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Cultura //// 08.11.2020
Reeditan el libro “Capitana María Remedios del Valle, Madre de la Patria”

En el marco de la presentación de la tercera edición del libro Capitana María Remedios del Valle, Madre de la Patria, AGENCIA PACO URONDO entrevista a su autor, Daniel Brión. 

Por Ramiro Comes | Ilustración: Sol Giles

Foto Nueva edición del Libro

Por decisión del autor y del entrevistado el artículo contiene lenguaje inclusivo.

Daniel Brión es un singular escritor. No sólo porque es un militante de tiempo completo, sino porque toda su vida estuvo atravesada por momentos históricos de gran importancia para la historia del peronismo en particular y de nuestro país en general.

A muy temprana edad le tocó vivir un momento muy duro, ya que su padre, Mario Brión, fue uno de los héroes y mártires asesinados en los basurales de José León Suarez en junio de 1956. Con el devenir de las circunstancias terminó escribiendo libros que develan momentos significativos de nuestras luchas históricas y algunos, aunque no muy conocidos, también muy simbólicos. Daniel fue discípulo de Don Andrés Framini, del profesor Fermín Chávez y del poeta, historiador y escritor, profesor José María Castiñeira de Dios. También es columnista, ensayista en numerosos periódicos y revistas, autor de artículos y gacetillas sobre violaciones a los derechos humanos e historia sobre lxs afroargentinxs del tronco colonial. También es autor de una decena de libros entre los que se destacan El Presidente Duerme Fusilados en Junio de 1956, en la que su sexta edición esta prologada por Norberto Galasso, y Hosanna, Los Palotinos en San Patricio, prologado por el Padre Rodolfo Capalozza, sobreviviente de la masacre de los Padres Palotinos durante la última dictadura militar en Argentina. Aun habiendo recibido innumerables premios y distinciones tanto de instituciones estatales, privadas y espacios de la militancia, Brión continúa siendo un militante más, un tipo humilde y laburador, siempre generoso a la hora de la charla amiga. Tuvimos la oportunidad de entrevistarlo antes del lanzamiento de la tercera edición del primer libro dedicado íntegramente a María Remedios del Valle, la madre de la Patria.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Qué fue lo que te llevó a escribir libros?

Daniel Brion: Allá por el año 1999, trabajaba en la entonces Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, mensualmente se editaba una revista denominada Queselea y allí escribía unas columnas referidas a los hechos represivos, yo era responsable de la Comisión de Familiares de los Hechos represivos de junio de 1956 y de la Comisión de los Detenidos de la Resistencia Peronista (C.O.D.R.E.)

Con la llegada de la “Alianza” la nueva Secretaria de Derechos Humanos, Diana Conti, anuló esas dos comisiones dentro de la secretaría, aduciendo que no se justificaba su permanencia aún ad honorem. En consecuencia, se anuló también la publicación mensual.

Pensé, entonces, ya que no puedo continuar con esas columnas, ahora voy a ponerme a escribir libros sobre los temas que, a mi modo de ver, necesitan ser compartidos; recordando la enseñanza de mi inolvidable maestro José María Castiñeira de Dios, que a su vez la aprendió del suyo, Leopoldo Marechal. José María me contó que un día le preguntó a Marechal qué era un escritor… y le respondió que el escritor reclama dos definiciones, una peyorativa y otra mejorativa.

La peyorativa, dice: es un animal bípedo, con una sola pluma que se alimenta del incienso y promoción.

En la mejorativa de un escritor es: un ser hermosamente expresivo que manifiesta exteriormente para los otros lo que en él hay de manifestable.

Es eso de lo que se trata cuando escribo, tratar de transmitir lo que creo que llevo dentro para los otros, sin ánimo de promoción ni mareado por el humo del incienso.

APU: ¿Como surgió la idea de escribir el primer libro sobre María Remedios del Valle?

