fbpx Familiares del ARA San Juan encadenados en Plaza de Mayo: "¿Qué pasó con nuestros hijos?" | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante
Sociedad //// 29.06.2018
Familiares del ARA San Juan encadenados en Plaza de Mayo: "¿Qué pasó con nuestros hijos?"

Crónica desde el acampe de los familiares de los tripulantes de la nave desaparecida. Están encadenados en la histórica Plaza de Mayo. "Estamos acá con un solo propósito. Que se ponga las pilas el gobierno para poder encontrar a nuestros familiares. Yo tengo a mi hijo ahí, adentro del submarino".

Por Mariano Dorr

Una de las banderas argentinas colgadas en las rejas que atraviesan la Plaza de Mayo a lo ancho está intervenida con una imagen de la Justicia, llorando, con un submarino en las manos. Otra dice: “Los 44 de Acero”. Son decenas de banderas y cartulinas con una expresión unívoca: que se diga toda la verdad sobre el Submarino ARA San Juan, desaparecido en el Mar Argentino desde el 15 de noviembre pasado. Y que aparezca. “Mi hijo está adentro del submarino”, dice una de las madres, encadenada a otra. Sentadas, con la espalda en las rejas, de espaldas a la Casa Rosada, sonríen a quien se acerque a transmitirle fuerzas. La escena se repite: un apretón de manos, un abrazo, un beso. Y quien se acerca para fortalecer a esas madres unidas en la lucha, se aleja luego compungidx, al borde del llanto. Un cartel, reza: “Macri; ¿Dónde estás? ¿Jugando al golf? ¿Y los 44?”. “Tendríamos que haber hecho esto hace mucho, el 15 de julio se cumplen ocho meses de la desaparición del ARA San Juan”, dice otra madre, con un megáfono apagado en una mano y la otra encadenada. Zulma Sandoval, madre del Suboficial Segundo Celso Oscar Vallejos, es directa: “Estamos acá con un solo propósito. Que se ponga las pilas el gobierno para poder encontrar a nuestros familiares. Yo tengo a mi hijo ahí, adentro del submarino. Queremos que hagan una contratación, que dejen de dilatar el tiempo. Que nos tomen en serio. Nosotras, en un principio, confiamos en el Presidente y en el Ministro de Defensa, pero la verdad es que nos defraudaron. Los dos nos defraudaron. Por eso ahora estamos acá, para que nos den una respuesta lo antes posible. Estamos muy dolidas. Nosotras somos las voces de los 44. Ellos no se pueden defender, entonces tenemos que hacerlo nosotras. Y no vamos a parar hasta que encontremos la verdad. Que ellos nos traigan a nuestros hijos así como el 25 de octubre de 2017 se los llevaron. Que nos lo devuelvan”, dice Zulma, a pocos pasos de uno de los enormes pañuelos blancos que rodean la Pirámide de Mayo. “La Plaza de Mayo es la plaza de todos los argentinos, no solamente de las Madres, por eso nosotras también tenemos el derecho de manifestarnos acá pacíficamente. No rompemos nada. No ensuciamos nada. Lo único que queremos es saber la verdad. Qué pasó con nuestros hijos”, dice.

El 6 de febrero fue el último contacto que tuvieron con Mauricio Macri: “Desde el 25 de noviembre, que desaparecieron nuestros hijos, hasta hoy... solamente cuarenta y cinco minutos nos atendió”. Sin embargo, el Ministro de Defensa, Oscar Aguad, las atendió en el día de ayer, 27 de junio: “Le dijimos que necesitamos una empresa seria, que se ocupe realmente de encontrar al submarino; que tenga la tecnología necesaria y que esté capacitada para realizar la tarea. Que lo busquen de verdad, que no nos sigan mintiendo”. Pero la respuesta del Ministro fue una decepción más: “Nos dijo que tenemos que esperar. Que es todo papeles. Que el problema es la burocracia”. La madre del Cabo Primero Daniel Alejandro Polo, dice: “La decepción más grande fue escuchar al Ministro Oscar Aguad decir de su propia boca, cuando le preguntamos si él estaba al tanto de la empresa que supuestamente fue elegida para buscar al ARA San Juan y de toda la tecnología que tenía, etcétera, y él nos dijo que no sabe nada de nada, que él solo está para firmar”. “Es patético, sí -dice María Morales, madre del Cabo Principal Luis Esteban García- pero nosotros no queremos culpar a nadie todavía, lo único que pedimos ahora es la búsqueda; después sí, buscaremos a los responsables de haber enviado un submarino en mal estado, pero ahora nos abocamos a que nos traigan a nuestros hijos para poder decirle a mis nietos, acá está tu papá, y no que ellos miren el mar y digan: papá agua, papá mar”.