fbpx Carlotto (Última parte): “Magnetto nos dijo: cómo la señora va a adoptar hijos de terroristas”
DDHH //// 02.07.2010
Carlotto (Última parte): “Magnetto nos dijo: cómo la señora va a adoptar hijos de terroristas”

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Paco Urondo habló en exclusivo con Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo. En este último tramo, Carlotto cuenta las reuniones con Héctor Magnetto, CEO de Clarín, opina sobre el movimiento de DD. HH. argentino y sobre la postulación para el premio Nobel de la Paz.

APU: ¿Podrías explicar desde cuándo proviene la Causa Noble?
Carlotto: Desde hace muchos años recibíamos información de gente que sabía algo y nos decía, por teléfono o anónimamente, o en una carta, o se presentaba y nos  decía “no les doy mi nombre pero quiero contar lo que sé”. El caso Ernestina Herrera de Noble está en la institución desde hace más de veintipico de años. Al nosotros tener una cantidad de informaciones y corroborarlas, efectivamente la señora Noble tenía chicos adoptados de tal edad, etc. Con todo ese bagaje nosotros dijimos, bueno, esta señora es una civil, no es un militar que se apropió matando a la madre de ese chico, sino una civil que a lo mejor pudo de buena fe adoptar. Entonces, fuimos, pedimos audiencia y nos recibió Magneto (Héctor, CEO de Clarín), no nos recibió la señora. Le explicamos la situación, se escandalizó, dijo no, cómo la señora va a adoptar hijos de terroristas, de ninguna manera. Y nosotros, sin llegar a discutir, le dijimos, bueno, acá las cosas están así; él nos dice acá el que esta diciendo esas barbaridades es Guillermo Patricio Kelly, porque tiene un odio contra la señora y además debe ser Carlos Menem por lo de Papel Prensa, y nosotros le dijimos que no, que la información venía de otro lado. Magnetto nos dijo bueno, yo voy a hablar con la señora, vengan otro día. Volvimos las tres abuelas el día fijado, nos recibe nuevamente y nos dice que ya habló con la señora, ella repite lo que yo ya les dije a ustedes y nosotros sabemos quiénes son las madres que abandonaron a esos chicos. Entonces, dijimos, que fácil, díganos quiénes son y ya está. Bueno, dice, yo les voy a decir el nombre de las madres si ustedes me dicen los nombres de quienes denunciaron a la señora. Es decir, nos pedía un trueque de información, nos estaba chantajeando. Nos fuimos y no volvimos más. Siempre se nos pregunta ¿por qué tardamos tanto en presentarnos en la causa? En el ínterin tratamos de buscar los expedientes, para ver cómo era el proceso de adopción, no teníamos más elementos como para acusar a una persona porque hay que ser muy cuidadosos. En el medio, en el juzgado de San Isidro, aparece una señora que tiene un conflicto con Herrera de Noble, porque su marido, empleado de la señora Herrera de Noble, le inician un juicio por dinero. Y aparte de eso, dice “y además tiene dos hijos de personas desaparecidas”. Ahí cae la denuncia formal donde nos enganchamos, decimos bueno, ahora ya está, bueno metámonos las abuelas, se meten dos familias querellantes y el juez Roberto Marquevich encuentra los expedientes, los estudia y la detiene porque encuentra serias irregularidades en el proceso

