido para exponerla nunca pierde el tono, nunca se desmadra, no le sobran palabras, tampoco le faltan, o en todo caso apela al silencio como otro modo de significación. Desplegado como una única y reverberante metáfora del duelo que acurrucada y ensimismada se descompone en un espectro de tonos menores como un haz de luz se refracta, este bello y conmovedor libro hace su trabajo y se consuma como una colmena o un hormiguero, cada integrante del conjunto cumple su preciosa y minúscula tarea de organizar el caos que provoca el dolor y lo convierte con inusual felicidad en azúcar impalpable sobre el cielo encendido de la página”, concluyó Saavedra.

Consultado acerca de su elección del verso libre, Margarit reflexionó: “El quiebre del verso es muchas veces por una cadencia, lo que está debajo es como que cierra una imagen. Otras veces me gusta romper el verso largo y tratar de armar un verso más breve que justamente la imagen quede quebrada. Y otras veces la imagen se extiende hasta que cierra justamente como una especie de letanía, cuando está la imagen cerrada cambio de verso. Eso es muy de Trakl también, no se puede negar, y quien hace eso también es Olga Orozco por ejemplo, que termina el verso y pasa a otra imagen. Pasa que Orozco es mucho más barroca que yo, pero también tiene esa forma de finalizar la escritura del verso. En ella cada palabra es indispensable para crear esa maravillosa imagen, por más que sea kilométrico el verso, es todo impecable, es otra poeta que es enorme, una de las grandes voces en español sin dudas”.

Por su parte Aldazábal le preguntó al autor sobre cómo coexisten el poeta y el académico. Lucas manifestó: “Dicto seminarios sobre poesía inglesa, pero trato no de no ser académico, porque es una Universidad (UBA) y hay que ser académico, pero trato que lo académico no limite las posibilidades de pensar lo poético, sino también utilizar otro tipo de lecturas y experiencias para pensar lo poético. Muchas veces los estudiantes dicen que es muy difícil leer poesía; leer poesía es un hábito, hay que sentarse, leer, y ahí hay un interés y empiezan a surgir cosas. Sin hábito cuesta más”.

Sobre el final de la presentación Margarit mencionó algunas de sus influencias: “Un autor que me enseñó mucho de poesía fue Blanchot, es una lectura importante para concebir el verso, para ver lo que es el tono de la poesía. Lo primero que leí fue El espacio literario y a partir de ahí casi todo. Otro autor que releo siempre es Marcel Schwob, o Juan Rodolfo Wilcock. Y Juan Perucho me parece fascinante, el Bestiario fantástico es genial, son aperturas de paisajes que me sirven para pensar nuevas imágenes”.

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elis defiende su posición frente al muro

II

el viento

talla entre los insectos

la forma de los mapas de elis

y la cartografía opaca de una patria

 

el viento es un animal oscuro abrazado a la hierba

 

XI

elis recupera islas, náufragos y ahogados

cuando la distancia es el río

es la distancia más inhóspita entre la caricia y el

      abandono

 

elis mira un paisaje     

el agua mueve el agua en el río
el hombre es inmóvil en el árbol

elis recordaba en voz alta
que el cuerpo es una fractura del universo:
la figura permanente de lo que no perdura

 

segundo diálogo

elis deja un rastro

que limita la distancia

entre su cuerpo y la opacidad

 

la violencia precaria de la sequía

el nacimiento que cruza el agua con el dolor

 

su madre, sentada en el suelo,

mira sus zapatos

mientras el sol desciende hacia la nieve

 

la distancia más vasta de un punto

es quien lo observa

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Biografía

Lucas Margarit (Buenos Aires, 1966), es poeta, profesor e investigador. Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, investigador en la cátedra de Literatura inglesa de la UBA y director de la maestría en Literaturas en Lenguas Extranjeras y en Literaturas Comparadas de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Sus libros de poesía son Círculos y piedrasLazlo y AlvisEl libro de los elementos y Bernat Metge y los de ensayo Samuel Beckett. Las huellas en el vacíoLeer a Shakespeare: notas sobre la ambigüedad. Ha traducido obras de William Shakespeare, Sir Philip Sidney, Henry Neville, W. H. Auden, Samuel Beckett, etc. Editó con el grupo de investigación que dirige tres tomos de textos utópicos ingleses (dos del siglo XVII y un tercero con Utopías del siglo XVIII). Está finalizando la edición de una compilación de Poéticas Inglesas del Renacimiento y de una traducción de Atomic Poems (1653) de Margaret Cavendish. Sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, catalán e italiano. Está preparando dos libros de poemas que serán uno: Brevissimo tratado sobre el asombro y Telesio.