Oscar Belondi: "Parate de mano y no vas a perder"

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Oscar Belondi: "Parate de mano y no vas a perder"

03 Mayo 2020

Por Lucio Albirosa

 

Una amplia trayectoria sobre escenarios a lo largo de todo el país, canciones célebres de la cumbia testimonial y presencia en grupos referenciales del género tropical pesa sobre Gabriel Oscar Belondi. A sus ocho años empezó a hacer ruido y al cumplir los diez, sus padres le regalaron unos timbales que le permitieron tocar con bandas tropicales de barrio e incursionar así en diferentes ramas cumbieras. De origen humilde y con el sueño de ganarse la vida con el canto, a los doce años pudo acompañar a Mónica Cruz, artista reconocida a nivel sudamericano, y luego, con tan sólo diecinueve años irrumpió bajo luces de la noche porteña siendo la primera voz del mítico conjunto Yerba Brava (boom nacional entre 2000 y 2006), además creó otros grupos de cumbia base (Eh Guacho y La Base) y es productor. De entonación transgresora y agitada, puso un estilo único, demasiado genuino, a La Repandilla, formación ícono entre la infinidad de nombres grupales inmersos al pulso musical llegado desde Colombia a nuestro país hace varias décadas. Belondi es un tipo sumamente ajeno a los entretelones de los famosos; él ama a su público y esto es mutuo por parte de sus seguidores, miles por cierto. Hace escasos días largó una manifestación pública desde sus redes sociales contra el organismo que nuclea a los artistas de la música, y se transformó inmediatamente en dinamita.

"Son una vergüenza. Tengo más de 100 obras propias, con un promedio de 50 shows por mes desde hace más de 15 años, se deben repartir mis shows entre los directivos, tesorero y toda esa manga de ratas inmundas. Todos los boliches que quieran llevarme sepan que no tienen la obligación de pagar SADAIC, ellos a mÍ no me reintegran casi nada", manifestó Belondi en su cuenta de Facebook. Ahora accede a esta entrevista para contar abiertamente sus razones.

Oscar Belondi na Twitteru: "Dale #cochabamba que esta noche la ...

Agencia Paco Urondo: ¿Cuál fue el motivo puntual de esa reacción tuya hacia SADAIC?

Oscar Belondi: Primero, el motivo fue porque vengo hace muchos años reclamando con pruebas y filmaciones de shows, he pedido facturas de lo que han pagado los bolicheros a SADAIC, he comprado entradas como prueba del valor de cada una en las noches, más la cantidad de gente que podía verse en los videos y en realidad nunca nos pagaron. Tengo muchas pruebas de esas en casa, tanto de bailes como de festivales. Lo que nos toca cobrar por trimestre es vergonzoso realmente. También me dio mucha bronca ver que muchísimos colegas están vendiendo hasta sus instrumentos para poder pasar esta pandemia y no está bueno sabiendo que a uno le costó demasiado luchar por su sueño y así poder conseguir un laburito en lo que a uno le gusta y hace, porque lo hace con amor, y después de tanto esfuerzo tener que reventar un instrumento sabiendo que SADAIC debería de cuidarnos por cobrar nuestros derechos, indigna. A ese cuidado, a ese tipo de protección no lo estoy viendo. Por eso fue la reacción.

 

APU: ¿Desde cuándo considerás que viene el retraso o falta de liquidaciones para con vos?

OB: Yo soy socio de SADAIC, autor y compositor desde 1996. Vengo con reclamos por lo menos desde hace quince años, desde Yerba Brava hasta La Repandilla y también por canciones mías que hacen otros colegas. Por ejemplo tengo un colega que está inscripto en SADAIC desde 2005 y yo hasta la fecha no he logrado que pongan mis canciones en sus declaraciones. Son 20 años y nunca tuve notificación ni noticia de eso. Nunca me respetaron como autor de esas canciones. Es terrible bajón.

 

APU: ¿Qué sugerís o qué idea tenés vos para que esto se revierta?

