Padre Paco: "Cuando vos mirás desde los pobres, ve la realidad de otra manera"
Francisco Olveira Fuster, más conocido como el Padre Paco, es un sacerdote español radicado en Argentina desde hace más de treinta y ocho años. Formado en la tradición de los curas del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y la teología de la liberación, lleva décadas trabajando en los márgenes del conurbano bonaerense. Es el referente principal de la Fundación Isla Maciel, organización comunitaria con sede en el barrio homónimo del sur del Gran Buenos Aires y presencia en dos asentamientos del partido de Merlo. Desde allí impulsa comedores, programas socioeducativos, espacios culturales y actividades recreativas para niños, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad. En este diálogo habla sobre la militancia humanista, la austeridad, el diálogo con el otro y el sentido de su tarea.
APU: ¿Qué actividades se llevan a cabo en esta sede de la Fundación Isla Maciel?
FO: Mirá… actividades bastantes, voy a nombrar algunas, las que me vaya acordando. Pero me parece importante también ponerlas en contexto. Intentamos que todo eso no sean solamente servicios para la comunidad sino que sea una organización comunitaria. Y que sea también una organización comunitaria con ideología. Es decir, si damos un plato de comida, nosotros decimos: "cada uno debería comer en su casa, pero tenemos derecho".
Bueno, nosotros tenemos tres sedes: una es la Isla Maciel, donde comenzamos, y dos barrios en Merlo, uno en Libertad y otro en Mariano Acosta. Son dos asentamientos, uno con un poco más de años, el otro con menos años y por tanto mucho más precario. En las distintas sedes tenemos el programa socioeducativo y comunitario en barrios populares, que es en convenio con la Provincia de Buenos Aires. Chicos de primaria y de secundaria. Bueno… de secundaria no va ninguno; intentamos que vuelvan a ir, acompañar sus trayectorias educativas.
APU: ¿Por qué razón no van los chicos de secundaria?
FO: Porque aunque es obligatorio, la realidad es que el noventa por ciento de los chicos que terminan la primaria —muchos de ellos quizás la terminan sin saber leer y escribir— directamente no ven que la secundaria sea algo que les vaya a aportar a su vida, y quizás empiezan pero la van dejando en el camino. Nuestro objetivo, y el deseo de la Provincia de Buenos Aires, por eso pone recursos para esto, es poder acompañar esa realidad que está siendo muy compleja. Mientras el Estado nacional lo que quiere es meter a los pibes de trece, catorce y quince años presos, la Provincia de Buenos Aires dice: apostemos a la educación. Y a la educación a nivel general. Nosotros tenemos teatro, circo, cerámica, apoyo escolar, psicopedagogía…
Tenemos una biblioteca que también forma parte de las bibliotecas provinciales, donde más allá de tener libros lo que se hace fundamentalmente son actividades con niños y adolescentes para que le agarren el gusto a la lectura. Tenemos dos comedores.
APU: ¿Aquí mismo?
FO: Uno en la Isla Maciel, otro en el barrio Eva Perón de Libertad, Merlo. También tenemos muchas actividades voluntarias, como Conventillo Creativo, que son actividades para los pibes. Fútbol inclusivo: a nosotros nos gusta el fútbol pero no para sacar Messis y Maradonas. Hay un Messi, un Maradona, pero después hay muchos que quedan en el camino. Nosotros queremos un espacio de contención, de disfrute… y de pasarla bien. Bueno, por ahí te voy diciendo un poquito las cosas que hacemos.
APU: Existen militantes que, como árboles secos, muestran una suerte de encono, de enojo hacia votantes del actual gobierno. Es una perogrullada decir que no se resuelven los problemas que aquejan a nuestro pueblo estando encolerizados. Por otro lado, en la era de la modernidad líquida, los medios y redes sociales utilizan perversamente el sesgo de confirmación para su provecho, estereotipando a aquel que "piensa" distinto. Se disipa así la complejidad del otro. Recurrir al camino fácil en estas cuestiones abre cauce a un río lúgubre, apesadumbrado, ausente de pensamiento. No recuerdo bien si fue Francisco o Juan Grabois quien decía que el clivaje del siglo XXI es humanismo versus deshumanización. Para los deshumanizantes el diálogo importa una blasfemia, y el insulto su estrategia. El humanismo coloca la dignidad humana y el diálogo racional en el centro. Por lo tanto, es su tarea regar, con paciencia, esos árboles secos con el agua de la palabra. ¿Qué hay que decir o, quizás, dejar de decir, para que el árbol seco deje pasar aunque sea una gota? La metáfora del árbol seco refiere a un militante. No un sujeto, no un simpatizante de la causa humanista. Un militante. Que por ese encono, esa congoja, tal vez, incurre en la misma estrategia de aquellos que…
FO: Que queremos combatir.