D. B.: Es curioso, me pasó como casi todos los libros que escribí, es como aquel famoso libro del personaje que busca el autor. Estaba un 20 de febrero de 2015 escuchando una charla sobre la batalla de Salta que daba el Instituto Nacional Belgraniano. Un miembro de ese instituto, el doctor Carlos Manuel Trueba, comenzó a hablar y lo hizo de una manera muy original, ya que era una especie de guía Peuser histórico. Empezaba nombrando lugares, diversas personalidades y militares de aquel momento que habían participado en la guerra por la independencia de nuestra Patria y, sobre todo, en la Batalla de Salta. En uno de esos momentos la mencionó a la querida María Remedios. Y citó con toda certeza la injusticia de que solamente tuviera un pasaje de dos cuadras con su nombre, que se encuentra semiescondido al costado de la autopista Perito Moreno en la ciudad de Buenos Aires.

Al principio de su charla me sentía medio incómodo porque la subestimé, pensé que me iba a aburrir de una manera impresionante, porque no es una charla a la que estaba acostumbrado a asistir. Pero al surgir el nombre de María Remedios se me instaló en la cabeza. Él seguía hablando y yo seguía pensando en lo injusto de ese escondido pasaje de dos cuadras y no pude parar de pensar en ella. Lo primero que me surgió es pensar que ninguna de las calles del barrio de Puerto Madero lleva su nombre. Barrio cuyas calles están dedicadas a nuestras mujeres de la Patria. ¿Será su nombre poco apropiado para un lugar de alto poder adquisitivo? Tal como le pasó también a la estatua de Falucho, que luego de ser inaugurada el 17 de mayo de 1897, en el cruce de Florida y Marcelo T. de Alvear antiguamente llamada Charcas, casi frente a la estatua del General San Martin, en la Plaza San Martin. Entonces se molestaron los vecinos oligarcas de aquellas épocas y luego fue trasladada de plaza en plaza y terminó olvidada en los márgenes de la ciudad. Recién pudo inaugurarse en 1911 y quedó emplazada y olvidada en Pacífico donde se abren las avenidas Luis María Campos y Santa Fe. Hoy está olvidada llenándose de humo de los colectivos que pasan continuamente por ahí.

Luego que terminara de hablar el doctor Trueba fui y le pregunté si tenía pensado escribir sobre esta mujer, María Remedios de Valle. Le pregunté si le molestaba que yo tomara ese caso y me pusiera a investigar y escribir un libro sobre ella. Me contestó: “ Pero no, que me va a molestar, hágalo que yo le voy a colaborar con alguna documentación”. Y así fue que empecé a investigar y a investigar hasta que reuní los elementos para atreverme a escribir este libro. Entre esos elementos que busqué, encontré un proyecto de ley nacional del año 2013 donde se disponía erigirle un monumento de homenaje. Hasta se sugirió realizarlo en la Plaza de Mayo. El proyecto perdió estado parlamentario porque en ese momento, en la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, esta ley durmió el sueño de los justos.

APU: ¿Quién fue para vos, María Remedios del Valle? 

D.B.: No es fácil resumirlo en algunas frases. María Remedios del Valle fue mujer en tiempos que ser mujer era una condena; fue negra cuando serlo significado ser sometida a estado de esclavitud, fue pobre cuando lo más frecuente de serlo era el no tener ni para comer, fue soldada cuando sólo era dejar el alma y el cuerpo en el campo de batalla, aun sobreviviendo a la batalla. Fue sepultada en el olvido ya que en el panteón de los héroes no entraban ni las mujeres, ni los pobres, ni las soldadas, ni los gauchos, ni personas de los pueblos originarios, mucho menos los sometidos a esclavitud y los negros. Ella fue todo eso, pero junto. Ella fue "la Capitana María Remedios del Valle, La Madre de la Patria". 

APU: ¿Cómo llegaste a conocer a Maga Perez? Contanos la historia de su cuadro y cómo terminó en la tapa de la primera edición.

D. B.: Siempre que escribo algo, se me ocurre pensar en qué imagen puede resumir, en una tapa, lo que quiero representar en el libro. Muchas veces sucede que una imagen puede transmitir más que mil palabras, si es la correcta.

