Gaba Díaz: “La familia y trabajar de otra cosa nos preserva para que Blues Motel no se convierta en una banda tóxica”

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    Gaba Díaz (Blues Motel)
    Foto: Mariano Nieva
APU ENTREVISTAS

Gaba Díaz: “La familia y trabajar de otra cosa nos preserva para que Blues Motel no se convierta en una banda tóxica”

23 Julio 2023

Gabriel “Gaba” Díaz, es cantante, admirador de Brian Jones (The Rolling Stones) y fundador de Blues Motel, una banda nacida en el delta del Tigre hace más de 30 años. En conversación con AGENCIA PACO URONDO se refirió a los comienzos, el siempre difícil camino que hay que recorrer siendo un número independiente, el nuevo disco que se viene y de los inolvidables encuentros con Los Stones. “Fue una de las experiencias más lindas que tuvimos como banda. Nos convocó la productora que estaba a cargo de filmar ese tour que estaban haciendo por Sudamérica en 2016. En el primer encuentro nos filmaron tocando un tema de Los Stones y otro nuestro. Cuando vimos el estreno de Olé olé olé: A trip across América, nos dimos cuenta que había quedado en el documental un fragmento de nuestra canción ‘Dame magia’, no lo podíamos creer”.

Agencia Paco Urondo: Pasó mucha agua bajo el puente en la vida de Blues Motel, desde los comienzos ¿Te detenés en esto, o la actualidad de la banda no te lo permite?

Gaba Díaz: Tengo poca memoria, pero si me pasaran una película, no lo podría creer. Desde esos primeros momentos componiendo junto a Adrián Herrera; después, armando lo que fue la primera formación, los shows iniciales. La primera gira por Villa Gesell donde estuvimos conviviendo y tocando 3 veces por día en la playa, durante semanas enteras. El proyecto del disco debut, nuestro primer contrato. En el ‘94 salió Volumen 1, después al año siguiente, Mientras las guitarras suenen. Decisiones de seguir como banda independiente, cambios de formación, amigos que se fueron y vinieron otros. Momentos difíciles, por supuesto. Recuperarnos, balances siempre positivos, a pesar que no hemos sido una banda principal, con difusión.

APU: Esa falta de difusión, quizás, también ayudó a forjar ese espíritu under que nunca abandonaron y los mantiene juntos, después de tanto tiempo.

G.D.: Logramos un equilibrio entre lo que es tocar en una banda de rock & roll, divertirse con amigos y sostener otro laburo y una familia. Quizás, eso nos preservó de lo tóxico que puede existir en una banda. Porque hay que grabar 3 discos en un año y sobrevivir a esa exigencia. Por eso convivir es, por supuesto, lo más difícil. Hay que saber ceder, escuchar a los compañeros, y aceptar como piensa el otro. Esa es la clave y por eso seguimos juntos.

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APU: Por otra parte, elegir ser una producción independiente también tiene sus dificultades ¿Se plantea en el seno de la banda la posibilidad de fichar, en algún momento, con un compañía?

G.D.: Seguramente es algo que cada uno lo analiza en su interior, pero no lo charlamos, en realidad. Sabemos que hubiese sido diferente seguir con una productora. Pero somos un poco quedados, también. Creo que la crianza que tuvimos en el ámbito del Delta del Tigre nos formó así, de hacer las cosas rutinariamente, y que si se dan de esa manera, por algo será. Lo bueno es que cuando nos sentamos a conversar, apostamos a la familia. Tenemos otros laburos, nos va bien, podemos mantener la banda y así está bueno. No nos intoxicamos con el hecho de estar 100% con un grupo, dejando de lado los afectos, con lo difícil que es la convivencia en giras. Con los roces y peleas que muchas veces traen esas situaciones.

APU: Muchas veces se piensa que a los grupos hay que esperarlos hasta el tercer disco para consolidar un estilo. Pero ustedes patearon el tablero completamente con Un tajo en la oreja.

G.D.: Está bueno el análisis que hacés. En Un tajo en la oreja no sólo metimos samplers, máquinas nuevas, sino que modificamos (entrando más en detalle) un poco la textura en la música que veníamos haciendo. Empezamos a tocar más en bloque, con un clima más pesado, alejándonos de la trama de melodías que se entrecruzan. Una linda decisión. Es lo que te decía antes: el hecho de escuchar al otro y probar. El tercer disco mostró un quiebre, sabiendo los riesgos que tomábamos con el público stone que nos seguía en los primeros álbumes.

APU: Por un lado, salirse de las fórmulas plantea un desafío que, al comienzo, no muchos artistas quieren enfrentar; por el otro, es una forma de no subestimar a su propio público.

