Cuarta fecha: Misterioso, diría el Bambino

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Cuarta fecha: Misterioso, diría el Bambino

25 Febrero 2014

Por Matías Fabrizio

Partidazo

Fue el que jugaron Lanús y Vélez. Se jugó en la Fortaleza del Sur y ganó el local 3-2, con dos de Junior Benítez y uno de Pereyra Díaz. Mauro Zárate puso el 1-1 transitorio para los de Liniers, y Papa puso el 2-3 faltando 15’. Primera victoria del Granate en el torneo, que había arrancado con la mira torcida. Aunque sea por 90 minutos, volvió a ser el Lanús de siempre, con los once jugadores preocupados por recuperarla y dispuestos a jugar en ataque.

Vélez tuvo más y mejores situaciones de gol, pero Marchesín, el palo y el buen partido de Goltz y Monteseirín se repartieron para anularlas. La fortuna estuvo del lado de Lanús, esa que se le venía negando, sin dudas.

Por el lado de la visita, esta fue la primera derrota, incluyendo torneo y Copa. Hablando de la Libertadores, esta semana ambos vuelven a jugarla: Vélez vs Atlético Paranaense el martes y Lanús vs Cerro Porteño el miércoles. Es un semestre especial para jugar Copa y Torneo, debido a que la Libertadores se juega hasta cuartos de final, y se completa post Mundial, y el Final 2014 tiene el calendario comprimido. A ver cómo se van acomodando.

¡Por fin!

Ganó Newell’s. Ya eso podría ser el título de tapa en cualquier diario deportivo. Desde mediados del torneo pasado no lo hacía, estuvo al filo varias veces, pero siempre se le escapaba. Pero ganó. Y goleó. Ni más ni menos que a Atlético Rafaela, que venía dulce tras vencer a Boca.

Fue 4-1 en el Marcelo Bielsa, esta vez con una clave: en 8’ NOB ya estaba 2-0. Milton Casco y Fabián Muñoz pegaron pronto y, si bien descontó pronto la Crema, penal de Diego Vera mediante, el partido estaba encaminado. La goleada la completaron Víctor Figueroa y Maxi Rodríguez.

Y también ganó Boca, el primero del torneo. Y contra el que venía siendo único invicto, Estudiantes. Fue más humilde que la Lepra, fue 1-0 nada más, pero haciendo figura al joven arquerazo Gerónimo Rulli, uno de los grandes valores del Pincha. Una victoria con varias particularidades, a saber: retomó el esquema clásico de 4-3-1-2, con Acosta como enganche y dos delanteros; volvió Leandro Marín a ser titular, y lo bien que lo hizo; Riquelme y Perotti fueron al banco, y vieron sus primeros minutos del año.

En resumen, Boca jugó bien el segundo tiempo, o al menos correcto, el primero fue malo de ambos equipos. No fue la gran cosa pero sí hizo el partido que debía, atacó con mucha gente (los laterales Insúa y el mencionado Marín fueron –son- mucho más claros que Zárate y Grana) y explotó las espaldas de los volantes con la movilidad de Acosta. Gago volvió a ser impreciso, al igual que Ledesma, pero volvió a ser importante el Pichi Erbes. A Forlín le sobró para vencer a Carrillo y Jara, y el Cata Díaz con algún error también estuvo firme.

Otros detalles importantes para el Xeneize, más allá de la victoria en sí: volvió al gol el Puma Gigliotti y volvió Riquelme a jugar, como se dijo antes. Hizo lo que hacía falta Román, se paró de 9 (había salido el Puma), pivoteando de espaldas para que el equipo (ya bastante replegado ante los pelotazos del Pincha) pudiera salir. En ese aspecto, fue importante el Burrito Rivero, otro que volvió, ya que se juntó rápido y con dinámica a Riquelme.

No se da

No puede volver al triunfo Racing, ni siquiera a sumar. Goleó a Colón, hoy puntero (así de rara es la Academia), y después nada. Ahora fue 3-1 contra Arsenal. Ya se ha destacado en estas columnas, y realmente hay que repetirlo: no se puede creer lo mal que defienden las pelotas paradas, ya sea córner, lateral, tiro libre, segunda jugada… Los tres goles del Arse, todos en el primer tiempo, vinieron por esa vía. Siempre cabecean los rivales, o la pelota pica, pasa, vuelve. Son complicadas las fallas de la defensa de Racing, particularmente en el segundo, el de Carrera. De mitad para adelante, la sintonía fue la misma (el gol fue de Saja, de penal), recién un poco de claridad se vio con el ingreso de Camoranesi, pero no llega ni a ser un oasis.

Tampoco Quilmes suma. Es el único equipo que sigue en 0 puntos. Dos derrotas con Blas Giunta, dos con Ricardo Caruso Lombardi, quien ya la pateó un poco afuera poniendo en duda el trabajo físico que organizó el cuerpo técnico de Giunta en la pretemporada. ¿Se le habrá acabado la suerte a Caruso? Lo cierto es que en el triunfo de San Lorenzo 1-0, el entrenador de Quilmes probó con dos líneas de cuatro, y tampoco le salió. El gol del Ciclón lo hizo Piatti, de cabeza, tras una jugada de Correa. De a poco el equipo de Bauza se va ajustando, tanto en el fondo como en la delantera.