APU: Tal cual.
FO: Sí. Mirá, hay un aspecto de Dios que no tenemos muchas veces en cuenta pero que en el Antiguo Testamento está muy claro, e incluso en Jesús. Es lo que los biblistas de la teología de la liberación llaman la ira de Dios. Hay veces que Dios tiene ira por lo que le están haciendo a los pobres de su pueblo. Y ahí claramente dice: "Estoy con ellos para transformar esto". Ahora, no es lo único que nos muestra el Dios de la Biblia, el Dios de Jesús. Está también ese Dios humano y sencillo del cual vos estás hablando, ese Dios cercano. Ese Dios que ve la ofrenda de la viuda —una monedita de un peso— y la ofrenda del rico —cien mil dólares— y dice que la viuda dio muchísimo más que el rico, porque el rico dio lo que le sobraba; la viuda, lo que tenía para vivir.
Entonces, yo creo que hay que combinar las dos cosas. Yo quiero dialogar sobre la baja de punibilidad, ¿sí? Ahora, voy a luchar claramente para que no se dé, porque tengo miles de razones para decir que no es el camino. Es atacar las consecuencias y no las causas, es perseguir al eslabón más débil de la cadena. Entonces, es cierto que siendo un árbol seco no se va a ningún lado. También lo decía Jauretche: "Tenemos que luchar con alegría". Cada miércoles los jubilados, a pesar de su angustia, están alegres y felices de estar ahí. Bueno… por ahí van los caminos, me parece a mí.
APU: ¿Alguna vez el intento de diálogo te costó el distanciamiento o la crítica de gente de tu propio entorno?
FO: Sí. A ver, no sé si "el intento de dialogar". El tener una postura firme en determinados temas sí me trajo distanciamiento y problemas. Pero… ¡eso le pasó a Jesús! Termina crucificado por los poderes de su época. Hay mensajes que son conflictivos; no hay que tenerle miedo al conflicto. Lo que no hay que hacer es buscar el conflicto por el conflicto. Hay cosas en las cuales es difícil dialogar. Si Milei dice que la justicia social es una mierda y Jesús dice —y yo a quien quiero seguir en mi vida es a Jesús, no a Milei— que los que trabajan por la justicia serán llamados hijos e hijas de Dios… bueno, claramente, ahí hay un conflicto.
APU: Es decir, el humanismo no es por naturaleza combatiente, sino que lo arrastra al combate quienes denostan, como Milei, la justicia social.
FO: Sí. El humanismo habla de humanidad, de fraternidad, de sororidad. Habla de comunidad, de un pan que se parte y se comparte. En sí no es algo que tendría que ser conflictivo. Ahora, en un mundo absolutamente injusto, donde un uno por ciento de la población tiene la riqueza del otro noventa y nueve por ciento, claramente termina siendo una cuestión conflictiva.
APU: En el andar de los barrios hay momentos que nos marcan a fuego —una derrota que fue maestra, un error que se volvió puente—. ¿Cuál fue ese momento que te marcó en estos años en los arrabales porteños, ya más de treinta, no?
FO: Más de treinta… treinta y ocho años.
APU: ¿Cuál fue ese momento que te marcó?
FO: A ver, yo no sé si puedo decir un momento que me marcó. Creo que hubo muchos momentos que me fueron marcando. Sí hay un momento inicial que permite los momentos siguientes. Ese momento inicial es cuando yo conozco a los curas de opción por las y los pobres. Muchos de ellos eran curas que la pasaron muy mal durante la dictadura, que fueron perseguidos, algunos hasta torturados. Curas que venían del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Ese es un momento bisagra en mi vida porque me ayuda a entender y a vivir el camino por el cual yo vine a América Latina. Después uno podría decir muchos momentos que también fueron marcando ese caminar, pero ese es fundamental.
