Consejo Económico Social: lo que hay, lo que falta y algunos puntos críticos, por Carlos Baraldini

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Consejo Económico Social: lo que hay, lo que falta y algunos puntos críticos, por Carlos Baraldini

26 Febrero 2021

Por Carlos Baraldini *

El Gobierno Nacional presentó esta última semana un nuevo organismo que se encargará de analizar y proponer respuestas ante emblemáticos interrogantes de nuestra historia reciente. Entre estos ejes a tratar se encuentran la "comunidad del cuidado y la seguridad alimentaria". Allí la lucha contra el hambre y la pobreza se deberá priorizar como política federal del Estado, mientras se transforman los planes sociales en empleos, se controla la formación de los precios de alimentos y otros productos críticos para la calidad de vida; además, se deberán transparentar las compras públicas y las vinculadas a la economía popular, el cuidado de los primeros mil días de vida, un plan ya anunciado complementario a las asignaciones familiares, y finalmente apunta al bienestar emocional, deporte y cultura para todos en la pospandemia.

Otro elemento central a considerarse, que no fue enunciado, es la lucha contra la desigualdad, que es la madre de todas las batallas contra la pobreza y el hambre. Es necesario definir la matriz de esa desigualdad, como para imaginar la caja de herramientas necesarias para disminuir y eliminar esa escandalosa situación de ingresos y riquezas acumuladas y concentradas.

Otra temática será la educación y el trabajo del futuro, articular un puente entre ciencia-producción, empresas y sindicatos. Al enunciar el objetivo de esta manera tiende a mirar esta realidad caótica de luchas por el ingreso nacional entre trabajo y empresas, con cierto romanticismo. Otras metas son predonmimanetente técnicas, dando por sentado que el conflicto social va a disminuir y las fuerzas se sentarán a debatir estos temas por necesidad.

Luego se anuncia productividad y cohesión social, marcando un rumbo no muy claro de la situación tributaria: no menciona las características tributarias regresivas actuales, como tampoco metas en el cuidado de las divisas y ese mercado exterior que tanto impacta en los precios internos y que genera tanta fuga de capitales. No se mencionan los monopolios sino la defensa de la competencia, importante ya que en este capitalismo salvaje el Estado ha quedado sin herramientas frente a las multinacionales y las transacciones financieras. Enuncia "finanzas inclusivas, verdes, solidarias y resilientes". ¿Habrá alguna entidad o persona de las finanzas que quiera prestar dinero para la ecología política o para la agricultura comunitaria? No hay una definición ajustada de la realidad financiera actual.

Al anunciar las nuevas relaciones laborales, hay una reminiscencia a las pretensiones del Gobierno de Carlos Menem de modificar la ley de contratos de trabajo y ponerla a disposición de las grandes empresas. Es una vieja propuesta que ya fracasó: ya se vieron los resultados a partir de 1998... 

A su vez, se postula una integración internacional de las economías regionales, cuando no están integradas en lo nacional, cuando el transporte y la intermediación comercial elevan los precios al consumidor y les pagan por debajo de los costos al productor. La realidad de esta situación es que las familias trabajadoras no pueden consumir frutas ni verduras.

Cuando se pasa a la temática ecológica se anuncian muchos objetivos, pero no se menciona el extractivismo y la contaminación de aguas y tierras, el peligro de las fumigaciones campestres y todo el daño que ocasiona. Tierra, techo y trabajo se anuncian junto al reordenamiento territorial y poblacional, la integración de los barrios populares. Los objetivos se explicitan sin otras definiciones. Representan una esperanza si se avanza en esa dirección.

El último punto es el de la democracia innovadora, donde se destacan la profesionalización de los estamentos judicial, gubernamental y diplomático. Desarrollo de políticas de género y nuevas modalidades de responsabilidad empresarial con un observatorio de política públicas. Policía Judicial y un sistema acusatorio penal. No se menciona la reforma política para fortalecer los partidos o frentes políticos, un salvataje al ciudadano que vota un programa y el partido cuando gobierna lo cambia, la representación y su valor ético con ideales y objetivos políticos, la forma de financiar las fuerzas políticas y la transparencia. Una meta necesaria seria aumentar la democracia en todos los estratos de la sociedad: empresas, sindicatos, asociaciones, con el fin de lograr una Comunidad Organizada.

Sobre este punto, es necesario repasar la obra del economista inglés Anthony Atkinsos (1944/2017), que tras largos cincuenta años investigando publicó en 2015, “Desigualdad ¿qué podemos hacer?". El autor propone, como equilibrio de poder, un Consejo Social y Económico; el cambio tecnológico como meta explícita en todas las áreas políticas. Debido a la crisis del capitalismo que no genera empleos, habrá que reforzar el empleo público con salario mínimo. A los jóvenes que terminan sus estudios, el Estado le debería pagar una herencia social, un estímulo de capital inicial como respuesta a la concentración de la riqueza de más de cien años. La creación de una entidad de inversión pública, que opere con un fondo de riqueza soberana. Volver al impuesto a la herencia, que fue eliminado aquí por Martínez de Hoz y la Junta Militar de 1976. Progresividad en la política de impuestos. Subsidios infantiles y una Renta básica infantil, que en nuestro caso la Asignación Universal la cumple. Una Seguridad Social de cobertura universal garantizada, que en nuestro país está muy avanzada, pese a los cuatro años de macrismo conservador.

Entre la nómina de los integrantes del Consejo faltarían sindicatos de actividades claves, como los aceiteros, molineros, carne y lecheros, porque no solo representan a los trabajadores de la actividad, sino también a las economías regionales. Hay una excesiva representación de empleados públicos. Y faltarían representantes de las universidades del Conurbano, que no solo reciben alumnos con condiciones vulnerables económicas-sociales, sino que tienen carreras afines a las problemáticas locales, donde justamente el desempleo juvenil duplica los valores promedio.

Es importante recalcar que hay que socializar este debate y sus propuestas para generar cambios que puedan lograr consenso, porque es una situación que no podemos desaprovechar, con todo un desafío para las fuerzas populares y nacionales.

*El autor es periodista y especialista en costos y administración