Así fui buscando alternativas, revisando, hurgueteando, hasta que un día me encuentro con la imagen que acompañó las dos primeras ediciones del libro.

Comencé a buscar a la autora hasta que logré encontrar su historia; la del cuadro primero: El viernes 11 de noviembre de 2011, en el salón Leopoldo Marechal del Palacio Sarmiento del Ministerio de Educación de la Nación, se celebró el 60° aniversario del voto femenino en la República Argentina (11/11/1951 - 11/11/2011). 

Foto: Negumbi Celestin Sukama.

Esta celebración sirvió de base para el reconocimiento a la comunidad afrodescendiente a través de la figura denominada por el General Belgrano como la Madre de la Patria; la Capitana María Remedios del Valle. La celebración contó con la participación del Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Dr. Luis Eduardo Duhalde y la Subsecretaria de Promoción de Derechos Humanos, Marita Perceval, quienes en sus discursos reconocieron la presencia histórica de la comunidad afro en el país y sus numerosos aportes en la independencia y la construcción de la República Argentina.

También reconocieron el trato inhumano del que fue y sigue siendo víctima este colectivo y se comprometieron a combatir dicha injusticia a través de la educación y el acceso a derechos sociales, económicos, culturales, civiles y políticos. El Programa las Víctimas contra las Violencias estuvo presente mediante la asistencia de su coordinadora Dra. Eva Giberti.

Se reconoció simbólicamente a la figura de la Madre de la Patria a través de la pintura realizada para tal oportunidad por la artista plástica María Gabriela Pérez Cándido –más conocida como Maga, quien gentilmente ha permitido utilizar la imagen como tapa de las anteriores ediciones, como ya he señalado. La nueva edición lleva en su tapa un diseño de Claudio Loiseau, hermano del entrañable Carlos Loiseau, el eterno Caloi.

Esa obra, la de Maga, me impactó por no buscar parecido con una figura humana real, pero si las representaba a todas, una obra que podría decirse hasta naif, pero en donde se observa que con el corazón vemos una mujer, negra, fuerte y decidida, que en una mano lleva un fusil, en la otra mano a puño cerrado se levanta orgullosa y determinada guiando a los soldados que se encuentra detrás suyo, viste chaquetilla y pollera, orgullosa su cabellera y su piel afro. No necesita tratar de mostrar un rostro, tiene mil rostros y la fuerza de la determinación por la libertad.

Eso me hizo sentir el cuadro de Maga y por eso, gracias a que ella me autorizó, pudo convertirse en tapa. 

También pudimos contactar María Gabriela Pérez, “Maga”, autora del cuadro, que nos contó que hasta el fin de la gestión de la presidenta Cristina Fernández el cuadro estuvo exhibido en el Ministerio de Educación. Con la llegada de la gestión macrista fue descolgado y durante 4 años Maga no supo nada de él, al punto de pensar que tendría el mismo fin que las esculturas de Samba y San Martin en Tecnópolis. La cultura de la destrucción llego a su fin con la llegada de Alberto y finalmente su autora pudo saber su ubicación. Estaba apilado junto a otros cuadros y no fue tirado de casualidad, nos relató con pena.

APU: ¿Cómo te vinculaste con la Asociación Misibamba y la red Federal de Afroargentinxs del Tronco Colonial?

D.B.: Como venía contando, primero la conocí a Maga, luego fui conociendo a la Agrupación Misibamaba, al ser invitado a los Congresos de Afrodescendientes del Tronco Colonial fui conociendo a todas las agrupaciones de las distintas provincias que conforman la Red Federal de Afroargentinos del Tronco Colonial “Tambor Abuelo” y a otras más, como la Casa de África en Argentina.

Pocas veces me he sentido tan emocionado como cuando en el primer congreso al que fui invitado, Carlos Lamadrid me pidió que me pare con él y me dijo que era considerado “uno más de la tribu”, esas son las cosas que hacen continuar la lucha, la investigación, la visibilización de todos quienes han sido escondidos en nuestra historia mitrista.