APU: Me parece interesante la pregunta de si es necesario que el militante humanista… ¿Vos te percibís como un militante?
FO: Totalmente. Y humanista, totalmente.
APU: ¿Es necesario que el militante humanista sea austero? ¿Por qué? ¿Dónde reside su necesidad? ¿Es un acto de justicia —no tomar lo que a otros les falta—, un lenguaje político —hablar con la vida, con el cuerpo, antes que con las palabras—, o un método de conocimiento —sólo quien renuncia a la comodidad puede sentir en su propia carne el peso de la injusticia que busca aliviar—?
FO: Me parece que tomo claramente todos esos puntos. El último te diría que no todos tienen que vivir en una villa o un asentamiento. Yo vivo en un asentamiento…
APU: Pero hablo… no hablo de un vecino o un sujeto, sino concretamente y específicamente del militante humanista.
FO: Creo que no todo militante humanista tiene que vivir en una villa o un asentamiento. Pero sí tiene que poner lo que tiene y lo que es —su bolsillo, sus bienes materiales—.
APU: Intelectuales.
FO: Y sus conocimientos, su intelectualidad, etc., al servicio de un proyecto común, mirando desde los pobres. Cuando vos mirás desde los pobres ves la realidad de una forma distinta. Es cierto que cuando además tenés la experiencia directa de pisar el barro hay cosas que ves que otros quizás no ven. Te voy a poner un ejemplo muy concreto. Hoy se habla de un proyecto presentado por el peronismo para la clase media y la clase media-baja que está llena de deudas. Pero yo hablaba con una de las diputadas que presentó ese proyecto y le decía: con esto quedan afuera los pobres. Los pobres están endeudados con el usurero, con el prestamista…
APU: Con el transa.
FO: Con el transa, que no te da papeles, te rompe la pierna si no le devolvés. Y además están cometiendo un delito que la gente ni sabe que es un delito. Pero aprovecharse de la necesidad del otro y poner intereses usureros es un delito en nuestro código penal.
Ahora, vos antes nombraste a Francisco. Francisco hablaba mucho sobre el tema de la austeridad en los militantes, en los que ingresan en el mundo de la política, en los que entran en el seminario, porque dice que además de hacerlos felices —porque no van a estar con el Dios dinero que les embota la cabeza— es lo que vos decías antes: es una forma de demostrar que lo que predicás lo creés de verdad. Francisco decía que al que le gustan mucho los espejos —mirarse, decir qué lindo que soy, qué importante—, al que le gustan mucho los autos de lujo, los banquetes suntuosos, andar todo el día empilchado, que se fije qué es lo que está pasando por su corazón. Pero que no se meta a militar porque va a hacer mucho daño a la noble causa que enarbola.
Yo no voy a pedir que un mileísta sea consecuente porque para ellos la consecuencia es "cuanto más tenga, mejor". Pero sí se lo tengo que pedir a alguien que habla de justicia social y de bien común. Y además creo que es el camino de la felicidad. Jesús dice en las bienaventuranzas: "Felices los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos". Vamos a traducirlo a nuestro idioma: felices los que eligen ser pobres y los que eligen vivir con sencillez, porque ellos entienden el proyecto del Padre, la voluntad de Dios en esta tierra.
APU: En la página 55 del capítulo XXVI de los Evangelios Apócrifos se lee que estando en Galilea, a la orilla del Jordán, Jesús —de cuatro años de edad— jugaba con otros niños. Sentado, tomó una azada e hizo pequeñas lagunas a las que dirigió pequeños surcos por los que el agua del río iba y venía. Entonces uno de los niños, por envidia, obstruyó las salidas del agua y destruyó lo que Jesús había hecho. Y Jesús le dijo: "¡Sea la desgracia sobre ti! ¿Cómo te atreves a destruir obras que yo hago?" Y el que aquello había hecho murió. Me surgen varias preguntas. Una de ellas es si es posible, como decía Rousseau, un ser humano bueno por naturaleza y que la sociedad es la que lo corrompe. ¿Qué te parece?
