fbpx "El sistema penitenciario prefiere una persona ignorante, que no conozca sus derechos" | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Violencia Institucional //// 31.05.2017
"El sistema penitenciario prefiere una persona ignorante, que no conozca sus derechos"

Ignacio Martínez es vocero de "Nuestra Salida en Construcción", una campaña que busca garantizar el acceso a la educación y el trabajo de los detenidos y liberados. 

Por Jorge Giordano

Entrevista a Ignacio Martínez, vocero de la campaña "Nuestra Salida en Construcción".

APU: ¿De qué se trata la campaña?

Ignacio Martínez: La campaña se trata de visibilizar la situación que sufrimos al salir, la discriminación por querer conseguir trabajo formal y tener antecedentes penales. Nuestra campaña se enfoca en tres ejes. Un eje es la ley 14.301 que dice que hay un cupo para los liberados dentro de la planta de empleados del Estado. Este cupo tiene que ser del 2% en organismos estatales y municipios, pero esa ley no obliga a que las instituciones lo acaten, sino que la adhesión es optativa. Al ser optativa, los municipios y organismos no la cumplen. Nosotros queremos que a través del Patronato de Liberados se pueda generar ese vínculo. Hoy en día es sólo un ente de control que controla que firmes, y no se encarga de estas cosas.

Otro eje tiene que ver con la educación. La Facultad de Derecho de la UBA y la Procuración Penitenciaria hicieron una encuesta sobre los detenidos que fueron educados y capacitados estando en la cárcel. Ahí se muestra que de diez personas que pudieron estudiar, ocho no reinciden. La educación es una herramienta fundamental para reincoporarlos en la sociedad. Y es muy contradictorio porque el sistema te da las herramientas para estudiar, pero el sistema penitenciario hace maniobras para que no te puedas capacitar, porque prefieren una persona ignorante, que no conozca sus derechos.

APU: ¿Qué tipo de maniobras?

IM: Nosotros pedimos que se garanticen los cupos para estudiar de todos los detenidos en todos los niveles, tanto primaria, secundaria y terciario. El sistema es muy selectivo, no dan los cursos para todos los compañeros. Aparte cuando hay sanciones por algún motivo, suspenden las clases, por otro motivo definen que "tal pabellón hoy no sale", por otro motivo "no se puede circular por la cárcel". Tendría que haber un organismo que pueda tener un control sobre nuestro derecho a estudiar. El Ministerio de Educación manda a los docentes, están trabajando pero falta aceitar esa situación. A mí me ha costado mucho terminar el secundario, ahora estoy haciendo el profesorado de Historia. Cuando uno está adentro tiene tiempo para estudiar, hoy en día ya liberado se complica porque también hay que conseguir trabajo, e inclusive a veces en las instituciones no reconocen el tiempo que uno estudió. Yo estoy peleando para que me reconozcan un año y medio de cursada.

APU: ¿Cuál es el último eje de la campaña?

IM: Tiene que ver con las organizaciones que armamos para poder trabajar. Yo personalmente formo parte de una cooperativa que se llama "Los Topos", se ha creado con liberados, en Barrio Derqui, Tres de Febrero. Surgió por la situación de ver jóvenes que salían de estar detenidos y no conseguían trabajo formal. Estamos dedicados a trabajar en la economía popular, ahora nos estamos abocando más que nada a la construcción. Queremos ver si podemos generar una rama de reciclado o en lo textil, queremos crecer. Las mujeres también quieren poder trabajar. Nos limita que no tenemos capitales, hace poco obtuvimos la matrícula y ahora vamos a poder competir en licitaciones. 

Nosotros somos parte del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que nos da una mano grande con la organización. Somos varias cooperativas de la provincia de Buenos Aires y el interior, queremos visibilizar la situación en todo el país. También nos acompaña la CTEP dando una mano en la parte organizativa. Estamos muy agradecidos con ellos.

APU: ¿Qué acciones van a llevar adelante desde la Campaña?

IM: Mañana vamos a ir al Consejo Superior de la UBA a presentar un reclamo porque queremos que se nos reconozcan las materias, y también que las universidades den cupos laborales dentro de su planta de trabajadores para ex detenidos. Hemos tenido mucho contacto con las universidades y sería una buena herramienta de reinserción. También pedimos becas de estudio para poder seguir adelante con las carreras. Empezamos con la UBA pero la idea es después seguir por otras universidades.