Aniversario del crimen de Teresa Rodríguez: “Lamentablemente los muertos siempre los pone el pueblo”
El 12 de abril se cumplieron 29 años del crimen de Teresa Rodríguez, la joven que cayó muerta por un disparo mientras efectivos policiales desalojaban a los manifestantes en la Ruta 17, de Plaza Huincul. El sindicato docente de Neuquén, ATEN, recordó el hecho con un acto cerca del mediodía en las inmediaciones del puente que lleva su nombre.
Desde la seccional local de ATEN se convocó para recordar el asesinato y reclamar justicia. No hubo ningún responsable condenado por el homicidio, sólo un grupo de policías fue llevado a juicio por abuso de armas. Tanto Miguel, padre, como su madre, Florencia, murieron sin poder saber quién disparó el arma que terminó con la vida de su hija. El hombre falleció en 2024 y la mujer en 2021. Ambos mantuvieron el reclamo de justicia hasta el final.
AGENCIA PACO URONDO dialogó con Atilio Pablo Suárez, referente histórico del gremio docente neuquino, que protagonizó junto a amplios sectores en lucha el proceso del “Cutralcazo”, en el que fue asesinada Teresa Rodríguez.
Agencia Paco Urondo: ¿Qué fue el llamado “Cutralcazo”?
Atilio Pablo Suárez: El “Cutralcazo” fue una pueblada que se dio en 1997 en Neuquén. Ya había comenzado el año anterior. En esa oportunidad el proceso de lucha había arrancado una serie de compromisos que no se cumplieron, por eso continuamos la lucha al año siguiente. En 1997 yo era secretario Adjunto de la seccional Picun Leufú de Neuquén de ATEN. Ese año el secretario General renunció y me tocó quedarme a cargo de la seccional.
Se desata en los primeros días de marzo un conflicto debido a la caída de muchos puestos de trabajo docentes. Desde 1995 habíamos tenido una rebaja salarial sustanciosa que no se había logrado recomponer. Habíamos perdido además conquistas históricas, como un alto porcentaje por zona desfavorable que percibíamos. Se vota en asamblea un paro por tiempo indeterminado y paralelamente las movilizaciones provinciales.
Pasaron cerca de treinta días de huelga, una de las medidas fue cortar los puentes Carretero que unen con Cipolletti de Rio Negro. A partir de allí, llega gendarmería con una represión muy fuerte, que despliega mucho armamento de disuasión y represión. A fines de marzo nos desalojan. Había un gran acompañamiento del pueblo. La comunidad neuquina había salido a repudiar. Se hicieron vigilias frente a la Casa de la Provincia y no se obtenían resultados.
En esa lucha en Cutral Co confluyeron los trabajadores docentes con los despedidos de YPF de ese momento, y también acompañaban trabajadores de otros gremios. A nivel provincial el sindicato estaba en manos de María Eugenia Figueroa, y otros dirigentes tenían una línea más conciliadora. Por otro lado, estaban Liliana Obregón y Susana De Luca que eran compañeras con militancia de izquierda que habían conformado un frente del cual nuestra seccional era parte. Con esa herramienta de lucha llevamos adelante nuestros reclamos. La coordinadora de padres, la cual mi familia integraba, también se convierte en un sector importante en la lucha.
APU: ¿Cómo fue aquel trágico 12 de abril de 1997?
APS: El 12 de abril asesinan a Teresa Rodríguez y, casualmente, un año antes, pero en Ushuaia habían asesinado a Víctor Choque, también por un reclamo sindical en una represión feroz. Los días previos en la coordinadora de padres, junto con desocupados, toman en sus manos el corte de ruta y los docentes que acompañamos organizamos barricadas sobre la ruta 22 porque sabíamos que la represión sería más dura. Buscamos chatarras, neumáticos y otros objetos para garantizar las barricadas y frenar la avanzada que se vendría contra el pueblo.
Aquel 12 de abril la Gendarmería llegó de madrugada, muy temprano. Las barricadas rindieron su efecto porque les llevó mucho tiempo llegar a la torre de refinería donde estaban concentrados los trabajadores y vecinos. La disciplina de los jóvenes fue correcta. La táctica era resistir hasta que no se podía más y después se retrocedía a la siguiente, y así sucesivamente. Pidieron refuerzos a la policía provincial para poder reprimirnos sobre la Ruta 17, que era una posible vía de escape.
Sobre la Ruta 17 es donde la policía reprime con gases lacrimógenos, balas de goma y en filmaciones se ve que también disparaban con la pistola reglamentaria 9 milímetros. En ese contexto fue asesinada Teresa Rodríguez. Su familia vivía muy cerca de donde fueron los hechos, cuando ella se acercó a observar fue alcanzada por una bala policial. Hay versiones que indican que iba a trabajar y otros señalan que fue parte del corte de ruta.
Siguieron avanzando en el pueblo reprimiendo salvajemente y sin límite. Después ingresaron en un complejo de monoblocks llamado “Las quinientas”, donde la Gendarmería se vio acorralada por los vecinos y debió retroceder. Un efectivo fue atrapado y lo despojaron de todo su armamento. Años después, recorriendo el llamado “El museo de la pueblada”, pude observar algunos objetos sustraídos. Nunca la justicia resolvió el crimen y sabemos que en estos casos de crímenes del Estado nunca se hace después. Lamentablemente los muertos siempre los pone el pueblo.