FO: Lo primero, es un Evangelio apócrifo…
APU: ¿Qué quiere decir apócrifo? Borges lo dice en el prólogo de este libro: en un primer sentido, la palabra apócrifo quiere decir oculto, que la Iglesia católica no sostiene. Hoy significa falso o falsificado; tiene otra acepción.
FO: Claro. Un Evangelio apócrifo para nosotros los cristianos o los católicos es un evangelio que no es palabra de Dios, pero del cual sí uno puede tomar determinadas cosas comparándolo con los otros evangelios que sí se creen…
APU: Palabra de Dios.
FO: Ahora, Jesús sería un hijo de p... si mata al otro…
APU: El niño Jesús.
FO: Bueno, está bien, Jesús. Lo que está bueno de ese evangelio apócrifo es que a veces nos olvidamos de que Jesús era un ser humano. Decimos: tan divino que era humano, tan humano que era divino. Nosotros creemos que Jesús nunca hizo el mal, es decir, nunca mató a nadie por odio. Ahora, Jesús enfrentó cosas. Se peleó con gente, agarró un látigo, echó a los mercaderes del templo que utilizaban la fe en contra de los pobres.
No voy a entrar tanto en la filosofía de si Rousseau llevaba razón o no. Yo creo que el ser humano tiene dentro suyo la inclinación hacia el bien y la inclinación hacia el mal. Las dos cosas. De hecho, uno lo ve en la realidad. En teología se llama "el pecado original": vas creciendo y hay una inclinación hacia el mal, pero también tenés tu conciencia, la inclinación hacia el bien, y tenés la libertad para ir eligiendo caminos. Lo que sí me queda claro es que Jesús a lo mejor alguna vez se enojó con otro compañerito de la infancia… pero no hubiera matado a un niño porque le cortó la salida al agua.
APU: Yo lo interpreto de otra manera: surge una crítica a un poder persuadido que no está regulado por la razón ni por el corazón, la compasión, sino por una convicción adamantina de que el otro hizo el mal. Me viene a la mente nuestro actual presidente. Estamos ante una visión maniquea donde el mal debe ser exterminado, no redimido. Si tomamos otro sendero —como decías vos— nos topamos con un Jesús otro, con uno que come con pecadores y publicanos. Sirve el relato, el microrrelato, como una metáfora. Tal vez de nosotros. Podría ser un espejo grotesco de la capacidad humana para usar el poder de manera infantil y destructiva, justificándolo con una supuesta superioridad moral. Esto que dice el actual presidente de la Nación: "Nosotros somos superiores moralmente". Quizás el milagro más grande no fue caminar sobre las aguas, sino haber aprendido a no ahogar a otros en las aguas. Muchas veces uno se plantea cuál es el fin de sus acciones. ¿Para qué hacés lo que hacés?
FO: ¿Para qué hago lo que hago? Creo que no podría hacer otra cosa porque es lo que da sentido a mi vida. Creo que porque Dios lo quiso así. Sentí desde bastante joven que lo que yo quería era acompañar la vida de los más humildes y acompañarlos desde una visión de liberación. Eso me hizo venir acá, a América Latina. Porque da sentido a mi vida y porque creo que, como lo dicen los scouts de una forma…
APU: Ingenua.
FO: Sí, puede ser un poco ingenua. Dejar este mundo mejor de como lo encontramos. Hay una canción muy linda que dice: "No es lo mismo vivir que honrar la vida". Yo quiero honrar la vida. Y creo que uno honra la vida si trabaja para que tengamos una sociedad, un mundo que sea más justo, más fraterno, más solidario. En este verano pudimos llevar a unas diez familias, en dos turnos, con sus hijos a conocer el mar. ¿Cambiamos la historia y el curso de los acontecimientos en la Argentina? Seguro que no. Sin embargo, yo creo que es un acto profundo de humanismo y profundo de peronismo. Esas familias, si no fuera por una red que fuimos armando, seguramente se hubieran muerto sin conocer el mar, estando tan cerquita. Hoy lo conocen. Seguramente a esa criatura nunca se le va a olvidar. Y quizás mañana, cuando tenga que elegir si agarra un arma o un libro, a lo mejor diga: agarro el libro, que quizás con ese libro después voy a poder ir de vuelta a la playa, o llevar a otros.