Partidos promedio

All Boys 1-0 Olimpo. Pocas llegadas, un solo gol (Careaga, a los 5’), pocos delanteros. El partido típico de esta clase de equipos, que están en la lucha por no descender, bien apretados.

Misma sintonía para Tigre 0-0 Argentinos. El Matador se paró más atrás que el Bicho y apostó a explotar los espacios, utilizando a Ariel Nahuelpan para pivotear y permitir que el equipo salga. En este escenario, fue importante Pérez García, que se movía junto con la pelota por todo el frente de ataque, para acompañar al pelado centrodelantero. Argentinos tuvo más la pelota y se dedicó a intentar con el toque, pero no tuvo peso de tres cuartos de cancha en adelante.

En el Godoy Cruz 3-0 Rosario Central se vio algo más atractivo, a pesar de que llovió muchísimo en Mendoza antes y durante el partido. Propusieron cosas distintas, el Tomba intentó avanzar dominando la pelota, en bloque, mientras que el Canalla intentaba buscar pases largos para que reciban con espacios el Chino Luna y Castillejos.

Le salió mejor al local. Quizás no estaba para tocar y tocar, pero sí para tener paciencia, y ahí lo ganó Godoy Cruz. También hay que decir que los goles fueron tres tiros lejanos de… Gonzalo Castellani. Sí, el 10 se anotó un “hat-trick”. El primero un tiro libre por bajo que se desvió en la barrera, el segundo un bombazo tremendo y el tercero un remate contra un palo. El equipo de Russo fue, con más ganas que fútbol (lógico, la cancha no permitía otra cosa), pero no llegó ni a descontar.

Gimnasia dejó pasar una increíble. Vencía 2-0 a Belgrano en el Bosque, con goles de Correa (a los segundos de juego) y de Licht, de penal. Casi terminado el primer tiempo descontó Lollo, faltando 20’ lo empató Velázquez. Con lo difícil que es sacarle puntos al Pirata, el Lobo viene a perder dos de esta manera… No hay dudas, en esta oportunidad GELP perdió dos, no ganó uno. Del lado de la B se puede rescatar la remontada, pero a la vez es raro que un equipo de sus características haya regalado tanto en el comienzo del partido. Troglio y Zielinski, con tarea para el hogar.

Está muy ajustada la lucha por no descender. Hoy en día, si bien falta más del 75% del torneo, e incluyendo a equipos como Gimnasia y el propio Central, que en algún momento lucieron más tranquilos pero que no pueden regalar absolutamente nada, se puede hablar de diez equipos comprometidos.

En caída

Así está el River de Ramón, que arrancó sumando contra rivales difíciles (Central, Gimnasia) y después perdió contra dos que pelean por no descender (Godoy Cruz y, ahora, Colón). Ganó el Sabalero 3-1 en el Cementario de los Elefantes, con dos de Graciani y uno de Luque. Para River puso el 1-2 transitorio Cavenaghi (grandísimo gol, por definición y elaboración).

El Millonario repitió algunos errores groseros en ambas derrotas: desprotección a espaldas de los defensores, malas resoluciones de Barovero, escasa recuperación en el centro (particularmente Ponzio) y poca presencia en el área rival, donde Lanzini está en un gran nivel, pero River sufre que ni Cavenaghi ni Teófilo Gutiérrez ganan el área. Teo se junta bien con Lanzini en la creación, pero Cave está lento de movimientos. ¿Qué quiere decir esto? No hace falta ser velocista para jugar al fútbol, pero sí ser rápido para resolver, y Cavenaghi generalmente no lo es (en gol lo fue, y fue un golazo), cuando se tira atrás da pases obvios y simples, sin aportar ningún plus. Sí lo hace Teo.

Ramón pifió también. Le faltaron por distintas cuestiones los tres centrales elegidos para la línea defensiva faltaron, y así y todo, con un juvenil que debutaba (Víctor Cabrera) y otro discutidísimo (Funes Mori), mantuvo el esquema. ¿Valía la pena? ¿No convenía tirar a Vangioni de 3 y armar una línea de 4? Para peor, sacó a Teo en el entretiempo para poner a Giovanni  Simeone, resignando creación, y después buscó mayor presencia ofensiva con Fabbro y Menseguez. Ninguno de estos dos últimos está a la altura de River. Osmar Ferreyra, que se quedó en el banco, tampoco.

Ahora se viene la Copa para algunos, otros directamente a pensar en la 5ta fecha, en la que se destacan los duelos Vélez-Boca en Liniers, Estudiantes vs Newell’s en La Plata y, el más destacado, el clásico: River vs San Lorenzo en el Monumental.