 
APU: En la Argentina hay un movimiento de DD. HH. extraordinario, con características inéditas en el planeta ¿Cuál es tu explicación sobre lo que ha pasado en el país?
Carlotto: Vos fijate que muchos países en Latinoamérica simultáneamente tuvieron dictaduras y cada país lo resuelve a su manera, con la sociedad y lo que marca el estado de derecho en cada país, es la sociedad la que lo impulsa. En Argentina venimos luchando desde la dictadura, a pesar de los miedos, los riesgos, a mi me quisieron matar hace poco, hace 8 años. Uno sabía en aquellos tiempos que se corrían esos riesgos, pero salimos igual, es una característica argentina. Salimos las madres, abuelas, familiares, los hermanos, salieron los estudiantes, profesionales, los obreros. Es decir, no hubo pausa en esta búsqueda de verdad y justicia, por eso apoyamos el juicio a los comandantes, desaprobamos y pensamos que fue un retroceso muy grande las leyes de obediencia debida, punto final y los indultos, luchamos para que se saquen y se sacaron. La Convención Internacional por los Derechos De Los Niños lleva 3 artículos que hicimos las Abuelas, artículos argentinos que hablan de la identidad y el derecho de un chico robado a que recupere sus derechos. Hemos sancionado leyes y hemos abierto caminos en la genética, en la psicología, en la jurisprudencia. Hemos abierto caminos, hemos trabajado y caminado aquellos primeros 8 organismos de Derechos Humanos iniciales y muchos otros que se fueron sumando más adelante y seguimos. Y tenemos la suerte de tener también gestiones de gobierno, las dos últimas, la actual y la anterior, que han dado carácter prioritario a este tema de los derechos humanos y han reivindicado a las víctimas. Se avanza, no se oculta, se buscan argumentos, caminos, se sancionan leyes, la 3 últimas leyes que se sancionaron en diciembre del año pasado fueron leyes de Abuelas, las presentó el Ejecutivo. Entonces yo defino a mi país, a nuestra gente, a nosotros, como gente de paz, porque todo se hace sin violencia, ningún padre salió a matar aún sabiendo quién mató a su hijo, yo sé el nombre del asesino de Laura, no se me ocurrió buscarlo, quiero que la justicia lo busque y lo condene, esa conducta es propia de acá; a parte de esto, la perseverancia, la persistencia, la tenacidad que tenemos como sociedad y con el acompañamiento cada vez mayor de la gente, porque antes estábamos muy solas. Entonces eso que dice La Nación de que en vez de querer la unidad la rompemos es una falacia total. Nosotros estamos tratando de unir con la verdad y la justicia, ahora si se tapa, miren lo que pasa España. Yo fui a España hace poco para hablar de los crímenes del franquismo y para mostrar cómo hizo Argentina para traer la verdad y la memoria porque ellos quieren hacer como nosotros. Están los nietos queriendo saber lo que los abuelos habían clausurado por decreto, con la Moncloa. La Argentina tiene esa característica, tiene su buena gente, hay buena gente, a pesar de que no tenemos cultura democrática. Yo nací en el `30, nací con un golpe de estado y viví y crecí hasta el `76 con golpes de estado y casi los aceptamos a todos y no vi pancartas en el `55 ni listas de familiares, hubo silencio, eso no pudo pasar en el `76, ya teníamos otra cosa que era nada más y nada menos que el ejemplo de nuestros hijos.

 
APU: ¿Qué te genera todo lo que ha pasado con la postulación al Nobel de la Paz?
Carlotto: Realmente estamos muy satisfechas, muy contentas, muy alagadas con que el Licenciado Daniel Filmus (cuando era Ministro de Educación y ahora como Senador) siga impulsando el mérito que él piensa que tenemos para ganar el Premio Nobel de la Paz. Se han juntado firmas, está recorriendo el mundo toda esta mención para que se adhieran aquellos que ya ganaron el permio y nos quieran apoyar o personalidades, organismos, en fin toda la sociedad que quiera suscribirlo. Estamos esperando hasta octubre que es cuando se decide el ganador o la ganadora para entregarle el premio el10 de diciembre. No se puede negar que causa satisfacción porque a quién no le gusta que lo reconozcan; nos vendría bien por una cuestión de apoyo a esta lucha de tantos años, a mujeres bien viejas como nosotras. Ya en el final del tramo de la vida, sentirnos queridas, reconocidas es muy bueno, porque lo hacemos desde ese lugar. Llama a veces la atención en países donde las generaciones están tan divididas entre sí, donde los adolescentes viven solos, los viejos solos y los padres también. El querer juntar casi les resulta un milagro. Y el dinero que trae como consecuencia también, para este trabajo que gastamos nada más, no producimos nada que dé ganancia. Acá la ganancia son los nietos. Y es un trabajo muy duro, cada vez más complejo, más gente es necesaria para hacerlo. Ya llevamos mucho tiempo y 101 nietos encontrados, es un número muy importante, pero faltan 400, que es una barbaridad. La institución marcha bien, tenemos mucha gente joven trabajando, el relevo del día de mañana, para que sigan cuando no estemos las abuelas y el deseo, de las que no hemos tenido la suerte, de encontrar el nieto cuanto antes.

 
(Agencia Paco Urondo)