OB: Yo creo que si nos juntamos entre muchos colegas podemos conseguir que todos los cobradores con sueldo de SADAIC, esos que tienen arreglos con bolicheros u organizadores de festivales, no estén más. Hay que poner gente nueva. Mucha gente necesita trabajo; músicos retirados o aquellos que se dedican solamente a componer podrían ocupar esos lugares, ya que tienen tiempo y necesitan trabajo. A ellos les vendría muy bien un ingreso seguro y sin necesidad que otros se lleven la plata de nuestros derechos en pala. Por otro lado, seria genial que existiese otra institución a la par de SADAIC y que nosotros, los artistas, podamos tener un control más cercano a través de ella y así saber dónde estamos parados: saber y asegurar que lo nuestro sea verdaderamente nuestro y aquello cuanto le corresponda al cobrador, o recaudador, se respete realmente. Creo que eso es una buena alternativa.

 

APU: ¿La movida tropical tiene más control al saberse que es seguida de forma masiva, y entendiendo que el impuesto de SADAIC se concentra, entre otras cosas, en la cantidad de público presente en cada evento?

OB: La movida tropical es una de las que más gente mueve, se hacen muchos bailes por fin de semana. En Buenos Aires, en todas las provincias, en cada ciudad o pueblo hay un boliche abierto o una fiesta durante el fin de semana y, de hecho, están todos muy controlados. Si no pagan a SADAIC le cierran la puerta, te bajan persianas y suspenden el evento. Está más que claro que juegan para beneficio de ellos (de SADAIC), de los cobradores o los abogados, no sé. La verdad no sé qué pensar, sólo entiendo que los artistas no estamos recibiendo lo que ellos perciben.

 

APU: ¿Creés que debería existir más control y exigencia sobre el tratamiento de liquidaciones para que el artista sea beneficiado correctamente? ¿Pensás que no hay control sobre la difusión de obras musicales a nivel radial y televisivo?

OB: Debería existir también un control sobre las liquidaciones de AADI, CAPIF. Por negligencia mía no he tenido tiempo de ir hasta estos lugares ni tampoco sé dónde quedan sus oficinas, pero sé que cobran mucho por los Derechos Fonomecánicos y cosas nuestras, o cosas que tienen que ver hasta con las tapas de los discos y más; inclusive, creo que hasta con los videos, si mal no tengo entendido. Esto lo digo porque lo oí y aún no se bien de qué se trata. A mí nadie me llamó de CAPIF para decirme: “Acá se estaban cobrando derechos tuyos, ¿por qué no venís a cobrarlos?” o “hay un porcentaje que queda para CAFIF, es tanto lo que te corresponde a vos...”. A mí nadie me llamó, así que anda a saber qué será de todos esos beneficios que nos corresponden. Debería haber un control real y gente que nos asesore. Hay muchos colegas que por el hecho de ser muy bohemios todavía no se familiarizan con la tecnología, por ejemplo; mucho menos tienen tiempo para venir hasta Capital Federal a conocer de qué se trata, cómo se maneja el asunto, se necesita alguien que pueda explicarles a los artistas donde están parados; ya sea por sus beneficios, por sus herederos y tantas cosas más. Realmente hace falta que controlen y asesoren a los colegas, incluidos también los artistas más grandes de edad.

 

APU: ¿En este contexto de disconformidad por tu parte, hay una intención de dejar un mensaje a tus pares de todo el país o no?

OB: Los autores, compositores e intérpretes de todo el país, básicamente, deben saberlo. Es necesario que lo entiendan. La idea es que nos unamos en un momento difícil como este, donde todo está súper complicado y es un problema general. Estaría bueno que la unión de todos (folkloristas, rockeros, regaee, salsa, reguetoneros, cumbieros, todos) haga que nos presten atención, que nos miren. Seria genial que unamos las fuerzas porque la música es música y todos nos debemos el respeto de SADAIC, por sobre todas las cosas. Esa la entidad que nos debería cuidar y hacer valer nuestros derechos, ya que existe gracias a nosotros, los artistas.

Entrevista realizada el 23 de abril de 2020, Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor.