fbpx Alfredo Rosso: “El mensaje de artistas como Bob Dylan y Luis Alberto Spinetta sigue más vigente que nunca” | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Cultura //// 07.08.2022
Alfredo Rosso: “El mensaje de artistas como Bob Dylan y Luis Alberto Spinetta sigue más vigente que nunca”

El periodista y memoria viva del rock dialogó con APU en VIVO (lunes a viernes a las 19 horas, en Youtube, Facebook y Twitter). The Beatles, El Expreso Imaginario, Los Redondos y “La Casa del Rock Naciente” fueron parte de esta riquísima y extensa charla.

Por Mariano Nieva / Foto: Noelia Guevara

Alfredo Rosso es uno de los más importantes y consultados periodistas de rock vernáculo. Entrevistado por AGENCIA PACO URONDO repasó los inicios del rock and roll en los EEUU, la irrupción de The Beatles en el mapa de la música mundial y el impacto que esto tuvo en nuestro país para la conformación de un movimiento de rock argentino. Además, dio detalles de su paso por El Expreso Imaginario, el nacimiento de su célebre criatura radial “La Casa del Rock Naciente”, su relación con Los Redonditos de Ricota y de las particularidades de la escena rockera actual, entre muchos otros temas. “La característica fundamental de esta actual etapa de nuestro rock es que ha vuelto a renacer la escena independiente con mucha fuerza. En parte porque la revolución tecnológica ha permitido que las bandas ya no tengan que depender de un padre artístico ni de los sellos discográficos. Y de esta manera pueden grabar en la comodidad de sus casas lo que significa tener una gran libertad artística. Músicos que además viven una suerte de hermandad ayudándose mutuamente montando recitales, prestándose equipos y que no creen en la falsa zanahoria de la fama en que sí creían artistas de otras épocas”, enfatizó.  

AGENCIA PACO URONDO: Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se vivía en los Estados Unidos un Estado de Bienestar producto de haber sido junto con la ex Unión Soviética, los países grandes ganadores de la contienda. En este contexto los jóvenes norteamericanos van a encontrar en el rock and roll la mejor manera de divertirse con códigos y música propios. ¿Se puede decir que todo comenzó de esta forma?

Alfredo Rosso: Exactamente, y también con la necesidad de toda una generación de expresarse y de alguna manera dejar atrás el modelo de sus padres, sus maestros y otras figuras de autoridad. Pero a esta sensación que estaba latente, le faltaba un elemento que fuera un gatillo que disparara esa nueva actitud de los jóvenes. Y ese gatillo fue el rock and roll, una música que esos adolescentes norteamericanos por fin sintieron como propia. Estamos hablando de la primera mitad de los ‘50 donde cobró un impulso especial primero con Bill Halley y sus Cometas pero especialmente con la aparición de Elvis Presley, una figura que tenía casi la misma edad de estos chicos y chicas y que con su música vibrante, rítmica e incluso erótica puso sobre el tapete todas las necesidades de expresión que tenían todos estos jóvenes. De allí en más van a surgir todos los rockers iniciáticos, como Chuck Berry, Little Richard, Carl Perkins, Buddy Holy y todos los demás. Dándole el primer impulso a la aparición del rock sobre el planeta entre los años 1954 y 1959.

APU: Teniendo en cuenta la manera insolente en que el rock and roll irrumpió en la vida de estos jóvenes: ¿Cuál fue la inmediata reacción del mundo adulto?

A.R.: Lógicamente como suele ocurrir con toda forma artística que es revolucionaria causó escozor en las figuras de autoridad y en el mundo adulto como vos bien mencionás. Por eso hubo tanta resistencia en un principio hacia el rock diciendo que iba a ser un poco la perdición de la juventud. Es más, hasta se le llegó a achacar a los negros ser parte de una especie de complot porque todos estos chicos habían escuchado emisoras de radio de ciudades negras como Memphis, Chicago y Nueva York.

APU: Una vez que quedó fuera de combate toda esa primera camada de rockeros, ya sea por accidentes, temas policiales, religiosos o como el caso de Elvis Presley que fue reclutado para el Servicio Militar norteamericano. Y antes que aparezcan The Beatles para volver a poner todo en su lugar ¿Cuál va a ser la actitud de la industria musical para intentar cubrir ese vacío artístico?

A.R.: Esa primera camada queda fuera de combate entre los años 58 y 59 por esos motivos que mencionás: Chuck Berry fue preso acusado de abusar de una menor, delito que nunca se comprobó, Presley marchó a la colimba, Little Richards se volcó a la religión y otros murieron trágicamente en distintos accidentes. Y esta nueva generación que tenía dinero en el bolsillo con mucho tiempo libre en esa época de prosperidad inédita, además era la primera que no tuvo que ir a pelear a ninguna guerra. La industria discográfica que ya había visto el potencial que tenía el rock para los jóvenes, se las ingenió para diseñar una música más aceptable para poder llegar a toda la familia desapareciendo las camperas de cuero, los peinados “cola de pato” y los movimientos sugestivos. Así apareció el Pop del Brill Building, que era un edificio ubicado en Nueva York donde había profesionales que componían y escribían canciones para vendérselas a las discográficas para que las grabasen artistas apoyados por muy buenas producciones.

APU: ¿Cuáles fueron los principales exponentes de esta nueva etapa donde si bien la música no era mala, sí había sido despojada de su mensaje firme y contestatario?

A.R.: Estamos hablando de compositores y cantantes como Carole King, Neil Sedaka, Gerry Goofin, Paul Anka o Neil Diamond que interpretaban temas con excelentes estribillos y grandes melodías. Pero sí, esa música había perdido el elemento de rebeldía que caracterizaba al rock. Entonces hay una etapa entre el ‘58 y el ‘63 en que este pop inocuo pero de buena factura será un poco lo que escuchen los jóvenes. Hasta que los británicos The Beatles tomen ese germen revolucionario de la primera oleada rockera yanqui junto a The Rolling Stones y otras bandas como The Kinks, The Who ,The Yarbirds y The Animals. Y generen una nueva escena musical en un país que también estaba necesitando una revolución entre los chicos que sacudieran las estancas estructuras de clase de aquella Inglaterra de posguerra.

LaBeat Generation”

APU: Me gustaría preguntarte también por la otra cara del sueño americano que van a describir muy bien un grupo de escritores nucleados en la llamada Generación Beat. ¿Quiénes eran Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, Jack Kerouac y William Borroughs por ejemplo?

A.R.: Hubo una siguiente generación de músicos provenientes del campo del folk a partir de los primeros ‘60 que provenían de las ciudades Nueva York y Boston, como Fred Neil, Joan Baez y especialmente Bob Dylan quien va a producir una verdadera revolución en las ideas con letras y canciones como “Blowin in the wind” o “The times they are a changin” donde hablaba de los derechos de las personas y la guerra y la paz en tiempos en que el mundo estaba atravesado por la Guerra Fría y la llamada Crisis de los Misiles en Cuba que estuvo a punto de desatar la Tercera Guerra Mundial a escala atómica. Y que van a tener como referencia la literatura de los Beats. Un grupo de escritores que habían puesto sobre el tapete en libros como En el camino (1951) de Jack Kerouac, una manera de vivir de forma diferente sin seguir el modelo de las sociedades de consumo. Planteando que estaba bien tener para comer, vestirse y pagar un techo donde pasar las noches. Pero que también la existencia implicaba otras cosas incluyendo objetivos espirituales y afectivos. Por eso los Beats invitaban a aquella generación a recorrer nuevos caminos y geografías para conocer gente nueva y así darle a la vida todo su potencial.

 

Rock argentino

APU: ¿Qué importancia tuvo un lugar como Juan Sebastián Bar ubicado en una pequeña y apacible zona costera bonaerense como lo es Villa Gesell, para el nacimiento y conformación de un movimiento de rock nacional?

A.R.: Muchísima, porque la generación que se va a conocer como la de La Cueva va a tener su origen en Juan Sebastián Bar, un boliche de Villa Gesell. Regenteado por entonces por un joven músico que se hacía llamar Moris y en donde se puede encontrar el gérmen de una música argentina que si bien tenía influencias de The Beatles, The Rolling Stones y Bob Dylan va a ir tomando desde un principio características propias. Por entonces, la Argentina de la década del 60 era de una sociedad en su mayoría anquilosada, enfrentada, y sojuzgada por golpes militares constantes. Y en ese contexto va a surgir, la que a mi juicio es la primera expresión del rock argentino como un movimiento contracultural, y es la canción “Rebelde” (1966) interpretada por Los Beatniks cuyo estribillo decía: “Rebelde me llama la gente, rebelde es mi corazón, soy libre y quieren hacerme esclavo de una tradición”, esto es salir de la comodidad tratando de inventar un modelo de vida que sea propio.

APU: En los años siguientes el rock va a comenzar a extenderse y establecerse con una identidad y un carácter propios. ¿Qué nos podés contar de esa época en que empiezan a aparecer las primeras bandas y producciones discográficas?

A.R.: Que figuras como Lito Nebbia, Tanguito, Moris, Javier Martínez, Miguel Abuelo y Pipo Lernoud, entre tantos otros tenían la convicción de ser personas únicas e irrepetibles pero diferentes entre sí. Por eso en cada expresión artística van a dejar en claro esas ideas como por ejemplo en un tema como “La Balsa” (1967) interpretada por Los Gatos que en plena dictadura del General Juan Carlos Onganía vendió más de 200 mil copias. E hizo que nuestro rock salga finalmente del gueto y se transforme en una música que se escuche en las radios. De esta manera, las grabadoras van a salir a buscar sus propios éxitos, dando impulso a la primera movida del Rock Nacional. Donde grupos como Almendra, Manal, Vox Dei y Arco Iris van a tener la oportunidad de grabar sus primeros discos. Al mismo tiempo también van a aparecer las revistas Pinap y más tarde Pelo creadas por Daniel Ripoll que van a servir para que los jóvenes de entonces se puedan conectar entre sí y se den cuenta que no están solos y que hay una música que los representa.

APU: Y a partir de esto que mencionás es que se abre la llamada “Etapa de oro” del rock nacional.

A.R.: Exactamente. Cuando ese germen del primer Rock Nacional se vaya sofisticando a principios de los ‘70 van a aparecer personajes y grupos fundamentales como Charly García, Pedro y Pablo, Pappo´s Blues con David Lebón y Black Amaya. La Pesada del Rock And Roll alrededor de la figura convocante de Billy Bond que va a aglutinar a los músicos que fueron parte de La Cofradía de la Flor Solar y Manal. Y cuando con la separación de Almendra se formen tres muy buenas bandas como Pescado Rabioso, Aquelarre y Color Humano. Por eso en esta primera etapa de oro es que hay ya una identidad propia muy marcada y una música que evoluciona y mira hacia adelante.

APU: Mencionaste la importancia de las publicaciones como vehículo para encontrarse y reconocerse como parte de un movimiento. ¿Qué nos podés decir acerca de El Expreso Imaginario, revista donde participaste activamente, creada por Jorge Pistochi y Pipo Lernoud y en donde van a emprender una suerte de periodismo de anticipación, escribiendo además de música, ecología, pueblos originarios y feminismo?

A.R.: Cuando se dio el trágico golpe militar de 1976, Jorge Pistochi, Pipo Lernoud y algunas personas que nos subimos a ese maravilloso tren que fue Expreso Imaginario sacamos una revista que intentó hacer un periodismo de resistencia cultural contra la oscuridad del Proceso. Donde lo que imperaba era la violencia represiva y la censura. Por eso creo que El Expreso, que duró hasta 1983 en sus distintas etapas, actuó como un paliativo importante y una burbuja para la cultura que buscó resistir los embates de la dictadura.

APU: Desde tus comienzos, vas a tener una cercanía muy grande con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota compartiendo incluso escenario con ellos en más de una oportunidad. ¿Cómo podrías describir el fenómeno de Los Redondos en la escena del rock argentino?

