Bajar la edad de imputabilidad: ¿Para qué?
El marco de discusión que sostiene el Gobierno es que si se baja la edad de imputabilidad, ósea la edad en la que los jóvenes puedan ser objeto del Código Penal como un adulto, se van a resolver las cuestiones asociadas a la inseguridad.
El fundamento principal del Gobierno, cuando en junio del 2024 presentó este proyecto, es que si los jóvenes han evolucionado y mejorado su capacidad mental, la ley penal también debe actualizarse.
Pero la realidad es otra cosa, desde el 2009 los menores que son objeto de la justicia penal viene decreciendo.
No solo eso sino el último dato del Ministerio Publico Fiscal de la Provincia de Bs. As. muestra que en el 2024 se iniciaron 22.678 investigaciones vinculadas a menores, mientras que en el mismo periodo para el fuero de adultos fueron 1.082.502.
Y de las 22.678 investigaciones en el fuero juvenil, 11 fueron por “Homicidios en ocasión de robo”.
Esto lo traigo para dimensionar la solución que propone el Gobierno y el fenómeno de la inseguridad, pero el temor a los jóvenes no es algo nuevo y tampoco cuando estos jóvenes pertenecen a un estereotipo particular, el cual todos conocemos y no hace falta explicitar, con ver las imágenes reproducidas por los medios de comunicación ya sabemos de quiénes hablamos.
A su vez los delitos en los que participan los menores, tiene la característica de ser rudimentarios y también por eso el uso de la violencia muchas veces es el principal recurso. Ni hablar si a eso le sumamos la alta circulación ilegal de armas de fuego y el fácil acceso. El resultado son casos sumamente conmocionantes para la opinión pública.
Pero esta iniciativa del Gobierno debe ser entendida en un marco más amplio que nos deteriora como sociedad y que no busca soluciones, sino que propone barricadas de contención ante los efectos de la desigualdad planificada.
Delitos comunes
Primero, los delitos cometidos por menores tienen la particularidad de ser rudimentarios y con ganancias de poca monta. Estos delitos vinculados al robo, el hurto, en donde muchas veces la violencia no es utilizada de forma instrumental, sino que es utilizada de forma expresiva para generar temor ante la víctima, pero más importante aún, generar respeto ante sus pares y estos delitos no producen ganancias que duren más de un par de días en el mejor de los casos.
Obviamente que un menor involucrado en un hecho de homicidio es una aberración, pero nos impactan porque no son lo común, dicho eso no creo que preguntarle a las víctimas de un hecho así como resolver problemas estructurales sea una solución que escape al sensacionalismo con objetivos electoralistas.
Pero en general los menores son detenidos, procesados, encarcelados, por delitos rudimentarios y que no producen ganancias importantes.
Y esto en un escenario donde estamos en presencia de un desarrollo horizontal en el territorio, de mercados ilegales como el de comercialización de drogas ilegalizadas, que se está expandiendo y el cual tiene mejor rentabilidad, pero necesita mano de obra más especializada. Aunque hay que decir también que para quienes sepan utilizar la violencia como recurso, les tiene un lugar dentro del mercado.
Cárceles
Segundo, el proyecto se propone implementar en 6 meses, sin la infraestructura adecuada para pensar en la resocialización. Por lo tanto, si se busca encarcelar a jóvenes desde los 14 años hay que advertir que dada las pésimas condiciones del Sistema Penitenciario argentino, los jóvenes van a terminar en espacios de encierro en cercanía con los adultos.
Sin intención de romper ilusiones, pero el aislamiento intramuros (y extramuros también) es una fantasía vista desde afuera. La socialización, las relaciones y los vínculos no respetan paredes ni rejas.
Mercados ilegalizados
Tercero, el crecimiento de los mercados ilegalizados de drogas que se expande horizontalmente en el territorio, alcanzando cada vez más manzanas, barrios y ciudades, sucede porque las ganancias que genera pueden ser también dinamizadoras de las economías más periféricas.
Determinados actores que posibilitan esa dinamización, están reemplazando o compitiendo con referentes barriales. Funcionan como generadores de trabajo en distintos puntos de comercialización y distribución de drogas ilegales.
A su vez este flujo de dinero nutre emprendimientos legales, pero también es una arteria de ingresos hacia el sistema financiero y desarrollos inmobiliarios privados.
Ámbito laboral
Cuarto, el ámbito laboral con reforma laboral de por medio que busca universalizar la informalidad de la que forman parte más del 45% de la Población Económicamente Activa, también es parte de este marco para pensar las acciones del Gobierno.
Si un adulto debe trabajar más horas y permanecer fuera de su casa más tiempo, para obtener un ingreso que no posibilita más que mantenerse a flote. Esas horas dedicadas a buscar ingresos, son menos horas para estar presente en el cuidado de los más jóvenes. Por lo tanto si no hay inversión para la educación, la respuesta del Estado por parte de este Gobierno para los más jóvenes es el sistema penal.
Los delitos comunes, el sistema penal, el ámbito laboral y los mercados ilegalizados de drogas son el marco para pensar las acciones que emprende el Gobierno, como en este caso la discusión de bajar la edad de punibilidad.
Son dimensiones que se conectan y que se vinculan, el Gobierno busca ordenarlos con políticas públicas que permitan gestionar esta conflictividad social.
El Gobierno no busca resolver cuestiones socialmente problematizadas, lo que está buscando es generar marcos normativos que contengan este escenario social, no es que solo busca “romper todo” sino que están proponiendo un modelo social desigual que siga reproduciendose.
Para los más jóvenes, la respuesta es bajar la edad de punibilidad. Para los más viejos, es quitarles beneficios de la seguridad social. Para los trabajadores, es la precarización laboral.
Y para los mercados ilegalizados, están las políticas que benefician el blanqueo del dinero que es producto de tramas ilegales. Porque básicamente estos mercados ilegales son un sostén para el capitalismo financiero que impera en la actualidad.
Es posible que el jueves sancionen la baja de edad para que los jóvenes de 14 años sean objeto del código penal de adultos. Y será otra derrota más para quienes queremos una sociedad más justa.
Me permito advertirles a aquellos que crean que sus hijos no van a estar en el radar de la justicia penal, que los mercados ilegalizados de drogas buscan mano de obra en todos los estratos sociales.
Porque a los “soldaditos”, los medios de comunicación los tienen bien caracterizados.
Pero si caracterizamos a los que arman “la jodita” en un barrio con seguridad privada, seguramente más de uno se llevaría una sorpresa.