fbpx “Las comunidades en su vida y en su lucha producen conocimiento todo el tiempo”
Militancia //// 05.11.2016
“Las comunidades en su vida y en su lucha producen conocimiento todo el tiempo”

Entrevista a Verónica Gelman y Esteban Ithurralde, del Grupo de Memoria Histórica del Mocase – VC, en la UNICAM de Ojo de Agua, Santiago del Estero. “Cuando el grupo viaja al territorio, va específicamente a hacer entrevistas, entonces es el momento en que la comunidad se da el espacio para juntarse a recrear esa historia para el grabador, para que después esté en el libro”.

Por Juan Manuel Ciucci
APU: ¿Cómo surge el grupo?
Esteban Ithurralde: El interés existe hace 30, 40, 500 años, sobre la memoria histórica de las luchas populares. En ese momento del movimiento, ya con una cierta consolidación, un camino recorrido, se piensa sistematizar un trabajo que el Mocase Vía Campesina venía realizando sobre su propia memoria histórica, la memoria histórica del campesinado, del campesinado indígena y de las luchas populares latinoamericanas.
Verónica Gelman: Que es parte de esa tradición que comentaban los jóvenes ayer con los libros. Esa transmisión oral en la que se va recreando la historia, es parte de la vida de las comunidades. El pedido a que se forme el grupo a compañeros y compañeras que no participaban en otras instancias orgánicas del movimiento, es porque operativamente estaba bueno que haya gente que sólo se dedica a eso. Eso ayuda a que lo que de por sí pasa en las comunidades, se vuelque en un libro o en un programa de radio. Y cuando el grupo viaja al territorio, va específicamente a hacer entrevistas, entonces es el momento en que la comunidad se da el espacio para juntarse a recrear esa historia para el grabador, para que después esté en el libro.
APU: ¿Cómo se piensa la producción de esos libros?
VG: Era poder poner en un libro la propia historia contada desde las voces múltiples de las comunidades. Y ahí hay una disputa, que charlamos en este encuentro: que la historia no la cuenten otros. Que no se cuente desde la mirada institucional desde afuera del campesinado, para no reproducir lo que hace la historia oficial que pone a una persona que hizo que el pueblo haga cosas. En cambio acá es el propio pueblo el que está contando cómo vivíamos, qué nos pasó, qué nos llevó a empezar a juntarnos, quienes fueron las primeras personas que empezaron a tocar puertas, y es una historia que tiene muchos más lados.
APU: Ayer los jóvenes hablaban de un libro con lenguaje que entiendan, y con la presencia de imágenes…
EI: Más allá de que se habla de traducción o como quieran llamarlo, pero el pasaje del lenguaje oral al escrito implica una decisión, ¿no? O sea… bueno, acabo de decir “o sea” y eso en el lenguaje escrito no queda bien. Muchas de las marcas orales del hablar del campesinado indígena santiagueño que son muy bellas y poéticas en el lenguaje oral, a veces entorpecen la lectura. Incluso para el lector que es el que lo dijo, o para la hermana, o el compañero/a de otra comunidad. Ahí hay una edición que intenta mantener lo más que se puede dentro del lenguaje escrito, la forma en que el campesinado santiagueño y las comunidades indígenas santiagueñas hablan sobre sí mismos. Y una edición que en su formato estilístico respete la estética de esas comunidades indígenas campesinas.
APU: El encuentro estaba convocado desde la idea del investigador popular, ¿qué les interesa de esta figura y cómo ven que se la construye?
VG: La figura surge más como una pregunta. El Grupo de Memoria Histórica, aunque la mayor parte de quienes lo hemos formado a los largo de estos 10 años, tenemos una inserción actual o la tuvimos en la academia y pasamos por la universidad, el Grupo en sí no tiene una inserción en la universidad. Para nada, su inserción es en el Movimiento. El Grupo funciona en la dinámica del Movimiento. Eso genera un tipo de producción de conocimiento muy particular, que es la que hacen las propias comunidades cuando reconstruyen su memoria histórica y a transmiten al libro.
EI: Que también es el tipo de reconstrucción del conocimiento y de los saberes, que hacen las propias comunidades campesinas en la producción, en la comunicación, etc. La forma de producir de hoy no es la misma que la de hace 100 años en estas comunidades campesinas, eso es porque los compañeros se siguen preguntando cómo mejorar, cómo ha cambiado el clima en estos 100 años que hace que cuestiones que antes se hacían quizás hoy se pueden hacer mejor de otra forma. En eso están constantemente escuchando las señales de la naturaleza, sistematizando esa información, intercambiando informaciones. Lo mismo se piesna para la memoria histórica, no es algo aislado de cómo se piensa el saber y el conocimiento en las comunidades campesinas indígenas.
VG: Como que en eso de por sí hay una producción de conocimiento que es popular. A lo largo de la vida de un movimiento como el Mocase, pasan estas relaciones con universidades, con gente que se acerca para hacer su tesis, con gene que deja la universidad y se va a vivir al monte. Como el Grupo de Memoria Histórica, que deja la universidad, y trabaja desde esa producción de conocimiento que nos enseñan las comunidades. Pero en la universidad muchas veces no está presente esto, que las comunidades en su lucha y en su producción están produciendo conocimiento todo el tiempo. Y se mantiene una idea que la única producción de conocimiento válida es la que se hace en el ámbito académico. y como hay muchos equipos de investigación que se están cuestionando esto, la propuesta a un encuentro de comunicación popular tiene que ver con buscar qué herramientas tenemos, que los conocimientos que se producen en la universidad estén pensados en conjunto con un movimiento social, con un movimiento campesino. Y también en llevar el monte a la universidad, el Pueblo a la universidad, de modo que se fortalezcan la herramientas que ya existen. Después se discute cómo, es en las grietas, es fortaleciéndonos políticamente dentro de la universidad, que es lo que se estuvo discutiendo acá. Pero la propuesta de armar un encuentro así era como dar el espacio a pensar cómo vemos en nuestra experiencia esa investigación y producción de conocimiento que hay en lo popular, y en las prácticas académicas cómo la vivimos.