A.R.: La misma resistencia cultural que mostraba el Expreso Imaginario era también la que esgrimían los artistas, razón por la cual nos sentíamos del mismo lado. Cuando aparecen Los Redonditos de Ricota en 1977, ellos mismos invitan a periodistas de la revista a ver un recital la ciudad de La Plata. Y Claudio Kleiman y Fernando Basabru, quienes fueron los enviados a cubrir el show volvieron hablando maravillas de lo que habían visto. Por supuesto que después, Los Redondos van a tomar un carril propio y van a depurar ese gran amateurismo del principio que incluía bailarinas y monologuistas y se van a transformar en una aceitada banda de rock and roll que va a ir perfeccionando su lírica y su música. De los clubes y pubs van a pasar a los estadios cerrados como Obras Sanitarias adquiriendo una notoria masividad a fines de los ‘80 y principios de los ‘90 cuando se transforman en un Estado dentro de otro. Pero no porque hubiera una actitud demagógica de parte de ellos, sino porque fueron generando una sensación de pertenencia que hacía que miles de personas se trasladaran de ciudad en ciudad para verlos actuar en un país que dejaba afuera a un sector enorme de la sociedad a la hora del reparto. Una experiencia compartida con otros grupos como Los Piojos, La Renga y Los Caballeros de la Quema que planteaban también la necesidad de juntarse para resistir.

 APU: Tomando esto que decís de juntarnos para resistir, ¿podemos entonces seguir hablando de contracultura?

A.R.: Creo que sí, podemos seguir hablando de contracultura. Lo que a veces resulta un poco difícil de explicar es la cultura del siglo XXI si no entendemos que a lo largo de toda esta historia hubo muchas renovaciones. Desde el rock de la resistencia de los años ’70 que podemos corporizar en Seru Giran con letras emblemáticas como “Canción de Alicia en el país” por ejemplo. Pasando por el alivio que trajo la llegada de la democracia en una década del ‘80 que contaba con una nueva generación que ya no hablaba tanto de las utopías de cambio, sino de una necesidad hedonista en conjunción con lo que pasaba en el resto del mundo. Un rock por un lado de carácter más divertido que va a encarnar en bandas como Virus o Los Twist y por el otro, uno más compenetrado como Soda Stereo, Sumo y Los Redondos. Pasando por la aparición de mujeres rockeras como Fabiana Cantilo, Claudia Puyó e Hilda Lizarazu, herederas de las pioneras Gabriela, Cristina Plate y María Rosa Yorio. Hasta que en los ‘90 entremos a un nuevo rock de resistencia en este caso a las políticas de pobreza y exclusión que impuso el neoliberalismo y que dio paso a la fusión de ritmos y estilos ya entrando al nuevo milenio.

APU: ¿Cómo ves la escena actual del rock local donde las bandas apuestan fuertemente por la autogestión y la independencia?

A.R.: La característica fundamental de esta etapa es que ha vuelto a renacer la escena independiente con mucha fuerza. En parte porque la revolución tecnológica le ha permitido a los grupos que ya no tengan que depender de un padre artístico ni de los sellos discográficos, no habiendo nada que se interponga entre su mensaje artístico y la gente. Por eso también hoy los artistas pueden grabar en la comodidad de sus casas lo que significa una gran libertad artística. Una escena que tiene exponentes en todo el país como el caso de Usted Señálemelo, Francisca y los Exploradores, Los Espíritus y muchas chicas talentosas como Marina Fages, Lucy Patané, Barbi Recanati y María Pien entre otras. Artistas que viven una suerte de hermandad ayudándose mutuamente montando recitales y prestándose equipos y que no creen en la falsa zanahoria de la fama en que si creían músicos de otras épocas.

APU: La última Alfredo, ¿cómo nació “La Casa del Rock Naciente“, ese programa radial con el cuál desde hace 25 años vas acompañando con información y música el derrotero del rock no solo local, sino también de otras partes del mundo?

A.R.: Luego de pasar por varias radios, en 1997 recalé en FM Rock & Pop (95.9) invitado por Mario Pergolini para hacer un micro al que bauticé como “La Casa del Rock Naciente”. Más tarde, y gracias a la gestión del Director Artístico de la radio Enrique Prosen, “La Casa” tuvo un espacio mayor de dos horas de duración que continúa hasta el presente. Mi idea con el programa fue siempre hablar sobre rock y su contexto, pasando música de todas las épocas porque el mensaje de los grandes artistas como Bob Dylan, The Beatles, Luis Alberto Spinetta y Charly García está más vigente que nunca, pero sin perder el foco en lo que ocurre en la actualidad. Por eso, todos los domingos entre las 22 y las 24 horas, trato de ser fiel a ese lema de querer extender el fin de semana a puro rock.