G.D.: Y tampoco engañarnos nosotros. Cada uno, antes de formar Blues Motel, veníamos de una escuela basada en escuchar música de bandas inglesas de finales de los 60 y comienzos de los 70. Que, a su vez, eran grupos cultores de la movida del blues estadounidense. Todo eso nos encantaba y tratábamos de jugar a recrear esos sonidos. Por eso digo, a no engañarnos y respetar esa tendencia de preguntarnos: “¿y ahora qué hacemos, qué mostramos?”. Creo que el público, en ese sentido, se acopla y se identifica con una cierta búsqueda. Viéndolo desde una perspectiva más lejana y madura, toda decisión artística tiene un por qué y es respetable, más allá de las críticas. Ahora que estamos en un equilibrio, me encanta disfrutar la música en todo el abanico que ofrece. 

“Viéndolo desde una perspectiva más madura, toda decisión artística tiene un por qué y es respetable, más allá de las críticas”.

Argentina, patria Stone

APU: Sé que Brian Jones es tu stone favorito ¿Qué es lo que más admirás de él?

G.D.: Aunque después descubrimos que era un sorete como persona, de Brian Jones me fascinaba su curiosidad como multiinstrumentista. Un estudioso del rhythm & blues, capaz de meter arreglos que terminarían formando esa identidad súper importante de la primera etapa de The Rolling Stones. Sabemos que después, un poco, lo desplazaron, pero creo que fue más por su personalidad. Porque al ser un tipo muy jodido, se lo fueron sacando de encima. La música tiene un montón de campos que se pueden analizar. Brian Jones era el motor más importante en esas búsquedas de explorar con instrumentos y sonidos diferentes. El tipo metía de todo. Eso es lo que más me gusta.

APU: ¿Cómo se dio la reunión con Los Stones en el estadio Único de La Plata, en 2016?

G.D.: Fue una de las experiencias más lindas que tuvimos como banda. Nos convocó la productora que estaba a cargo de filmar ese tour que estaban haciendo por Sudamérica. La idea que tenían era la de relevar el fanatismo por el grupo, y acá es muy fuerte en lo que llamamos “comunidad rollinga”. Fenómeno que existe solamente en la Argentina. Recuerdo lo grato de la sorpresa, al escuchar los llamados de la producción: “Los convocamos a ustedes porque le hemos preguntado a periodistas, músicos, fans, y todos concluyeron en que Blues Motel tiene que estar en el video”. Pero, sinceramente, no llegábamos a entender qué nos proponían. En el primer encuentro nos filmaron tocando un tema de Los Stones y otro nuestro. Cuando vimos el estreno de Olé olé olé: A trip across América, nos dimos cuenta que en el documental había quedado un fragmento de nuestra canción “Dame magia”, no lo podíamos creer.

APU: ¿Del posterior encuentro en camarines con Mick Jagger, que nos podés decir?

G.D: Tampoco creíamos que iba a llegar a pasar. Estábamos como tontos, me veo y digo: “qué boludo que soy”, (risas) estaba mudo, en shock. Desde la producción nos dijeron: “como ustedes hablan un poco de inglés traten de buscar un nexo para que Jagger se cope con la conversación” Me la pasé los 3 días previos al encuentro maquinando y ensayando frases en inglés, para no equivocarme. Pero se fue todo por la borda cuando nos encontramos cara a cara con Mick. Un tipo flaquísimo, con 73 años por entonces, obviamente con la cara arrugada, pero con los ojos brillantes y una energía intacta. Re canchero, tratándonos de igual a igual. Adrián Herrera le contaba que el ambiente donde nos criamos era muy parecido al delta del Mississippi, también le hablamos del primer show de ellos en River, en 1995. Recuerdo que le preguntamos si ellos lo podían creer y nos dijo que no: “fue algo que nos hizo volver a los años 60”, la primera época donde hicieron los primeros estadios. Lo vi muy relajado y consciente de que Argentina estaba consolidada en el mundo como la “patria Stone”.

APU: Hay un nuevo disco en el horizonte del grupo, del cual adelantaron algunos temas ¿Qué más se puede saber sobre el sucesor de Abrazo insomnio?

G.D.: El nuevo disco está inmerso en esta nueva modalidad de ir sacando temas por las plataformas digitales, porque ya desistimos del formato físico. Caímos en la trampa y lo empezamos a hacer así. El ingreso de Pucho Led en la batería marcó una nueva etapa. Crear temas ya con él, muestra una nueva identidad de la banda. Lo hicimos en pandemia, cada uno desde su casa. Nos pusimos a prueba haciendo canciones nuevas y salió súper bien. Debo confesarte que cada vez es más difícil sacar un álbum, pasan los años muy rápido y también es difícil encontrar novedades desde la composición, en los giros melódicos, en las estructuras. Eso te desmotiva, un poco. Creo que nos pasa a todos cuando somos un poco más grandes. Aún así, lo bueno es que tenemos un proyecto, y es este nuevo material pronto a editarse.