Y siempre destaco lo de Afroargentinos del tronco colonial debido a que, a pesar de apoyar toda la lucha reivindicatoria de los africanos refugiados, los inmigrantes, los golpeados y asesinados, unirme al grito de “las vidas negras importan”; creo que nuestro país debe fundamentalmente reconocer y empoderar la contribución de africanos y afrodescendientes que regaron con su sangre las luchas por nuestra libertad e independencia.

Foto: Asociación Misibamba

También podemos destacar cómo Daniel Brión fue transformando palabras simbólicas a la hora de escribir este libro. En el comienzo del capítulo III “El entorno colonial”, en la página 51 incluye un término nuevo: “…personas sometidas a esclavitud… desde África” que claramente sustituye por el de “inmigración forzada” utilizado en los dos capítulos anteriores. En la referencia numero 30 explica el porqué de esta sustitución. Expone el significado de migración forzada quedando claro que el nuevo concepto se ajusta más a la historia de nuestros ancestros esclavizados. Pero además agrega que la fuente es María “Maga” Pérez. Así, como otras partes del libro donde la Asociación Misibamba, de la que Maga es integrante, fue consultada a la hora de pensar algunos capítulos. Esta actitud, no sólo es un acto de humildad, en el que rara vez incurren los historiadores, sino que también es un acto de reconocimiento a la voz viva de lxs afroargentinxs. En plena conciencia de que la historia se construye colectivamente, pero sobre todo junto a los protagonistas vivos de esta lucha, entendiendo y rectificando si es necesario algo ya escrito.

APU: ¿Qué reconocimientos institucionales, militantes y afectivos te generó este libro?

D.B.: El libro ha sido reconocido, en lo institucional, por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires “de Interés Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires”, por unanimidad.

En cuanto a reconocimiento militante me conmueve, sin falsa modestia, cómo desde el año 2016 cuando presenté la primera edición a la fecha, es como haber encendido una mecha que comenzó a correr haciendo que María Remedios ya no fuera un nombre tan desconocido. Muchos descubrieron también que la Patria tenía una madre, y que esa madre fue negra, sometida a esclavitud, pobre. Muchos han tomado párrafos de mi libro y han escrito sobre ella gacetillas, ensayos, etc.

Me pone feliz observar que el libro es comprado en todo el país, en todas las provincias, eso demuestra que el federalismo no se recita, se construye.

En lo afectivo, la alegría de haber encontrado en el camino a viejos amigos que aún no había conocido.

APU: ¿Cómo va a ser el lanzamiento de esta tercera edición?

D.B.: Mi deseo hubiera sido lanzarla de manera presencial y específicamente en el salón de actos de la Asociación de Empleados de Farmacia, en la calle Rincón, ya que me recuerda la enorme lucha de sus dirigentes en las épocas duras y cada vez que presento un libro allí, se me hace que están presentes aquellos dirigentes como Ferraresi o Di Pascuale. Me trae mucha alegría hacerlo allí también como homenaje a sus luchas.

Pero ha resultado imposible en este mundo de pandemia, la edición quedo terminada hace meses, y esperaba llegar a la fecha con esa posibilidad; pero no se dio y, como decía alguien que sabía mucho más que yo, “la única verdad es la realidad” y lo vamos a presentar de manera virtual el próximo 8 de noviembre a las 17:00h , DÍA NACIONAL DE LXS AFROARGENTINXS Y DE LA CULTURA AFRO, cuando se cumplirán 173 años en que nuestra Capitana María Remedios del Valle, Madre de la Patria, se integraba al Comando Celestial.

APU: ¿Qué proyectos a futuro tenés en este complejo momento?

D.B.: Seguir como hasta ahora, con mis sueños, mis utopías, mis convicciones, recordando aquel proverbio africano que dice:

“Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador”.

Hay que romper ese círculo. Cada uno desde su lugar, con la mente puesta en una Patria grande, morena, y un país nacional, popular y federal.